Hugo Broos: “México es favorito, pero también tenemos posibilidades”

En su primera conferencia de prensa desde que Sudáfrica está concentrado en Pachuca hace cinco días, Hugo Broos se tomó varios minutos para explicar por qué México es favorito para ganar el partido inaugural del Mundial 2026.
Habló de la altura, del estadio que tendrá a su favor de aficionados mexicanos.
De una selección que considera “muy completa”. También admitió que si el partido fuera hoy, su equipo tendría problemas para, por la altitud, seguir el ritmo del equipo de Javier Aguirre.
A pesar de todas las ventajas que enumeró, afirmó que su cuadro tiene algunas posibilidades de dar la sorpresa ante el Tri.
“No es verdad que no tengamos ninguna posibilidad contra México. Eso no es cierto. Tenemos que prepararnos muy bien y jugar al mejor nivel posible”, afirmó el seleccionador de Sudáfrica desde Pachuca, donde los Bafana Bafana afinan los últimos detalles antes de viajar el martes a la Ciudad de México, en donde disputará el juego inaugural en el Estadio Azteca.
El técnico belga no esquivó el favoritismo mexicano. Al contrario, lo reforzó.
“Es un equipo muy completo. Ves a esos jugadores y realmente quieren ser campeones. Se nota el compromiso que tienen dentro del campo. Son un muy buen equipo”, añadió.
La opinión de Broos tiene un contexto poco común. Hace exactamente 40 años fue uno de los futbolistas que participó en el Mundial de México 1986 con Bélgica, el rival del equipo local en el primer partido.
Ahora regresa al país como entrenador de Sudáfrica para disputar nuevamente un partido inaugural en territorio mexicano.
“Hace 40 años jugué el partido inaugural de México como futbolista. Fue una experiencia fantástica, algo que me encantó vivir. Ahora estoy aquí como entrenador y sigo emocionado. Este Mundial es mucho más grande que aquel de hace 40 años”, recordó.
La coincidencia también lo reencontrará con Javier Aguirre. Ambos estuvieron presentes en aquella Copa del Mundo como jugadores y ahora volverán a cruzar caminos desde los banquillos.
Sin embargo, Broos descartó cualquier sentimiento de revancha.
“No hay ninguna revancha. La historia de hace 40 años vuelve, pero no tiene nada que ver con el partido del jueves. Simplemente quiero ganar como entrenador. Que sea contra México o contra cualquier otro rival es lo de menos”.
Más allá de la historia, la principal preocupación del cuerpo técnico sudafricano durante los últimos días ha sido la adaptación a la altitud a la que jugará en Ciudad de México (2,240 metros sobre el nivel del mar).
Por esa razón eligieron instalar su concentración en la Universidad del Futbol de Pachuca, a más de 2,300 metros sobre el nivel del mar.
“No podemos sobrecargar a los jugadores desde el primer día y exigirles los esfuerzos normales de un entrenamiento. Es una preparación especial para jugar a 2,300 metros. Eso necesita tiempo para adaptarse”, explicó.
El entrenador reconoció que el proceso de adaptación sigue en marcha.
“Si jugáramos hoy o si hubiéramos jugado ayer contra México, sería muy difícil para nosotros mantener el ritmo”.
Broos visitó Pachuca meses antes del Mundial para conocer personalmente las instalaciones y aseguró que la decisión de establecer ahí su campamento se confirmó tras el primer recorrido.
“Estaba muy feliz con el alojamiento, con las canchas y con todo lo que encontramos en la Universidad del Futbol. Tienes todo lo que quieres y todo lo que necesitas para preparar a un equipo. Si tenemos buenos resultados en el Mundial será también gracias a la preparación que pudimos hacer aquí”.
A las dificultades físicas se sumará el ambiente que espera a Sudáfrica en el Estadio Azteca. Broos pronostica que sus futbolistas tendrán que convivir los 90 minutos con estadio en contra.
“Será una experiencia especial y fantástica. Lo más importante es que nos concentremos en el juego y no escuchemos lo que está pasando en las tribunas. Sabemos que habrá mayoría de mexicanos en el estadio y probablemente muy pocos sudafricanos. México tendrá detrás a toda una nación”.
El entusiasmo alrededor de los Bafana Bafana ha crecido conforme se acerca el Mundial.
“Ya no quedan camisetas de la selección a la venta en Sudáfrica. La gente quiere comprarlas, pero las tiendas están vacías. Eso también significa algo para nosotros”.
Hace cuatro décadas, Hugo Broos llegó a México para vivir uno de los momentos más importantes de su carrera como futbolista, el jueves lo hará en uno de los capítulos más importantes como entrenador.
Esta vez estará sentado en el banquillo rival, frente a un estadio vestido de verde y ante una selección a la que considera favorita. Lo único que no piensa hacer es aceptar la derrota antes de que empiece el partido.
