Los War Raiders y el choque de estilos que propone la nueva AAA

Los War Raiders, Erik e Ivar, llegaron a AAA con estética vikinga, más de 200 kilos entre los dos y una carrera hecha entre Estados Unidos y Japón, y para sus salidas importantes en México adoptaron el símbolo más reconocible de la lucha nacional: la máscara.
"Empezamos a usar máscaras para salir al ring en luchas importantes aquí en AAA, por respeto a la cultura de AAA y a la cultura mexicana", contó Erik antes de la segunda noche de Triplemanía 34, en la que pondrán en juego el Campeonato Mundial de Parejas mediante un reto abierto en la Arena CDMX.
Desde la alianza con WWE, talento de Raw, SmackDown y NXT aparecen de forma regular en funciones de AAA y algunos luchadores mexicanos han empezado a cruzar en sentido contrario. Los War Raiders no leyeron ese movimiento como una invitación a mimetizarse con el estilo tricolor, de los más respetados en el mundo.
"Tenemos la fortuna de que nuestro estilo funciona de manera universal. No hay ningún secreto: simplemente golpeamos tan fuerte como podemos y después él salta sobre ti desde muy alto. No importa si es puroresu, lucha libre, estilo estadounidense, vieja escuela o catch", añadió Erik.
Su trayectoria avala su análisis. Han sido campeones en Estados Unidos y en Japón, con paso por Ring of Honor, New Japan y WWE, y los cinturones de AAA entran en esa misma colección de linajes ajenos, sumados sin mover nada de lo que los llevó hasta ellos.
Por eso defienden el contraste antes que la uniformidad. Un luchador de AAA en Raw, una figura de WWE en un ring mexicano, y las diferencias de tamaño, velocidad y ritmo puestas a la vista en lugar de disimuladas.
"Nosotros no luchamos con un estilo tradicional de lucha libre y por eso funciona tan bien cuando enfrentamos a alguien que sí lo hace. Se contrastan y se complementan", comentó Erik.
Lo que los retuvo, sin embargo, no ocurre solo dentro del ring. Hablaron de una grada que reacciona distinto a cualquier otra y de un objeto que en México todavía se puede perder en una apuesta.
"Hay una pasión emocional muy cruda que es única de la cultura de la lucha libre mexicana", sentenció Ivar. Esta noche todavía no saben quién va a responder al reto, y eso forma parte del atractivo.
