Los kenianos conquistaron el maratón, pero ahora lo hacen en el Mountain Running

Durante años, Kenia se convirtió en una referencia de la pista, los medios maratones y los maratones. Las grandes ciudades del mundo del running se acostumbraron a ver su bandera y sus caras entre los primeros lugares, pero ese éxito comienza a trasladarse hacia otra escenografía. Este fin de semana, en las montañas italianas, Philemon Kiriago ganó el Trofeo Nasego en 1:30:08 e impuso un nuevo récord del recorrido. Detrás llegaron Patrick Kipngeno, Michael Saoli, Elijah Kariuki y Paul Machoka. Cinco representantes del mismo país ocuparon las primeras posiciones de una competencia de 21.5 kilómetros marcada por largos ascensos y descensos.
Kiriago y Kipngeno son dos de los principales referentes de este cambio. El primero conquistó la clasificación general de la Copa del Mundo de Mountain Running en 2023 y 2025; el segundo se quedó con ella en 2024. La temporada ha entregado hechos todavía más contundentes, ya que en mayo los representantes kenianos se llevaron las cuatro pruebas disputadas en Transvulcania (un ultramaratón en Islas Canarias) y cada ganador estableció una nueva marca en su respectivo recorrido. Dos meses más tarde, la historia se repitió en Austria, donde coparon los tres escalones del podio tanto masculino como femenino del Grossglockner Mountain Run.
Competir entre pendientes es muy diferente a hacerlo sobre las calles. Las subidas, bajadas y cambios de superficie obligan a modificar constantemente el ritmo y la forma de correr. Los especialistas africanos se han adaptado a esas condiciones y Kiriago es uno de los mejores ejemplos: rompió la marca de los 23 kilómetros de Broken Arrow, en California, y en agosto conquistó por tercera ocasión Sierre-Zinal, una de las citas más importantes de esta especialidad.
Ataque final de Philemon Kiriago a Patrick Kipngeno de para llevarse Sierre Zinal 2026 pic.twitter.com/5cORbnzWMw
— Biel Ràfols (@biel_rafols) August 12, 2026
Parte de esta evolución también pasa por Run2gether, un proyecto que ha servido como puente entre fondistas kenianos y el calendario europeo de mountain running. Kiriago, Kipngeno y Saoli pertenecen a ese círculo. Su aparición coincide además con el auge de formatos más cortos y rápidos, donde la resistencia, velocidad y potencia en subida resultan fundamentales. Son habilidades que los kenianos llevan años desarrollando en las carreras de fondo y que ahora también aprovechan en la montaña.
El 1-2-3-4-5 conseguido en el Trofeo Nasego representa entonces mucho más que el desarrollo de una sola fecha. El conjunto africano edificó una de las mayores tradiciones del atletismo mundial y hoy sus nombres aparecen con creciente frecuencia en podios de Europa y Estados Unidos.
Kiriago, Kipngeno, Saoli y compañía encontraron un espacio diferente para alargar esa historia. Lo que alguna vez fue territorio poco normal para ellos empieza a convertirse en una nueva especialidad del running keniano.
