De la rama de un árbol al podio: los primeros saltos de Erick Portillo

Erick Portillo inició en el salto de altura de una manera poco convencional.
Su primer salto lo hizo en la rama de un árbol guiado por una maestra de educación física. Erick expresa la gran felicidad e ilusión que sentía al entrenar allí durante su niñez, impulsado por el sueño de ser campeón olímpico y mundial.
La maestra lo sacó de clases para que practicara de una manera muy informal: saltando y agarrándose de la rama de un árbol. En ese momento, Erick no conocía el deporte como tal. Esta experiencia lúdica y espontánea fue el preludio de su primera competencia formal, donde le explicaron las reglas del salto de altura (saltar sobre una varilla hacia unos colchones), marcando así su entrada oficial al atletismo.
“A ver, salta y agárrate de esa rama”, le decía su maestra, es como recuerda en entrevista vía telefónica desde Suiza con Sports Illustrated México.
Erick nació en Cuauhtémoc, Chihuahua. Había solo una pista de atletismo –– con una superficie roja y vistas a las montañas y atardeceres––. Su naturaleza atlética era notoria desde la primaria, donde sus compañeros lo identificaban por ser "atlético" y lo apodaban Chapulín por su habilidad para saltar.
Se inspiraba viendo videos de Javier Sotomayor, a quien admiraba por ser el mejor saltador de la historia en México, y de otro saltador catarí. Su entusiasmo por entrenar era tal que no le importaba el clima.
Al pasar de la primaria a la secundaria, decidió dedicarse al entrenamiento de salto de altura. Este paso fue motivado por el deseo de sus padres de que canalizara su energía, ya que desde niño era muy activo y le encantaba estar al aire libre y practicar deportes.
Experimentó un éxito temprano al quedar en tercer lugar en una Olimpiada Nacional en Nuevo León durante su primer año. Este logro fue un punto de inflexión, ya que le hizo "soñar en grande" y darse cuenta de que el deporte podía ser un medio para "viajar por el mundo gratis”. Esto le hizo sentir que el deporte ofrecía algo más allá de la diversión.
Esta idea resonó con un sueño de infancia que sus padres le recordaban a menudo: que él decía que viajaría por el mundo y saldría en la televisión.
Inicialmente, su visión de viajar gratis se limitaba a México, pero pronto se expandió. Su primera experiencia internacional fue a los 16 años, cuando asistió a un Mundial en Nairobi, Kenia. Este viaje marcó el inicio de su carrera internacional, que lo ha llevado a conocer diversos países. Su sueño de viajar por el mundo a través del deporte se cumplía.
Al principio tuvo un entrenador general de iniciación, y luego pasó a trabajar con un entrenador especializado en saltos, con quien realizó su primer viaje a Europa para competir. Admira a los saltadores de altura Mutaz Barshim (Catar) y Gianmarco Tamberi (Italia), ambos campeones olímpicos.
A diferencia de otros deportes (como el impulso de bala), destaca la "hermandad" que existe en el salto de altura. Aquí no hay "secretismos". Explica que los competidores se ayudan mutuamente, se comparten información y conocimientos. El objetivo principal es la superación personal.
Uno de los mayores desafíos de su carrera llegó cuando a los 17 años se fue a vivir a Querétaro, después de haberse ido de casa a los 16 para pasar un año en Estados Unidos estudiando y entrenando.
Este traslado a Querétaro marcó el inicio de una etapa de dificultades personales.
Tras mudarse a Querétaro con su segundo entrenador, experimentó un período de dificultad debido a "roces de adolescente" con sus padres, lo que lo llevó a quedarse sin casa ni departamento durante aproximadamente seis meses. Durante este tiempo, vivió en unas bodegas ubicadas debajo de las gradas de una pista en el Parque Querétaro 2000.
“A pesar de que perdí absolutamente todo, no faltaba entrenar”, recuerda.
No tenía dónde dormir ni qué comer y nadie se dio cuenta de su precariedad, Erick continuó entrenando y compitiendo. Sorprendentemente, ese mismo año logró ser campeón panamericano sub-20 y obtuvo medallas en el CAC sub-23.
Su primera participación olímpica en París 2024 representó la culminación de un sueño de la infancia. Su próxima competencia será el Mundial Bajo Techo en Polonia, el sábado 21 de marzo. Es el segundo mexicano en la historia en participar en la prueba de salto de altura en dicho evento. Tiene otros sueños: la medalla olímpica y mundial.
