Así ven en Ecuador a La Tri antes de enfrentar a México

Ecuador llega al partido contra México con una idea bastante clara de sí mismo.
Es una selección difícil de romper, con una defensa de mucho nivel y un mediocampo capaz de competir contra cualquiera, pero también con un problema que no ha resuelto en el Mundial 2026: el gol.
Antes del cruce de dieciseisavos en el Estadio Ciudad de México, tres periodistas ecuatorianos consultados por Sports Illustrated México coincidieron en que La Tri tiene argumentos para incomodar al equipo de Javier Aguirre, aunque todavía depende demasiado de que alguna individualidad destrabe los partidos.
Fabricio Coronel, del periódico El Universo, consideró que la mayor fortaleza de Ecuador está en la forma en la que se ha acostumbrado a sostener los resultados desde atrás. La presencia de Willian Pacho, Piero Hincapié, Joel Ordóñez y Moisés Caicedo convirtió a La Tri en una de las selecciones más sólidas de Sudamérica en las eliminatorias y también en una de las más caras del Mundial.
“A lo largo de ese proceso se ha caracterizado por ser una selección a la que le cuesta mucho que le marquen. Sin ánimos de ser osado o alzado, considero que es la mejor defensa de Sudamérica; se lo demostró en las eliminatorias sudamericanas”.
El problema aparece del otro lado de la cancha. Ecuador apenas marcó dos goles en la fase de grupos y los dos llegaron en el triunfo contra Alemania, el resultado que terminó por meterlo a la fase final.
Enner Valencia, goleador histórico y referente del vestuario, atraviesa una sequía que preocupa en su país, sobre todo porque a sus 36 años disputa el que puede ser su último Mundial.
“El punto más bajo ha sido totalmente el hecho de marcar el gol. Se le hace muy complicado marcar el gol, incluso nuestro máximo delantero, Enner Valencia, está atravesando una sequía totalmente complicada”, añadió Coronel.
Para Kristy Alvarado, de DSports Ecuador, el diagnóstico es parecido. La selección encontró una base colectiva fuerte en defensa y mediocampo, pero todavía no ha logrado que ese mismo funcionamiento aparezca con claridad en los últimos metros. Ecuador tiene velocidad, potencia y jugadores capaces de atacar espacios, pero le ha faltado transformar ese volumen en goles.
“Gozamos de muchas individualidades, pero nos hemos logrado compactar colectivamente en la parte defensiva y en el medio campo, sobre todo. Nos ha costado en los últimos metros la definición”.
Ahí también aparece el trabajo de Sebastián Beccacece. El técnico argentino no ha convencido a todo el entorno ecuatoriano, pero sí logró llevar a La Tri a los dieciseisavos después de una fase de grupos que se complicó desde el inicio, con la derrota ante Costa de Marfil y el empate sin goles contra Curazao. Para Alvarado, su principal aporte ha estado en el carácter de una generación joven.
“Creo que le dio carácter a los jóvenes. A los jóvenes siempre les cuesta revertir resultados y partidos. Yo creo que su mentalidad, que también la trae del futbol argentino, la ha logrado contagiar con el grupo”.
Roberto Machado, de Mach Deportes, es más crítico con el proceso. Para él, Ecuador tiene individualidades suficientes para haber peleado el liderato del grupo y no para llegar a los dieciseisavos como uno de los mejores terceros. Reconoce la calidad de la plantilla, pero considera que el trabajo colectivo todavía está por debajo del nivel de sus futbolistas.
“El sistema defensivo está claro, es muy solvente, es sólido, con jugadores de gran nivel. Creo que hasta el mediocampo trabaja muy bien los partidos. La debilidad está en el ataque. Enner Valencia es el goleador, pero ha estado con la pólvora mojada”.
Machado incluso pone el foco en Beccacece como una de las dudas del equipo. “Sigo sosteniendo que Beccacece está muy por debajo del nivel de varias de las individualidades que tiene la selección ecuatoriana”, apuntó, al considerar que el talento de la plantilla todavía no se refleja por completo en el funcionamiento.
El cruce contra México llega en medio de ese debate. Ecuador encontró alivio con el triunfo ante Alemania, pero enfrentará a una selección que avanzó con paso perfecto, seis goles a favor y ninguno en contra.
Desde la mirada ecuatoriana, el equipo de Aguirre llega mejor, con la localía de su lado y con una obligación mayor por jugar en casa.
“México llega presionado. Es local, es organizador y está en busca de ese quinto partido. A Ecuador le va bien sin presión, cediéndosela al rival”, dijo Alvarado.
La periodista también matizó cualquier exceso de confianza del lado sudamericano. Para ella, negar el favoritismo mexicano sería ignorar el contexto del partido. “Decir que México, en su casa y con más de 80 mil personas, no es favorito sería no ser objetivo”, agregó.
Coronel coincide en que México parte con cierta ventaja por el momento y por la localía. El Tri hizo más goles en la fase de grupos, llega invicto y tiene en Julián Quiñones a uno de los futbolistas que más preocupa desde Ecuador. Aun así, también cree que La Tri puede encontrar respuestas si Moisés Caicedo recupera su mejor versión y Pedro Vite mantiene el nivel que ha mostrado en el torneo.
La altura, en cambio, no aparece como una preocupación central. Aunque buena parte de los jugadores ecuatorianos ya no milita en su país, los periodistas consultados consideran que el grupo mantiene una memoria física por jugar eliminatorias en Quito, que se encuentra a 610 metros sobre el nivel del mar por encima de la Ciudad de México.
Podría pesar si el partido se alarga, pero no lo ven como el factor que defina la eliminatoria.
El verdadero examen estará en las áreas. Ecuador confía en una defensa que lo ha sostenido durante casi todo el proceso, pero sabe que contra México necesitará algo más que resistir.
El equipo de Beccacece deberá encontrar gol en una noche en la que el anfitrión cargará con la presión, pero también con el impulso de un Mundial que hasta ahora ha caminado a su favor.
