Victoria de Yturbe: 48 kilómetros para que cada brazada cuente

Victoria de Yturbe, nadadora mexicana de 23 años, enfrentará el 20 Bridges Swim Around Manhattan en ayuda para niños con cáncer.
Natación para ayudar a niños con cáncer.
Natación para ayudar a niños con cáncer. / Emanuele Perrone/Getty Images

Este viernes 28 de agosto, Victoria de Yturbe junto a la ciudad de Manhattan estarán viviendo una realidad completamente distinta: permanecer durante 8 a 9 horas en el agua para intentar completar una vuelta de aproximadamente 48.5 kilómetros alrededor de la isla. 

A sus 23 años, la nadadora mexicana enfrentará el 20 Bridges Swim Around Manhattan, uno de los trayectos más reconocidos de la natación en aguas abiertas, un recorrido que pasa por el East River, Harlem River y Hudson River y que tiene como protagonistas a las corrientes, la temperatura, el desgaste físico y una prueba mental que puede ser tan exigente como la propia distancia.

Pero Manhattan no es solamente un desafío deportivo para Yturbe. Su participación nació acompañada de Dona Brazadas, un proyecto que busca convertir cada movimiento dentro del agua en ayuda para niños con cáncer. La campaña estableció una meta de 1.2 millones de pesos y ha conseguido recursos destinados a tratamientos de alta rigor; de acuerdo con la información difundida por el proyecto, lo recaudado ya permitió apoyar dos trasplantes de médula ósea. Así, una prueba que normalmente tendría como recompensa una marca personal o la satisfacción de completar una de las grandes travesías de aguas abiertas adquirió otra dimensión: que el esfuerzo de una persona pueda traducirse en una oportunidad para alguien más.

La preparación tampoco se limita a acumular kilómetros. Durante más de un año, Yturbe ha construido y trabajado su cuerpo y su cabeza para enfrentarse a un escenario completamente diferente al de una alberca: entrenamientos prolongados, sesiones en aguas abiertas y trabajo en el río Las Estacas, además de adaptación al agua fría. En Manhattan no habrá paredes cada 25 metros, ni un cronómetro que marque series, ni una salida sencilla cuando aparezca el desgaste. Habrá que seguir nadando mientras la ciudad pasa alrededor de ella y aprender a administrar energía durante una distancia que, para cualquier nadador, representa una batalla de resistencia.

El 20 Bridges Swim pertenece además a un territorio reservado para especialistas. La prueba forma parte de la Triple Corona de la natación en aguas abiertas, junto al English Channel y el Catalina Channel, y exige una logística particular: embarcación de apoyo, capitán, observador y seguimiento por GPS. Las condiciones del agua también cambian durante el recorrido y las corrientes pueden convertirse en uno de los principales retos. Por eso, completar Manhattan no significa simplemente tener la capacidad física para nadar 48 kilómetros; significa saber leer el agua, conservar energía y mantener la concentración cuando el cuerpo comienza a pedir exactamente lo contrario: detenerse.

Y ahí está la verdadera historia de Victoria de Yturbe. Mañana no solamente buscará convertirse en una de las mexicanas más jóvenes en completar esta vuelta alrededor de Manhattan; buscará demostrar que una hazaña deportiva puede tener un propósito que vaya mucho más allá de quien la realiza. Cada brazada tendrá un propósito y una razón. El recorrido terminará cuando vuelva al punto de partida, pero el objetivo de Dona Brazadas es que el impacto continúe mucho después de que Yturbe salga del agua. Porque, en esta historia, los 48.5 kilómetros son el desafío; las brazadas, el motor; y ayudar a un niño a seguir adelante, la verdadera meta.


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Patrick Charles
PATRICK CHARLES

Redactor de Sports Illustrated México