Lo que Guadalajara le enseñó a México sobre Corea y Chequia

México terminó la primera jornada como líder del grupo A tras derrotar 2-0 a Sudáfrica. Sin embargo, horas después, en Guadalajara, Javier Aguirre recibió una especie de scouting en vivo.
Corea del Sur remontó 2-1 a Chequia en el primer partido mundialista disputado en la ciudad y dejó claro que el encuentro del próximo 18 de junio en el Estadio Guadalajara no será únicamente el duelo entre el anfitrión y una selección asiática, también será una prueba frente al equipo que más argumentos mostró para discutirle el liderato del sector.
La primera conclusión es que Corea no depende únicamente de Son Heung-min. Durante años, cualquier análisis de los surcoreanos comenzaba y terminaba con su capitán. Contra Chequia ocurrió algo distinto, el futbolista que manejó el partido fue Kang-in Lee.
Cada ofensiva pasó por sus pies, generó espacios entre líneas, filtró balones y participó de forma directa en el empate que cambió el rumbo del encuentro. Los checos dedicaron buena parte de la noche en perseguirlo.
"Era tema de Tomas Soucek defenderlo en el mediocampo, pero no siempre tuvimos éxito. Es un gran jugador", reconoció después del partido el seleccionador checo Miroslav Koubek.
Si México consigue limitar a Son, pero permite que Kang-in Lee juegue cómodo, sufrirá.
La segunda advertencia tiene que ver con la velocidad. Chequia resistió buena parte del encuentro porque consiguió cerrar espacios. Cada vez que no lo hizo, Corea encontró la forma de llegar al último tercio.
Los movimientos de Lee Jae-sung, las llegadas de Hwang In-beom y las diagonales de Son mostraron una selección capaz de castigar cualquier pérdida de balón.
No fue casualidad que Koubek definiera a los surcoreanos como un equipo "muy rápido" tampoco que varias de las mejores oportunidades llegaran atacando espacios abiertos.
La tercera enseñanza apareció cuando Corea recibió el gol. Después de una hora con Corea como el dominador del partido, un saque de banda terminó con un gol de cabeza de Ladislav Krejci que puso adelante a los europeos.
Por varios años, después de recibir un gol en contra, el cuadro se descomponía, esta vez ocurrió lo contrario. Ocho minutos después empataron y poco tiempo más tarde remontaron. La capacidad de reacción puede ser una de las mayores fortalezas de esta generación.
"Les dije que no debíamos tirar la toalla y que debíamos jugar como equipo", explicó Hong Myung-bo, entrenador coreano.
La cuarta tiene que ver con algo que México conoce bien: la profundidad del plantel. El empate llegó por conducto de Hwang In-beom, el gol de la victoria fue obra de Oh Hyeon-gyu, quien venía del banco. Incluso después de la salida de Son, Corea generó peligro. No parece una selección construida alrededor de un solo futbolista.
Del otro lado, Chequia también dejó advertencias para el Tri.
La primera apareció cada vez que el balón se elevó por el aire. Krejci marcó de cabeza, Tomas Soucek también encontró la red en pelota parada antes de que el gol fuera invalidado por fuera de juego. Cada saque de esquina y tiro libre dejaron una sensación de peligro.
México ha mejorado defensivamente bajo el mando de Aguirre, pero les ha costado defender el juego aéreo y más ante una selección con tanta altura como la europea.
La segunda virtud es física. Los checos aceptaron pasar largos periodos sin balón, soportaron la presión de Corea y nunca perdieron el orden.
"Tengo que elogiar a todo el equipo. Lo dieron todo", dijo Koubek después del encuentro.
La diferencia técnica existió, sin embargo la competitiva no fue tan grande.
La tercera es la paciencia. Chequia nunca intentó quitarle el protagonismo a Corea. Su plan consistió en resistir y esperar, y durante varios minutos funcionó.
"Uno hace lo que le deja hacer el oponente. Hubo momentos de inestabilidad y debimos aprovecharlos mejor", añadió el seleccionador checo.
Es una selección que se siente cómoda cuando el rival tiene la obligación de proponer, el papel que tomará México cuando se enfrenten en la última jornada del grupo A.
La cuarta es la experiencia. Tomas Soucek, Vladimir Coufal, Patrik Schick y buena parte de la columna vertebral del equipo acumulan años en el máximo nivel europeo.
Eso les permitió que en los peores momentos del partido mantuvieran la calma y estuvieran cerca de salir de Guadalajara con al menos un punto. De hecho, Koubek se marchó convencido de que lo merecían.
"Es muy difícil no haber conseguido al menos un punto. Pudimos empatar e incluso ganar", lamentó.
La frase más reveladora llegó cuando ambos entrenadores hablaron de México. Hong Myung-bo confesó que observó el triunfo del Tri sobre Sudáfrica antes de salir al campo.
"Vi la pasión de los aficionados de México. Es algo que puede someter al equipo rival a una gran presión”.
Koubek fue más claro.
"Quizá el partido ante México vaya a ser el más difícil, es obvio que son los favoritos".
Después de una jornada, la tabla les da la razón. Pero Guadalajara también dejó una advertencia para el Tri: Corea tiene talento, velocidad y variantes suficientes para competir por el liderato del grupo. Chequia tiene tamaño, oficio y experiencia para castigar cualquier descuido.
México es el favorito del sector, mas el debut de sus próximos dos rivales dejó claro que nadie piensa regalarle el pase a la fase final.
