Argentina puede perder a Messi y Scaloni: la reconstrucción que recuerda los 28 años sin títulos

Lionel Messi no confirmó su retiro y Lionel Scaloni puso en duda su continuidad después de la derrota ante España. Argentina conserva una base campeona, pero podría perder al jugador y al entrenador que terminaron con 28 años sin títulos mayores.
Messi y Scaloni, los dos pilares que Argentina puede perder tras el Mundial 2026
Messi y Scaloni, los dos pilares que Argentina puede perder tras el Mundial 2026 / Alexander Hassenstein/Getty Images

Argentina llegó a la final del Mundial preparada para una posible despedida de Lionel Messi y salió de Nueva Jersey con otra incertidumbre. Lionel Scaloni tampoco aseguró su continuidad después de la derrota ante España y anticipó que deberá conversar con Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Futbol Argentino, antes de decidir qué hará.

Ninguno anunció su salida. Scaloni aseguró que la continuidad de Messi dependerá exclusivamente de la decisión del capitán. Sobre su propio futuro fue más cauto: explicó que primero hablará con la dirigencia y después definirá si todavía tiene la energía para encabezar un nuevo ciclo.

En un periodo corto, Argentina podría quedarse sin el futbolista alrededor del cual organizó su ataque durante casi dos décadas y sin el entrenador que transformó esa influencia individual en un ciclo de títulos.

La final mostró el problema que podría venir. España realizó los primeros 20 remates del partido y Argentina no registró el suyo hasta el minuto 116, cuando ya perdía y jugaba con diez hombres por la expulsión de Enzo Fernández.

Fue la primera selección que terminó los 90 minutos de una final mundialista sin intentar un disparo. Emiliano Martínez mantuvo el empate con 12 atajadas, hasta que Ferran Torres marcó en la prórroga.

Messi quedó fuera de las zonas en las que había decidido otros encuentros. A los 39 años terminó su sexto Mundial con ocho goles y cuatro asistencias y participó directamente en una anotación en cada eliminatoria de las Copas del Mundo de 2022 y 2026.

En la semifinal contra Inglaterra no marcó, pero intervino en los dos goles: encontró a Enzo Fernández para el empate y asistió a Lautaro Martínez en el tanto que les dio el boleto a su segunda final consecutiva.

La dependencia no apareció en este último torneo. Cuando Scaloni alcanzó sus primeros 100 partidos, Messi era el máximo goleador del ciclo con 59 tantos, el 28 por ciento de los 209 anotados por Argentina.

Reemplazarlo no consistirá solo en entregar la camiseta número 10. Julián Álvarez y Lautaro Martínez deberán asumir una proporción mayor de los goles; Enzo Fernández y Alexis Mac Allister tendrán más responsabilidad en la elaboración, y Cristian Romero y Emiliano Martínez tendrán que aparecer como referencias para el vestuario.

La generación de juego dependerá de la incorporación de Nico Paz, Thiago Almada, Franco Mastantuono y los futbolistas que surjan en el próximo ciclo mundialista.

Argentina necesita evitar que esa distribución se convierta en otra búsqueda de un salvador. Después de Maradona, Ariel Ortega fue uno de los primeros señalados como heredero de la camiseta; después aparecieron Pablo Aimar, Juan Román Riquelme y el propio Messi.

La historia argentina del número 10 se convirtió en una sucesión de futbolistas obligados a convivir con la comparación, de los cuales solo Leo pudo con la responsabilidad.

El otro vacío: quién conservará el método de Scaloni

La posible salida de Scaloni tendría otra dimensión. Recibió una selección eliminada en los octavos de final de Rusia 2018 y construyó un equipo capaz de renovar nombres sin desmontar su funcionamiento.

En sus primeros 100 encuentros consiguió 73 victorias, 18 empates y nueve derrotas, con 79 por ciento de efectividad. Argentina marcó 209 goles y recibió 52.

El balance muestra que el ciclo no se limitó solo a aprovechar a Messi: también consolidó una defensa estable, un mediocampo adaptable y una competencia interna que le permitió cambiar de sistema según el rival.

Argentina fue semifinalista de la Copa América de 2019, ganó las ediciones de 2021 y 2024, conquistó la Finalissima de 2022, ganó el Mundial de Qatar 2022 y llegó a otra final mundialista en 2026. Con Scaloni nunca fue eliminada antes de las semifinales de una competencia oficial.

Su trabajo tampoco consistió en conservar la misma alineación. Incorporó a Emiliano Martínez, Romero, Mac Allister, Enzo y Julián; redujo gradualmente el lugar de varios integrantes de la generación anterior y preparó planes diferentes según el adversario.

En Qatar utilizó tres centrales para enfrentar a Países Bajos, reforzó el mediocampo contra Croacia y modificó el ataque durante la final ante Francia. En 2026 volvió a ajustar nombres y sistemas hasta alcanzar el partido por el título.

Por eso, su decisión está unida a la sucesión de Messi. Scaloni conoce qué tareas deben repartirse, qué jugadores todavía pueden mantenerse en el siguiente proceso y cuáles deben ser reemplazados por nuevos elementos.

Sin Messi, Argentina no se quedaría sin futbolistas. Emiliano Martínez, Romero, Lisandro Martínez, Enzo, Mac Allister, Julián y Lautaro ya disputaron eliminatorias, finales y dos Copas del Mundo. El siguiente proceso no empezaría desde cero, aunque algunos referentes llegarán a 2030 cerca del final de sus carreras y obligarán a un recambio.

La advertencia de los 28 años

Argentina ya atravesó una transición marcada por la salida de su principal figura. Maradona jugó su último partido mundialista el 25 de junio de 1994 contra Nigeria, un año después de que la selección conquistara la Copa América de 1993 con dos goles de Gabriel Batistuta ante México.

La selección absoluta no volvió a ganar un título mayor hasta el 10 de julio de 2021, cuando derrotó a Brasil en el Maracaná, comandada por Messi.

Entre las dos conquistas transcurrieron 28 años y siete finales perdidas: las Copas Confederaciones de 1995 y 2005, las Copas América de 2004, 2007, 2015 y 2016, y el Mundial de 2014.

No fueron tres décadas sin jugadores capaces de competir. Batistuta, Ortega, Diego Simeone, Roberto Ayala y Javier Zanetti encabezaron la primera transición. Marcelo Bielsa llegó al Mundial de 2002 con Verón, Hernán Crespo y Aimar, después de sumar 43 de los 54 puntos disponibles en las eliminatorias, pero Argentina quedó fuera en la fase de grupos.

José Pekerman construyó en 2006 un equipo alrededor de Riquelme, acompañado por Crespo, Javier Mascherano, Carlos Tevez y un Messi de 18 años, pero la Albiceleste perdió por penales contra Alemania en los cuartos de final.

Más tarde, la generación de Messi alcanzó las finales del Mundial de 2014 y de las Copas América de 2015 y 2016, pero también perdió las tres.

El problema no fue la ausencia de figuras. Argentina cambió de entrenador y modelo después de casi cada fracaso, mientras la presión pasó de una generación a la siguiente. Scaloni cortó esa dinámica en 2021 y convirtió la primera conquista en el punto de partida de otros tres títulos.

La diferencia con el final de Maradona es que Messi puede dejar una base campeona, jugadores en edad competitiva y un método probado. La posible marcha de Scaloni pone en riesgo precisamente esa ventaja: Argentina tendría que reemplazar a su principal futbolista mientras un nuevo timonel aprende a administrar el equipo que permanece.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.