Cherie DeVaux, la historia de la primera mujer en ganar el Derby de Kentucky

El 2 de mayo de 2026, el hipódromo de Churchill Downs fue testigo de un acontecimiento que redefinió los libros de historia del deporte ecuestre.
Con la victoria de Golden Tempo en la edición 152 del Derby de Kentucky, Cherie DeVaux se convirtió en la primera mujer entrenadora en alzar el trofeo de la carrera más emblemática de Estados Unidos. Con una trayectoria de más de dos décadas marcada por la disciplina técnica, una formación científica inusual y una resiliencia inquebrantable, Cherie desafió las convenciones de una industria tradicionalmente masculina.
Cherie DeVaux nació el 2 de diciembre de 1981 en Saratoga Springs, Nueva York, un epicentro del turf mundial. Su padre, Adrian “Butch” DeVaux, fue un reconocido entrenador de carreras de trote y entre sus diez hermanos está Jimmy DeVaux, quien ha acumulado más de 5,000 victorias como conductor y entrenador.
Pese a su herencia familiar, el camino de DeVaux hacia el entrenamiento profesional no fue lineal. Durante su etapa universitaria, se enfocó en estudios de medicina (pre-med) con la intención de convertirse en doctora o fisioterapeuta. Sin embargo, la atracción por el hipódromo resultó ser una fuerza gravitatoria insuperable.
En su último año de carrera decidió dar un giro radical a su vida y buscar empleo en las pistas; empezó desde abajo, trabajando como caminadora de caballos en un establo cercano por sugerencia de su madre.
La metodología de DeVaux se consolidó bajo la tutela de dos figuras fundamentales del entrenamiento contemporáneo. Primero trabajó durante seis años con Chuck Simon, quien irónicamente había comenzado su propia carrera trabajando para el padre de Cherie.
Después, DeVaux se integró al equipo de Chad Brown, uno de los entrenadores más exitosos de Norteamérica, donde ejerció como asistente principal durante ocho años. En este periodo gestionó algunos de los purasangre más valiosos del mundo; fue precisamente durante esta etapa cuando su nombre cobró relevancia internacional gracias a su vínculo con la campeona Lady Eli.
Cuando la yegua contrajo laminitis en 2015 —una enfermedad que suele ser una sentencia de muerte para un caballo de carreras—, DeVaux se encargó personalmente de su cuidado diario. Pasó horas interminables supervisando una recuperación que desafió los pronósticos médicos. El exitoso regreso de Lady Eli a las pistas de Grado 1 fue una demostración extraordinaria de la paciencia de DeVaux y de su profunda comprensión de la fisiología equina.
En 2018, alentada por su esposo, el agente de sangre David Ingordo, DeVaux decidió fundar su propio establo. Comenzó con apenas ocho caballos, apostando por una filosofía de calidad sobre cantidad, y su primera victoria profesional llegó el 29 de marzo de 2019 en Gulfstream Park con el ejemplar Traveling.
Desde entonces, su ascenso ha sido meteórico. Para finales de 2025, su operación ya superaba los 30 millones de dólares en ganancias acumuladas, con victorias destacadas como la Breeders' Cup Mile 2024 con More Than Looks y múltiples éxitos de Grado 1 con She Feels Pretty, coronada como campeona turf femenina en 2025.
A diferencia de los super establos, que manejan cientos de ejemplares, DeVaux mantiene una operación manejable de aproximadamente 120 caballos en Kentucky para asegurar una supervisión directa y personalizada.
La victoria en el Derby de Kentucky de 2026 con Golden Tempo representó la culminación de un plan estratégico meticuloso. El potro, un hijo del semental Curlin criado en asociación por Phipps Stable y St. Elias Stable, llegó a Churchill Downs tras finalizar tercero en el Louisiana Derby y el Risen Star.
DeVaux identificó en Golden Tempo a un corredor de fondo que necesitaba distancia y un ritmo de carrera honesto para desplegar su potencial. Pese a que el público lo consideró un tiro imposible, con probabilidades de 23-1, la entrenadora mantuvo la fe en la capacidad de remate de su pupilo.
El día de la carrera, ante 150,415 espectadores, Golden Tempo ejecutó una de las remontadas más memorables en la historia del Derby. Tras ir último durante gran parte del recorrido, el potro avanzó por una línea exterior para superar al favorito Renegade —montado por Irad Ortiz Jr., hermano de Jose— justo antes de la meta, deteniendo el cronómetro en 2:02.27.
La victoria de Cherie DeVaux rompió un techo de cristal que permaneció intacto durante 151 años. Antes de ella, solo 17 mujeres habían logrado ensillar un caballo para el Derby de Kentucky, siendo el segundo lugar de Shelley Riley en 1992 el mejor resultado previo. DeVaux se une ahora a Jena Antonucci —ganadora del Belmont Stakes en 2023— como las únicas mujeres en conquistar una joya de la Triple Corona.
