México llega al Mundial con arbitraje de élite

Arturo Brizio y Edgardo Codesal destacan a Katia Itzel García como figura de proyección global y a César Arturo Ramos como árbitro con opciones reales de dirigir la final mundialista
Katia Itzel García y César Arturo Ramos, los dos árbitros de lujo mexicanos para la Copa del Mundo de 2026.
Katia Itzel García y César Arturo Ramos, los dos árbitros de lujo mexicanos para la Copa del Mundo de 2026. / Getty Images

Dos realidades totalmente diferentes, pero una única verdad: el arbitraje mexicano lucirá en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 porque goza de calidad probada y altos estándares a nivel mundial, coinciden los exsilbantes internacionales Arturo Brizio Carter y Edgardo Codesal.

El arbitraje de México presenta dos caras con perfiles de mucho interés. Por un lado está Katia Itzel García, joven silbante con una proyección infinita. Es el diamante en bruto del arbitraje de México y, por supuesto, de la Comisión de Árbitros de la FIFA. El otro perfil es el de César Arturo Ramos, figura de autoridad consolidada y quien desde hoy apunta a estar entre los favoritos para, de darse las condiciones, dirigir la final de la Copa del Mundo.

Katia Itzel García (CDMX, 1992) recién fue catalogada como la sexta mejor árbitra en el mundo por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Futbol (IFFHS). Esto a los 33 años es una barbaridad. La edad de madurez plena de un silbante se alcanza entre los 35 y 42 años. Por esto es considerada la joya de la corona arbitral, porque si bien aún se ubica en la línea de desarrollo ya se roza con la élite.

Katia, en ojos expertos

Evidentemente Katia no pasa inadvertida para dos de los mejores silbantes en la historia del balompié Mexicano. “Lo de Katia Itzel es un tema impresionante. Desde la primera vez que la vi dirigir observé en ella cualidades especiales; tiene un gran dominio de la cancha y del juego”, analiza con velocidad de reflejo Arturo Brizio Carter, quien dirigió un total de seis partidos de Copa del Mundo en las oportunidades de Estados Unidos 1994 y Francia 1998.

Edgardo Codesal aún mantiene un ligero rastro de su acento sudamericano. Nacido en Uruguay, radicado en México desde 1980 y naturalizado como ciudadano mexicano, es hasta ahora el único representante del arbitraje de este país en ser juez central de una final de la Copa del MundoItalia 1990—. Analista permanente del arbitraje, también ve en Katia Itzel a un inobjetable talento latente. “Es buena árbitra. Tiene condiciones, personalidad y varios aspectos positivos. Creo que va a tener una buena presentación mundialista”, dice con ese tono siempre analítico.

César, el árbitro ‘perfecto’

Codesal fue árbitro central en tres partidos de Italia 90 —su único Mundial— y más allá del augurio de un exitoso futuro para la joven silbante, también observa en César Arturo Ramos —el otro representante mexicano designado para la Copa a jugarse en México, Canadá y Estados Unidos— a una figura bien perfilada para dirigir el partido final.

Vertidos desde su experiencia sus argumentos parecen sólidos. Lo perfila como un hombre con conocimiento del sistema. Después de dos participaciones consecutivas —Rusia 2018 y Qatar 2022— ha perfeccionado el tipo de estilo para dirigir a buen término los partidos de Copa del Mundo. “César tiene mucha personalidad, muy buen trato con el jugador y recorre impecable el campo. Está en el mejor momento de su carrera”, asienta Codesal.

Arturo Brizio lo observa de la misma forma. Para él la magnitud de experiencia y talento de César Ramos le hacen inmune a la presión normal de arbitrar en una Copa del Mundo. “Está por encima de eso, para él un Mundial ya es una prueba superada”, dice antes de reafirmar las cualidades de Ramos, producto de la experiencia en distintos campos del planeta. “Atraviesa por un gran momento personal, físico, mental y arbitral. Tiene todo para ser el árbitro en una final”.

Perfiles distintos, una verdad

Dos son las realidades del arbitraje mexicano para la Copa del Mundo en la cual será coanfitrión. 

Katia Itzel García representa la continuidad y el futuro de la buena escuela de silbantes de este país, surgida desde el inicio de la década de los 70. A su vez César Arturo Ramos es la consolidación de un silbante experimentado, con altas notas de desempeño y en espera de consagrarse, si se dan las combinaciones necesarias, como el segundo árbitro mexicano en dirigir una final del Mundial.

Y a la par de estas dos realidades resalta una verdad inobjetable para Brizio y Codesal: México bordará una actuación estelar con sus ternas arbitrales encabezadas hasta ahora por Katia y César —hoy en Brasil como parte de su último seminario preparatorio hacia Norteamérica 2026— y a la espera de sus compañeros de campo, que se darán a conocer en marzo, pero que serán quienes habitualmente les acompañan en duelos internacionales si no hay ninguna sorpresa.


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Ángel Soto M.
ÁNGEL SOTO M.

Editor y redactor de Sports Illustrated México.