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La histórica noche de Jackson Chourio valida la mayor apuesta de los Brewers

El jugador de 22 años inscribió su nombre en los libros de récords junto al de Ty Cobb en el Juego 3, dejó a Milwaukee a una victoria de su primer título y recompensó una apuesta de 82 millones de dólares.
El jardinero izquierdo de los Brewers, Jackson Chourio, conectó cuatro hits en el Juego 3.
El jardinero izquierdo de los Brewers, Jackson Chourio, conectó cuatro hits en el Juego 3. | Elsa/Getty Images

Hace casi tres años, los Brewers hicieron una enorme apuesta por su futuro. La noche del lunes, dieron un paso más hacia la recompensa.

El 4 de diciembre de 2023, Milwaukee anunció que había firmado al principal prospecto Jackson Chourio con una extensión de ocho años y 82 millones de dólares que incluía dos opciones del club. Fue el contrato más grande otorgado a un jugador que todavía no había pisado un campo de Grandes Ligas. En el Juego 3 de la Serie Mundial, el pelotero de 22 años ofreció una actuación histórica y ayudó a dejar a la franquicia a una victoria de su primer campeonato.

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Chourio bateó de 5-4, con un doble, dos carreras anotadas y una base robada la noche del lunes, y encabezó el contundente triunfo de los Brewers por 10-1 sobre los Rays. Chourio se convirtió en el segundo jugador más joven en conectar cuatro hits y robarse una base en un partido de Serie Mundial, solo detrás de Ty Cobb, quien lo consiguió a los 21 años y 299 días durante el Juego 3 del Clásico de Otoño de 1908. También es el jugador más joven en conectar cuatro hits en un partido de Serie Mundial desde Joe Garagiola, en 1946 (Juego 4).

Esto no ha sido un fenómeno de un solo partido. Chourio ha dominado esta Serie Mundial. Ahora batea de 14-8 (.571), con tres bases robadas y un OPS de 1.214. Después de tres temporadas, está respondiendo en el escenario más importante del beisbol y en el momento más trascendental de la historia de los Brewers.

Chourio abrió el orden al bate de Milwaukee en el Juego 3 y se puso manos a la obra de inmediato. Con cuenta de 2-2, conectó con fuerza una recta de 98 millas por hora de su excompañero Freddy Peralta, enviándola en línea hacia el jardín izquierdo. Por si hiciera falta otra señal de que estaba completamente concentrado, la pelota salió de su bate a 104.4 millas por hora. Volvió a batear en la tercera entrada, sin corredores en base y con un out, y conectó el primer lanzamiento de Peralta hacia el jardín izquierdo para un sencillo a 103.4 millas por hora. Avanzó a segunda con una base por bolas a Jake Bauers y anotó la primera carrera del partido dos bateadores después, cuando un elevado corto de Christian Yelich cayó en el jardín izquierdo. Chourio leyó perfectamente la jugada y salió disparado hacia el plato en cuanto escuchó el contacto con el bate.

Con un out en la quinta entrada y los Brewers arriba 2-0, Chourio conectó otro sencillo con fuerza, esta vez hacia el jardín central, a 102.9 millas por hora. Ese hit inició una ofensiva que acabaría con los Rays y dejaría su temporada al borde de la eliminación. Chourio se robó la segunda base y después anotó con un sencillo de Brice Turang. Milwaukee terminaría conectando ocho hits con dos outs para anotar ocho carreras en la entrada. Chourio también produjo la última carrera del episodio al conectar un doble hacia el jardín derecho que llevó al plato a David Hamilton desde primera. Él inició la remontada y él también la terminó.

Chourio era considerado uno de los 20 mejores prospectos internacionales de la generación de 2021. En aquel entonces era un campocorto venezolano y firmó con los Brewers por 1.8 millones de dólares. Tenía potencial para destacar en las cinco herramientas del beisbol, pero el camino de Maracaibo a Milwaukee era largo.

Chourio no tardó en distinguirse. Tras firmar, jugó en la Dominican Summer League y registró una línea ofensiva de .296/.386/.447 en 45 partidos, lo que llamó la atención y lo hizo subir en las listas de prospectos. Dos temporadas más en las ligas menores lo convirtieron en uno de los cinco mejores prospectos del beisbol, según el consenso general. Los Brewers vieron lo suficiente para ofrecerle una enorme extensión cuando apenas tenía 19 años y solo había disputado seis partidos por encima del nivel Doble A.

Chourio irrumpió en escena como novato en 2024 y rápidamente pareció un pilar para el futuro. Debutó el Día Inaugural y, a los 20 años, bateó para .275, con 21 jonrones, 79 carreras impulsadas y 22 bases robadas, además de registrar un OPS de .791 y un wRC+ de 118. La campaña de 2025 representó un pequeño retroceso, aunque siguió siendo impresionante para su edad, especialmente porque sufrió una lesión en los isquiotibiales al final de la temporada que lo afectó durante el cierre de la campaña y en la postemporada. Chourio terminó el año con una línea ofensiva de .270/.308/.463, 21 jonrones, 78 carreras impulsadas, 23 bases robadas y un wRC+ de 112.

Al comenzar 2026, Chourio todavía generaba algunas dudas. ¿Podría dar un paso adelante y aprovechar mejor su inmenso talento? A estas alturas, podemos responder que sí, sin ninguna duda.

Chourio terminó la temporada regular con las mejores cifras de su carrera en promedio de bateo (.291), porcentaje de embasado (.351), slugging (.487), jonrones (25), wRC+ (130) y bWAR (4.9), a pesar de disputar un mínimo personal de 127 partidos debido a una lesión en la mano sufrida al comienzo de la temporada.

Su campaña de 2026 comenzó con un campeonato, ya que ayudó a Venezuela a conquistar su primer título del World Baseball Classic en marzo. Siete meses después, va en busca de otro, esta vez para una franquicia que nunca ha ganado uno. En el camino, ha protagonizado algunos momentos importantes en los playoffs.

Aunque la postemporada de Chourio no comenzó con demasiado brillo, sí protagonizó uno de los turnos al bate más importantes de octubre. Ocurrió en el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Nacional contra los Padres, con el mejor cerrador del beisbol en la lomita. Mason Miller tenía a Chourio contra las cuerdas en la novena entrada, con dos outs, las bases llenas y San Diego al frente 3-2. Después de quedar abajo en la cuenta 1-2 y estar a un strike de quedar fuera, Chourio conectó de foul una recta de 104 millas por hora y después dejó pasar un slider endiablado que cayó fuera de la zona de strike. Con la cuenta en 2-2, Miller lanzó una recta de 101 millas por hora que Chourio devolvió por el centro del campo para conectar un sencillo de dos carreras que dejó tendidos a los Padres.

En las dos primeras rondas, Chourio bateó para .171, con dos jonrones y siete carreras impulsadas. No jugaba como una estrella, pero seguía apareciendo en los momentos importantes. En la Serie Mundial, ha explotado con todo su potencial y se ha convertido en la pieza central de la búsqueda del campeonato de su equipo.

Los Brewers llegaron a Milwaukee en 1970, después de pasar una temporada como los Seattle Pilots. Durante 56 años, han perseguido un campeonato que siempre se les ha escapado. En 2023, decidieron vincular su futuro al de Chourio, convencidos de que podía llevar a la franquicia a nuevas alturas. El futuro ya está aquí.

Tres años después de apostarlo todo por un adolescente, los Brewers están a 27 outs de cobrar el premio mayor.

Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 26/10/2026, traducido al español para SI México.

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Published | Modified
Ryan Phillips
RYAN PHILLIPS

Ryan Phillips is a senior writer on the Breaking and Trending News team at Sports Illustrated. He has worked in digital media since 2009, spending eight years at The Big Lead before joining SI in 2024. Phillips also co-hosts The Assembly Call Podcast about Indiana Hoosiers basketball and previously worked at Bleacher Report. He is a proud San Diego native and a graduate of Indiana University’s journalism program.