El beisbol, el deporte más castigado en Venezuela, luego de la intervención militar de Estados Unidos

El lanzador estadounidense Zac Grotz, quien era el mejor ponchador en la liga venezolana de beisbol invernal, era la pieza más codiciada para cualquier equipo que quisiera reforzar su rotación de abridores de cara al Round Robin.
Las Águilas de Zulia lo eligieron como refuerzo en el Draft de la postemporada, luego de que su equipo, los Tiburones de La Guaira, fueran eliminados en la primera ronda.
Sin embargo, luego de solo dos partidos, en los que lució con siete ponches en 12 entradas y una efectividad de 2.53, las Águilas anunciaron su salida por la “situación actual del país” el 10 de enero, a siete días de que Estados Unidos concretara una intervención militar para capturar y extraditar al entonces presidente Nicolás Maduro, acusado por el país norteamericano de narcotráfico.
Esta es solo una muestra de cómo la acción ejecutada por órdenes de Donald Trump, presidente estadounidense, impactó al deporte venezolano y en especial al beisbol, que estaba en la parte final de su temporada.
El deporte venezolano, atacado desde antes del golpe de Trump
El primer gran golpe al deporte venezolano por las constantes amenazas de Trump de mandar al país a militares en busca de Maduro, llegó en noviembre de 2025, cuando la FIBA pospuso el partido entre la selección venezolana y la colombiana, correspondiente a los clasificatorios al Mundial 2027.
“Debido a la actual situación geopolítica en la región, FIBA ha decidido posponer el partido entre Venezuela y Colombia (…) Esta decisión se tomó para garantizar la operatividad y la seguridad de todos los participantes, así como para proteger la integridad de la competición”, expresó el organismo rector del baloncesto en una nota de prensa en la que no especificó la nueva fecha del encuentro.
Por entonces, el mandatario estadounidense mandaba mensajes con los que presionaba a Maduro a dejar el poder y tenía un despliegue naval enfrente de las costas venezolanas que atacaban lanchas en el mar Caribe con el pretexto de “frenar el narcotráfico”.
El segundo impacto fue en diciembre, cuando la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe informó que Puerto Rico, México y República Dominicana le anunciaron que no iban a participar en la Serie del Caribe, que se celebraría en febrero de 2026 en Caracas.
Esto obligó a cambiar de sede el torneo, el más importante de clubes de beisbol de América Latina, a Guadalajara, México.
Cuando todo parecía calmado, Estados Unidos cumplió con sus amenazas y en la madrugada del domingo 3 de enero, bombardeó puntos clave en la capital, entre ellos bases militares y antenas, para capturar a Maduro.
En ese momento, la única liga principal que estaba disputándose era la de beisbol, mientras que el futbol aún no anunciaba su calendario de su primer torneo de 2026 y la de basquetbol confirmó a finales de diciembre que para marzo arrancaría su nueva campaña, aunque sin revelar el calendario de los partidos.
La liga de beisbol paró su Round Robin por tres días y se reanudó el 7 de enero. El rol no cambió, solo se reprogramaron los partidos y es posible que la final termine a finales de enero, como estaba prevista al inicio, para lo cual, según contó Manuel Alejandro Ramírez, periodista deportivo del medio Baseball Play y quien radica en Caracas, a Sports Illustrated México, se piensa hacer con formato reducido, en vez de una serie al mejor de siete será al mejor de cinco.
Otro aspecto en el que se ha golpeado a la pelota invernal, es que por los ataques, equipos han anunciado bajas de jugadores vinculados a equipos de MLB.
“Hay jugadores que se han ido, pero no se explican que las razones sean por temas políticos, sino porque alegan que sus organizaciones de MLB los llaman para que descansen y estén listos para la pretemporada en marzo. No te digo nombres porque honestamente no se ha confirmado que haya sido por un tema político”, comentó Alexander Labrador, que lleva seis años cubriendo el beisbol venezolano.
Labrador dijo que en un momento se consideró que la liga solo tuviera dos sedes para evitar traslados. Cree que todo se simplificó con la eliminación de los equipos de Caracas, aunque Magallanes tiene programados dos partidos en el Estadio Monumental, que no se han cancelado.
Sobre la afluencia de los aficionados a los estadios de beisbol, Alexander vio que bajó drásticamente los primeros dos días que se reanudaron las actividades, calcula que en un 70 por ciento, pero después de ello se reanudó a los niveles antes que el 3 de enero.
Manuel Alejandro y otros periodistas que pidieron guardar su identidad en secreto por temor a represalias (al día siguiente de la intervención, 14 comunicadores fueron arrestados por el gobierno de Venezuela), consideran que fuera de Caracas la actividad deportiva fluye sin contratiempos.
“En Caracas ha estado un poco más ralentizado la incorporación a las actividades. De hecho, los canales de televisión han estado transmitiendo hasta este fin de semana, o sea, una semana después del ataque, desde el estudio y no en los estadios”, expresó otro comunicador anónimo.
El futbol y la Superliga, en vilo
Si bien, la primera división de futbol ya anunció su calendario y los equipos están en pretemporada, todavía no se publican los horarios de los partidos, algo que es de llamar la atención.
“La Liga, por lo general en estas fechas, cuando va a empezar el torneo Apertura, hace una rueda de prensa, un evento donde asisten los periodistas, los medios de comunicación y en estos momentos lo único que se está moviendo en el futbol venezolano es el mercado de fichajes”.
Mientras que la Superliga de baloncesto avanza, pero sigue sin hacer otro anuncio más allá de que arranca el 7 de marzo, aunque para varios periodistas que pidieron no ser identificados es normal porque “el calendario de básquet no se lanza con tanta anticipación”.
Uno de los comunicadores cree que esto podría entorpecer la campaña de basquetbol en la conformación de los equipos, porque considera que a futuro Estados Unidos podrían restringir a sus jugadores, figuras de la competición, los viajes a Venezuela.
Los problema a futuro
Históricamente, el estado venezolano ha financiado a estas tres principales ligas. En su mayoría, el presupuesto iba para la de beisbol, que en 2019 rompió vínculos de patrocinio con las instituciones gubernamentales de su país que integran la lista negra de Estados Unidos para que la MLB permitiera que sus peloteros jugaran en el certamen.
También, según los periodistas, eso pasa en el futbol y en la Superliga, la que menos recursos recibe y por lo que suele tener problemas cada año para llevar a cabo sus torneos.
“Es una de las ligas que tiene una fecha de inicio más itinerante, porque siempre está a la espera de cuándo va a entrar el dinero del gobierno”.
En un momento en el que Estados Unidos prometió controlar por “muchos años” Venzuela, hasta que se estabilice económicamente con la industria petrolera (es el país con las reservas más grandes de petroleo del mundo), el dinero público podría dejar de fluir en los clubes.
Sin embargo, para los periodistas, esto podría también ser la oportunidad de darle estabilidad a las ligas, pero cree que sucederá en un mediano plazo, hay prioridades más importantes en este momento.
