Jens Castrop, el alemán que Corea del Sur convirtió en símbolo de una nueva era rumbo al Mundial 2026

Jens Castrop creció y se formó futbolísticamente en Alemania, pasó por todas las selecciones juveniles alemanas y apenas debutó con Corea del Sur en 2025. Ahora será una de las apuestas más distintas del equipo asiático para el Mundial 2026 y el reflejo de un cambio histórico dentro del futbol coreano.
Jens Castrop, un futbolista surcoreano nacido en Alemania
Jens Castrop, un futbolista surcoreano nacido en Alemania / Johnnie Izquierdo/Getty Images

Jens Castrop pasó más tiempo jugando para Alemania que para Corea del Sur. Creció en Düsseldorf, hizo toda su formación dentro del futbol germano y durante años fue parte de las selecciones juveniles de Alemania.

Pasó por las categoría Sub-16, Sub-17, Sub-18, Sub-19, Sub-20 y Sub-21, con las que participó en más de veinte partidos internacionales. Nada en su carrera parecía llevarlo hacia Corea del Sur. Hasta ahora.

A los 22 años, Castrop será una de las caras nuevas del equipo asiático en el Mundial 2026. Su padre es alemán y su madre, coreana. Creció dentro del ecosistema europeo y desarrolló un perfil muy distinto al que históricamente ha producido ese país asiático.

Él es un futbolista más agresivo, más físico y acostumbrado al ritmo de la Bundesliga, diferente al común jugador surcoreano. Eso también explica por qué llamó la atención del seleccionador Hong Myung-bo.

Corea no solamente buscaba talento, sino otro tipo de futbolista. Su carrera habla por sí sola, pero quizá lo que mejor explica su estilo de juego no son los goles, sino las tarjetas.

Pasó por las juveniles del Köln, explotó en Nürnberg con 92 partidos y saltó a Borussia Mönchengladbach en 2025. En menos de 200 partidos en su carrera, ya acumula 39 amarillas y cuatro expulsiones.

Eso signfica que es un mediocampista intenso, incómodo y agresivo a la hora de presionar, lo que hace evidente su formación en Alemania.

“Soy un jugador agresivo, me gusta ganar el balón y siempre quiero dar el cien por ciento en cada jugada y ayudar al equipo con intensidad”, reconoció en una entrevista.

Su llamado al equipo coreano tiene, también, una carga que va más allá del futbol. Durante décadas, Corea del Sur fue una de las selecciones más cerradas culturalmente dentro del futbol asiático.

Japón llevaba años explorando futbolistas nacidos fuera del país, pero los surcoreanos casi nunca. Su selección había funcionado como una representación de su identidad nacional; Castrop rompe eso por primera vez.

Es el primer futbolista nacido fuera de doble nacionalidad que entra a una convocatoria mundialista masculina de la nación asiática.

Lo más llamativo es que apenas debutó con Corea del Sur en septiembre de 2025. Hasta antes de la convocatoria mundialista apenas acumulaba cinco apariciones con la selección y solo dos titularidades. Se ganó su lugar al Mundial antes de consolidarse dentro del propio equipo coreano. Para él, sin embargo, la decisión no parece improvisada.

Siempre supe que era coreano. Aunque crecí en Alemania, en casa siempre existió esa conexión con Corea por mi mamá, por la cultura y por la manera en que vivimos muchas cosas”.

Esa dualidad ha definido buena parte de su historia. Castrop no se presenta como un futbolista alemán que encontró una oportunidad deportiva en otra selección: Se presenta como alguien que durante años vivió entre dos culturas distintas.

Alemán en su formación diaria, coreano desde casa. Ahora será parte del grupo que enfrentará a México en Guadalajara en el Mundial 2026 el jueves 18 de junio.

Corea del Sur no solamente convocó a un futbolista nacido en Alemania, rompió una barrera cultural que parecía inquebrantable.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.