Los escándalos del futbol italiano que rodearon a Roberto Mancini, aunque sin ser protagonista

Durante más de cuatro décadas, Roberto Mancini ha estado presente, como jugador, entrenador o seleccionador, en algunos de los mayores escándalos que han sacudido al futbol italiano. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre la percepción pública y la realidad judicial, pues nunca ha sido investigado ni sancionado por amaño de partidos o corrupción deportiva.
La revisión de expedientes de la Federación Italiana de Futbol (FIGC), investigaciones de la justicia italiana y publicaciones de medios como Il Sole 24 Ore, Domani, Goal Italia, Tgcom24 y Storie di Calcio muestra que su nombre apareció de forma recurrente en contextos marcados por la crisis del calcio, pero sin que las autoridades encontraran elementos para imputarle alguna conducta ilícita al recién nombrado director técnico de la Selección de Italia.
El primer episodio ocurrió al inicio de su carrera profesional. Mancini debutó con el Bologna en la temporada 1981-82, cuando el club todavía enfrentaba las consecuencias del Totonero de 1980, la mayor red de apuestas ilegales descubierta hasta entonces en Italia. La institución había sido sancionada por la manipulación del partido ante Avellino y atravesaba una profunda crisis deportiva y económica que desembocó en el primer descenso de su historia a la Serie B. Mancini, entonces un adolescente de 16 años, destacó con nueve goles en su temporada de presentación, pero nunca fue señalado dentro de aquella investigación.
Su vínculo más cercano con un gran escándalo llegó años después como entrenador del Inter de Milán. Entre 2005 y 2008 dirigió al club durante la reconstrucción del campeonato tras el estallido del Calciopoli, la trama de manipulación arbitral que provocó el descenso de la Juventus, la retirada de sus títulos de las temporadas 2004-05 y 2005-06 y la adjudicación oficial de este último campeonato al Inter.
En mayo de 2008, otra polémica volvió a colocar su nombre en los titulares. Se filtraron conversaciones telefónicas obtenidas durante una investigación por narcotráfico contra una persona vinculada al entorno del club. Mancini aparecía en algunas llamadas que trataban asuntos estrictamente personales y que no guardaban relación con las actividades investigadas. Aun así, la difusión de las escuchas alimentó versiones que lo asociaban con redes de crimen organizado y apuestas deportivas.
La fiscalía fue clara al establecer que ni Mancini ni los futbolistas del Inter eran objeto de investigación penal. Pese a ello, la repercusión mediática fue inmediata. Días después, el presidente del club, Massimo Moratti, anunció su salida del banquillo y aludió en el comunicado oficial al daño reputacional provocado por las noticias publicadas.
La ruptura derivó en un conflicto legal entre ambas partes por la rescisión del contrato y las acusaciones de difamación. Con el paso del tiempo quedó establecido que Mancini nunca fue acusado dentro de aquella investigación y que su única participación consistió en aparecer como interlocutor en conversaciones sin relevancia penal. El caso terminó convirtiéndose en un ejemplo de cómo la difusión de escuchas telefónicas puede moldear la percepción pública incluso cuando las investigaciones judiciales concluyen otra cosa.
La relación indirecta entre Mancini y los escándalos de apuestas volvió a surgir durante su etapa como seleccionador de Italia. En octubre de 2023, la Procuraduría de Turín desmanteló una red de apuestas realizadas mediante plataformas no autorizadas. Entre los investigados aparecieron seleccionados italianos como Niccolò Fagioli, Sandro Tonali, Nicolò Zaniolo y Alessandro Florenzi.
Fagioli había debutado con la selección absoluta bajo las órdenes de Mancini en noviembre de 2022. Sin embargo, cuando las investigaciones fueron formalizadas, el técnico ya había renunciado semanas antes al cargo para asumir posteriormente la dirección de la selección de Arabia Saudita. Una vez más, su nombre apareció asociado al caso únicamente por haber dirigido a algunos de los futbolistas involucrados, sin que existiera evidencia que lo relacionara personalmente con las apuestas ilegales investigadas por la justicia.
La trayectoria de Roberto Mancini refleja, en buena medida, la historia reciente del futbol italiano, marcada por escándalos que transformaron al calcio durante las últimas décadas. Desde las secuelas del Totonero hasta las investigaciones por apuestas ilegales de 2023, pasando por el Calciopoli y las filtraciones telefónicas que rodearon al Inter, su carrera se desarrolló en medio de algunos de los episodios más turbulentos del deporte italiano.
