Rory McIlroy y su aura al entrar en el top 10 de la historia del Masters de Augusta

Al conquistar su segundo Masters consecutivo, el golfista norirlandés se mete en el selecto grupo de ganadores del prestigioso torneo.
Rory McIlroy posa junto a su esposa, hija y sus padres, tras ganar su segundo Masters de Augusta.
Rory McIlroy posa junto a su esposa, hija y sus padres, tras ganar su segundo Masters de Augusta. / Héctor Vivas/Getty Images

Por segunda ocasión consecutiva Rory McIlroy se vistió con la chaqueta verde que lo acredita como campeón del Masters de Augusta, lo que lo posicionó como uno de los 10 mejores golfistas de todos los tiempos, aunado a que se convierte el mejor jugador europeo de la historia.

Este sexto Major no solo representa un trofeo más, sino la llegada al salón de la fama del Olimpo del golf. Con este título, McIlroy rompe la barrera de la actualidad para posicionarse en el selecto grupo de los 15 jugadores con más Majors en la historia, empatando a leyendas como Nick Faldo y Lee Trevino. Su trayectoria lo posiciona hoy como el décimo mejor jugador de todos los tiempos.

La cronología que dicta su huella en campo y la longevidad de su drive, su camino se divide en tres actos: primero, cuando era un joven de solamente de 22 años y ganó el U.S. Open (2011) y el PGA Championship (2012); segundo, su proceso de madurez se empezó a notar  en el 2014 coronándose The Open y otro PGA y tercero, el regreso al Olimpo tras años de malas rachas, este regreso emociónate en el 2025 y 2026 donde finalmente se pintó de verde y arrasó con el campo de Augusta.

Ganar dos Masters de forma consecutiva es una hazaña que desafía las dificultades y los desniveles en el campo de Augusta National. Se une al exclusivo club de Woods, Nicklaus y Faldo. 

Con sus dos títulos de masters , se sitúa a solo un paso de empatar a las figuras legendarias Arnold Palmer, Phil Mickelson y la reliquia del deporte Sam Snead.

Dejando dos segundos el golf atrás, fueron las palabras que le dedicó a sus padres Gerry y Rosie, y a su hija Poppy sobre el sacrificio que pusieron para que McIlroy este donde está hoy en día, tanto su mamá como su papá tuvieron empleos (limpiador y barman) para financiar sus inicios en el golf, el apoyo incondicional y un sueño hecho realidad. 

"Mamá y papá, les debo todo. Son los padres más maravillosos que existen. Y si puedo ser la mitad de buen padre para Poppy (su hija) de lo que ustedes son.

"Poder darles este abrazo hoy, después de todo lo que hemos pasado para llegar aquí, significa más que cualquier número en una tarjeta de puntuación." fueron para mí, entonces sabré que habré hecho un buen trabajo".

"Sorprendentemente, tuve que convencerlos de venir este año. Ellos pensaban que la razón por la que gané el año pasado fue porque no estaban aquí, que eran una especie de amuleto de mala suerte. Me alegra que hoy hayamos demostrado que estaban equivocados".

"Ver a Poppy aquí, y saber que mis padres sacrificaron turnos nocturnos y múltiples trabajos para que yo pudiera sostener un palo de golf... es cerrar el círculo. No se trata del saco verde, se trata de que ellos vean en lo que me convertí gracias a ellos".

Finalmente, este triunfo reafirma que su legado está lejos de terminar. Al mantenerse en pie en la cima frente a competidores como Scottie Scheffler, Rory ya no le tiene que demostrar nada a nadie su madurez  competitiva lo separa del resto, superando también a Brooks Koepka como el máximo ganador de Majors de esta generación. 


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Patrick Charles
PATRICK CHARLES

Redactor de Sports Illustrated México