Cuatro lecciones del triunfo de México contra Corea

No fue una tarde cualquiera en Guadalajara. La afición llenó el estadio con cantos e ilusiones. Y aunque el equipo de México no brindó una noche con muchas emociones se llevó un cerrado triunfo en contra de Corea y se convirtió así en el primer equipo del Mundial en clasificarse a la siguiente fase. Aquí cuatro lecciones del segundo juego de la la selección mexicana.
Por tercera vez gana sus dos primeros partidos
Con los triunfos sobre Sudáfrica y Corea, México suma seis puntos y se convierte en el primer clasificado a la segunda ronda de la Copa del Mundo. Sin embargo, este paso perfecto es más bien una rareza.
México no ganó los dos partidos iniciales del Mundial ni siquiera cuando fue anfitrión de la Copa del Mundo, en 1970 y 1986. En la de 1970, México arrancó su participación con un empate 0-0 ante la Unión Soviética, frente a 115 mil aficionados en el Estadio Azteca. En 1986, un empate en el segundo partido ante Paraguay también restó la posibilidad de sumar victorias consecutivas.
La primera vez que México ligó dos victorias iniciales fue también con Javier Aguirre en el Mundial de 2002, donde venció a Croacia y a Ecuador. En 2018, bajo el mando de Juan Carlos Osorio, México obtuvo triunfos contra Alemania y Corea y arrancó el torneo con seis puntos.
Equipo que se renueva con 13 debuts
Después de la aventura de 2022, en la que México no avanzó a la segunda ronda, Javier Aguirre ha renovado el equipo nacional. En el Mundial de casa han debutado 13 jugadores: Luis Romo, Obed Vargas, Santiago Giménez, César Huerta, Raúl Rangel, Johan Vásquez, Erik Lira, Brian Gutiérrez, Álvaro Fidalgo, Julián Quiñones, Gilberto Mora, Armando González e Israel Reyes.
Esos nuevos aires han respondido en el campo, a pesar de que, tras el partido inaugural contra Sudáfrica, Aguirre declaró que algunos de ellos habían sufrido “calambres por la impresión de pisar el gran escenario por primera vez”.
México no pierde contra asiáticos en Mundial
La selección mexicana ha fincado buena parte de su fortaleza mundialista frente a rivales de la Confederación Asiática. Seis partidos, seis victorias.
El primer antecedente llegó en casa, durante México 1986, cuando el Tri venció 1-0 a Irak en el Estadio Azteca. Más tarde, en Francia 1998, derrotó 3-1 a Corea del Sur. Ese mismo marcador se repitió frente a Irán en Alemania 2006.
Tuvieron que pasar doce años para que México volviera a cruzarse con Corea en una Copa del Mundo. Lo hizo en Rusia 2018 y ganó 2-1 con anotaciones de Carlos Vela y Javier Hernández. Ahora, en el Mundial de 2026, el círculo se completa con el 1-0 conseguido en Guadalajara.
México ha encontrado en los equipos asiáticos un rival que históricamente le ha permitido dar pasos importantes en las Copas del Mundo.
El equipo se siente como una familia
A lo largo de su trayectoria como entrenador, Javier Aguirre ha construido vestidores sólidos y unidos. Según las declaraciones de Jorge Sánchez y Luis Romo tras el triunfo sobre Corea, esa dinámica volvió a aparecer en esta selección.
“Lo que ha logrado el Vasco con este equipo es increíble. Es una familia y así se siente en cada momento. Nos ha mantenido muy unidos”, coincidieron ambos futbolistas después de asegurar el boleto a la siguiente ronda.
La clasificación matemática llegó en apenas dos jornadas, pero dentro del grupo consideran que la fortaleza más importante no está en los números. Está en un vestidor que, según sus propios protagonistas, ha logrado convertirse en una familia.
