Isabella Fierro y la batalla silenciosa que juega en su mente

Isabella Fierro es una de las golfistas mexicanas con mayor proyección. La histórica Lorena Ochoa la ha puesto como una de las que deben tomar su lugar en el deporte, que desde que lo dejó en 2010 no ha tenido a otra figura local de ese nivel.
Sin embargo, en esa lucha por crecer en el golf, se topa con una batalla interna: “Mi cabeza es mi súper poder en el campo de golf, aunque puede ser mi peor enemiga”, confesó desde el Yucatán Country Club, en donde se entrena.
Fierro, oriunda de Mérida, tuvo un inicio prometedor en su debut en el profesionalismo en 2022. En 2023 obtuvo su primer título en la LPGA, el Tuscaloosa Toyota Classic, y se consolidó como una de las mejores promesas mexicanas.
Sin embargo, en 2025 perdió su tarjeta para competir en el tour, pero la recuperó para este 2026, que vive entre la ilusión de retomar su carrera.
En un entorno donde los rankings, los cortes y los top 10 dictan si eres exitosa, Fierro elige enfocarse en lo que sí puede controlar. “Quedar top 10 o top 20 está fuera de mi control. Lo que sí está es mi preparación”.
La mente, entrenada como el swing
Su preparación mental es tan rigurosa como la que tiene como atleta. Trabaja de la mano con su psicólogo y su coach para alejar las dudas de su cabeza.
“A veces tengo mucha confianza, pero no la demuestro tanto. Voy a aplicar caminar alto. Si te haces menos, lo puedes reflejar en los torneos”, señaló Fierro..
En un tour donde conviven jugadoras coreanas, japonesas, estadounidenses y latinoamericanas con estilos y trayectorias distintas, compararse puede ser contraproducente.
Su trabajo mental también se anticipa a las condiciones externas. Semanas antes de competir, si el pronóstico anuncia climas adversos, entrena bajo lluvia o viento. Busca replicar el escenario incómodo para que el día del torneo no la tome por sorpresa.
“Cada golfista de élite sabe golpear en cualquier clima, por lo que es algo a lo que debes acostumbra a tu mente”. Dejar la ansiedad a un lado es clave: no quejarse por lo que no se puede controlar y recordar que solo tiene 14 palos en la bolsa para resolver cada situación.
Mayakoba, memoria y madurez
Hay torneos que pesan distino. Mayakoba, en el que será local, es uno de ellos. El campo ocupa un lugar especial en su historia: ahí disputó torneos infantiles y amateurs cuando apenas comenzaba a imaginar su futuro profesional.
“Le tengo un cariño especial al torneo. Para tener un mejor desempeño al año pasado, en el que no pasé el corte, tenerle respeto al campo de golf es importante”, añadió.
Además, tendrá que medirse a jugadoras que están en lo más alto: Nelly Korda, segunda mejor tenista del mundo, y Lydia Ko, campeona olímpica en París 2024, serán las rivales a vencer en el certamen que se disputará del 30 de abril al 3 de mayo en el campo El Camaleón.
Mayakoba no solo representa recuerdos, también simboliza la evolución. Aquella adolescente de 14 o 15 años que caminaba el campo con nervios y expectativas ahora regresa como profesional en la LPGA. La emoción persiste, pero está mejor administrada, algo clave para convertirse en la nueva heroína de una afición mexicana que se volcará en apoyarla.
Cree que Mayakoba podría marcar el inicio de un camino que espera termine en los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028, un sueño que ha tenido desde pequeña. Representar a México “cada vez que pueda” le genera felicidad.
Para ello, entrena en el Country Club 12 o 12 horas, desde las 7 de la mañana hasta las 5 de la tarde, seis de los siete días de la semana, con la meta de confirmar lo que Lorena piensa de ella: que puede ser la nueva cara del golf mexicano.
