Estados Unidos y Canadá golean; México deja dudas en ataque

Después de sus dos primeros partidos en el Mundial 2026, Estados Unidos y Canadá ya tuvieron actuaciones contundentes, mientras México está clasificado, pero aún busca una noche ofensiva que confirme su papel como anfitrión.
Alex Freeman celebra el segundo gol de Estados Unidos ante Australia
Alex Freeman celebra el segundo gol de Estados Unidos ante Australia / Jamie Squire/Getty Images

Dos partidos han sido suficientes para concluir que los tres anfitriones del Mundial viven torneos diferentes. Estados Unidos y México ya están clasificados a los dieciseisavos de final, Canadá todavía no lo puede presumir de forma matemática, pero el mayor contraste pasa por las actuaciones ofensiva.

Por un lado, estadounidenses y canadienses ya golearon y tuvieron actuaciones dominantes en el campo, mientras que el Tri, aunque tiene paso perfecto, todavía suma una actuación que despeje las dudas en ataque con las que llegaron al torneo.

La comparación no parte de una crisis mexicana. El equipo de Javier Aguirre tiene seis puntos, dos triunfos y cero goles en contra, fue el primer clasificado del Mundial a fase final y aseguró el primer lugar del grupo A que le permitirá disputar en el Azteca los dos primeros partidos de la siguiente ronda.

En cualquier torneo corto, eso sería casi todo lo que se le puede pedir a una selección después de sus dos primeros partidos. El problema es que en una Copa del Mundo jugada como anfitrión, las formas también cuentna.

Estados Unidos acaba de cerrar su segundo partido con otra victoria. Primero goleó 4-1 a Paraguay y después venció 2-0 a Australia, un rival que venía de ganarle a Turquía y que podía servir como una prueba más seria para medir el momento del equipo de Mauricio Pochettino.

No fue una noche de marcador escandaloso, pero sí una actuación suficiente para confirmar el buen momento que vive el país de las Barras y las Estrellas. Estados Unidos tiene seis goles a favor, solo uno en contra y el boleto asegurado a la siguiente ronda.

Además, por primera vez desde 1930, la selección estadounidense ganó sus dos primeros partidos en una Copa del Mundo. Lo hizo con una goleada en el debut y después con una victoria sin depender de un lesionado Christian Pulisic, su jugador más mediático.

Canadá tomó otro camino, pero también logró un golpe de autoridad. Empató 1-1 con Bosnia y Herzegovina en el debut y luego aplastó 6-0 a Catar en Vancouver. Fue una goleada que cambió el tono de su Mundial porque no solo representó su primera victoria en la historia de la Copa del Mundo varonil, sino que además lo hizo con una contundencia que ningún otro anfitrión ha mostrado hasta ahora. Jonathan David marcó un hat-trick, Cyle Larin también anotó y Canadá terminó sus dos primeros partidos con siete goles a favor.

El Tri está mejor que Canadá en la tabla, porque ya ganó dos veces y ya está clasificado, pero en la cancha todavía no ha dejado una imagen tan contundente como la de sus vecinos. Le ganó 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca y después venció 1-0 a Corea del Sur en Guadalajara. Tres goles en dos partidos. Dos porterías en cero. Seis puntos. Pero también es real que México sufrió en ambos duelos para mantener la ventaja y no dejó actuaciones dominante.

Contra Sudáfrica, el resultado fue cómodo en el marcador, pero el partido quedó marcado por las dos expulsiones del rival. Contra Corea del Sur, México encontró el gol por medio de Luis Romo después de un error del portero Kim Seung-Gyu y sobrevivió gracias a una doble atajada de Raúl “Tala” Rangel.

La estadística de goles esperados (xG) tras los dos primeros partidos explican esa diferencia. México generó 1.41 xG ante Sudáfrica y apenas alrededor de medio gol esperado contra Corea del Sur, para rondar los dos goles esperados en el torneo.

Canadá, en cambio, produjo 4.46 xG solo en la goleada ante Qatar y aparece por encima de los cinco en el acumulado. Estados Unidos también ha mostrado mayor claridad ofensiva: después del 4-1 a Paraguay y el 2-0 a Australia, suma seis goles reales en dos partidos y ya convirtió esa producción en clasificación.

El cierre de la fase de grupos contra Chequia en el Estadio Azteca, al que México llegará sin la presión de buscarse el pase a la siguiente ronda, es la oportunidad para el equipo de Aguirre de tener esa actuación que despeje todas las dudas en ofensiva y dé el golpe de autoridad que lo ponga a la par de los otros dos anfitriones.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.