El secreto de la nieve olímpica: por qué siempre ganan los mismos

El dominio en los Juegos Olímpicos de Invierno no responde únicamente al clima. El Índice de Desarrollo Humano, la infraestructura, la tradición deportiva y la inversión explican por qué Europa y Norteamérica concentran el éxito con Latinoamérica sigue al margen
Kristoffer Eriksen Sundal, del equipo de Noruega, durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina 2026.
Kristoffer Eriksen Sundal, del equipo de Noruega, durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina 2026. / Alex Pantling / Getty Images

Los Juegos Olímpicos de Invierno son el sueño de pocos. A nivel mundial solo 30 a 35 de los 195 países y Estados —incluidos Ciudad del Vaticano y Palestina— tienen condiciones climáticas para organizar con éxito este certamen, algunos de ellos asistidos por nieve artificial. Y, por supuesto, no todos tienen la capacidad económica ni la infraestructura para albergar el evento, como ocurre hoy en Milán-Cortina 2026.

Europa es por génesis el rey de los Juegos y a la cabeza del continente destaca Noruega, nación con 405 medallas conseguidas en la historia del olimpismo invernal —previos a la edición 2026—. Ningún otro país se acerca a este gigante de la nieve. Estados Unidos, la máxima potencia de América, es segundo en el medallero histórico con 330 y Alemania tercero con 326. Canadá cumple una destacada quinta plaza global con 225. Atrás siguen Rusia —incluida la URSS—, Suecia, Suiza, Países Bajos y Finlandia.

En estos países con representaciones medallistas se observa una constante: prácticamente todos cuentan con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) muy alto, excepto Rusia, que se ubica como alto, pero históricamente desde los tiempos de la URSS, ha sido una potencia mundial en el deporte.

Pero, ¿qué es el Índice de Desarrollo Humano (IDH)

De acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el IDH refleja “los logros en salud, educación e ingreso, al colocar en el centro de la observación a las personas y sus oportunidades para una vida digna”. El PNUD establece tres mediciones para determinar el IDH: salud —esperanza de vida al nacer—, educación —años promedio de escolaridad— e ingreso —PIB ajustado a paridad del poder adquisitivo—.

Es en estos términos técnicos en donde Noruega sobresale con su poder deportivo invernal con mucha distancia sobre Estados Unidos. La gran diferencia entre ambos aparece cuando asoma el sol. El gigante norteamericano suma 2 mil 782 medallas en los Juegos Olímpicos de Verano, mientras los nórdicos se ubican en las antípodas con 169.

Entonces, ¿el IDH determina el éxito olímpico?

Sin lugar a dudas el IDH es un factor decisivo para organizar los Juegos Olímpicos de Invierno y casi determinante en la conquista de medallas.

Rusia, por ejemplo, muestra un IDH de 0.824, lo cual es superado por países como Chile (0.855), Argentina (0.842), Uruguay (0.841), Costa Rica (0.830) e incluso Panamá (0.827). México se ubica con (0.811) y, al igual que los anteriores, en uno de los países del orbe catalogado como nación con un IDH alto. Sin embargo, Latinoamérica nunca en la historia del olimpismo invernal ha logrado ganar una medalla.

Ante los datos surge una reflexión: el desarrollo humano no siempre suple la ausencia de ecosistemas deportivos invernales. En América del Sur, ArgentinaBariloche, Las Leñas y, por supuesto, Ushuaia— y ChileValle Nevado, La Parva, Portillo y Chillán— cuentan con condiciones climáticas para pensar en organizar unos Juegos Olímpicos de Invierno, pero cuando miramos la infraestructura el sueño se derrite., excepto en el caso de Australia.

El representante de Oceanía no tiene condiciones naturales para organizar unos Juegos de Invierno, sin embargo, posee uno de los IDH más altos del mundo (0.958) y con ello ha logrado competir en las ediciones de nieve, al grado de haber llegado a la edición de Milán-Cortina con una cosecha de 19 medallas olímpicas de invierno.

Infraestructura e inversión: la clave del éxito

Además del IDH, claramente necesario, conviven otros factores clave para alcanzar el éxito en los Juegos Invernales. También se necesita tradición, infraestructura y cultura deportiva específica para que un país destaque en los Juegos Olímpicos de Invierno.

  • Tradición deportiva: Los países nórdicos y alpinos tienen una cultura en estas especialidades por encima de otras. Por ejemplo Noruega jamás se comparará a Argentina o Brasil en futbol porque su tradición deportiva es diferente.
  • Infraestructura y recursos: Ni Argentina ni Chile cuentan con las construcciones ni tecnología necesarias de pistas de esquí, centros de patinaje, rampas para saltos de esquí o avenidas de bobsled. En América básicamente sólo Estados Unidos y Canadá las tienen.
  • Clima y geografía: A diferencia de los países nórdicos, los principales centros urbanos de Argentina y Chile no están en regiones con nieve.
  • Inversión estatal y privada: Los países con más medallas destinan recursos significativos a programas de alto rendimiento en deportes de invierno. En Latinoamérica, la inversión se concentra en el futbol, boxeo o atletismo.

Países líderes en medallas de Juegos Olímpicos de Invierno y su IDH (2023, PNUD)

PAÍS

MEDALLAS*

IDH

CATEGORÍA

Noruega

405

0.961

Muy alto

Estados Unidos

330

0.921

Muy alto

Alemania

326

0.942

Muy alto

Austria

232

0.916

Muy alto

Canadá

225

0.935

Muy alto

Rusia (con URSS)

194

0.824

Alto

Suecia

176

0.950

Muy alto

Suiza

168

0.962

Muy alto

Finlandia

167

0.940

Muy alto

Países Bajos

147

0.941

Muy alto

*Previo a los Juegos de MIlán-Cortina 2026


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Ángel Soto M.
ÁNGEL SOTO M.

Editor y redactor de Sports Illustrated México.