Luis de la Fuente, la mente detrás de la hegemonía española

Este domingo, Luis de la Fuente y su antiguo alumno, Scaloni, dejarán a un lado su amistad durante 90 minutos para librar la batalla táctica de sus vidas. Y el riojano estará a un solo paso de completar su obra maestra.
El seleccionador español Luis de la Fuente arenga a su equipo en la pausa de hidratación de la fiera semifinal del Mundial 2026 contra Francia en Arlington.
El seleccionador español Luis de la Fuente arenga a su equipo en la pausa de hidratación de la fiera semifinal del Mundial 2026 contra Francia en Arlington. / Getty Images

La gran final de la Copa del Mundo enfrentará a España, que busca estampar la segunda estrella en su pecho frente a la vigente campeona, la Argentina de Lionel Scaloni

Al frente del banquillo español estará Luis de la Fuente. Un hombre que, lejos del histrionismo, las polémicas de salón y las campañas de marketing personal, ha construido una máquina competitiva perfecta basándose en la normalidad, el esfuerzo y un profundo humanismo.

La llegada de España a esta final mundialista es el punto culminante de un proyecto cocinado a fuego lento. 

Cuando De la Fuente asumió el cargo en diciembre de 2022 tras el Mundial de Qatar, heredando el banquillo de Luis Enrique, no faltaron las voces críticas que señalaron su falta de experiencia en clubes de primer nivel europeo. 

Sin embargo, el riojano poseía un arma secreta invaluable: conocía la materia prima mejor que nadie. Había sido el formador y el arquitecto de las categorías inferiores de la selección durante una década, coronándose campeón de Europa Sub-19 (2015) y Sub-21 (2019), además de conseguir la plata olímpica en Tokio 2020

Él mismo ha reconocido ser un privilegiado por haber desarrollado su carrera táctica en paralelo al crecimiento vital de los jugadores que hoy lideran a la selección absoluta.

Como director técnico, De la Fuente ha impuesto un sello muy característico que se desmarca sutilmente de sus predecesores. Aunque mantiene el irrenunciable ADN español del juego de posesión, el seleccionador ha erradicado el dogma del "tiki-taka" horizontal y estéril. 

Su España es un equipo con colmillo, mucho más vertical, agresivo en las transiciones y diseñado para hacer daño real al rival.

En su libreta táctica, el campo se abre y se estira mediante el uso innegociable de extremos puros y encaradores, otorgando una libertad creativa excepcional a talentos desbordantes como Nico Williams y Lamine Yamal. 

A diferencia del modelo de Luis Enrique, donde la salida de balón desde el portero era una religión inquebrantable que en ocasiones rayaba en el riesgo suicida, De la Fuente ha dotado a su equipo de un pragmatismo vital; no duda en instruir a sus jugadores para que recurran al juego en largo si la presión asfixia. 

Además, es un técnico sumamente intervencionista durante los entrenamientos: vive pegado a la pizarra a pie de campo, deteniendo los ejercicios constantemente para corregir perfiles y posturas en tiempo real. Esta amalgama de orden posicional, rigor defensivo y verticalidad letal ya le permitió conquistar la Liga de Naciones en 2023 y la histórica Eurocopa en 2024.

Detrás de este estratega de éxito mundial se esconde un hombre forjado por la paciencia

Nacido en Haro, La Rioja, hace 65 años, De la Fuente creció en un hogar matriarcal marcado por la profesión de su padre, un marino mercante que llegaba a pasar hasta 17 meses consecutivos embarcado en alta mar. 

A día de hoy, y a pesar de la fama, Haro sigue siendo su refugio sagrado, su cable a tierra, el lugar donde vuelve para reencontrarse con sus raíces y encenderle velas a su venerada Virgen de la Vega antes de los partidos trascendentales.

Una de las curiosidades que más ha impactado a los aficionados y que rápidamente se hizo viral es su imponente estado físico. 

Lejos de la figura delgada que lucía como lateral izquierdo del Athletic Club en los años ochenta, el seleccionador ostenta hoy una musculatura propia de un culturista. Todo comenzó como una rehabilitación para una vieja lesión de rodilla, pero el levantamiento de pesas se convirtió en su pasión y en su ancla de salud mental. 

A sus 65 años, es capaz de levantar unos formidables 120 kg en el press de banca.

En lo espiritual y personal, el técnico es un hombre de arraigadas convicciones. Católico practicante, huye de las supersticiones del futbol asegurando que simplemente tiene "fe", y que reza a diario no para pedir goles, sino para agradecer y rogar por la salud de los suyos. 

Fuera de los terrenos de juego, se autodefine como un romántico empedernido, un enamorado de la música melódica que idolatra a Julio Iglesias, Luis Miguel y Sergio Dalma. 

El camino hacia la gloria en el Mundial 2026

El trayecto de España en este Mundial no ha estado exento de dramatismo. 

El debut frente a Cabo Verde se saldó con un espeso y frustrante 0-0 que desató los nervios de un sector de la prensa, llegando a cuestionar incomprensiblemente el ritmo de juego del equipo. 

Lejos de amilanarse, De la Fuente alzó la voz, calificando de insultante que se dudara de un pilar fundamental como Rodri Hernández, al que definió como "el faro" del equipo y el mejor jugador del mundo.

Ese golpe sobre la mesa surtió efecto inmediato. La selección cerró filas, recuperó la fluidez y fue despachando rivales de enorme entidad como Arabia Saudí, Uruguay, Austria y Portugal, blindando un centro del campo majestuoso y desatando el vértigo por las bandas. El clímax táctico y emocional de este campeonato llegó en la semifinal frente a Francia. En lo que ya se considera una exhibición histórica, España borró del mapa a la todopoderosa escuadra gala, venciéndola con un rotundo 2-0 gracias a los tantos de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro. El equipo ejecutó a la perfección el plan de Luis de la Fuente, minimizando por completo a Kylian Mbappé y demostrando una madurez competitiva asombrosa.

Y así, tras superar obstáculos, críticas y rivales colosales, España se planta en la final de este domingo frente a Argentina

En el banquillo contrario estará Lionel Scaloni. Lo que pocos saben es que, en el año 2017, un joven Scaloni recién retirado se sentaba en las aulas de Las Rozas para obtener su licencia de entrenador de máximo nivel (UEFA Pro). Uno de sus principales profesores en materia técnica y táctica fue, precisamente, Luis de la Fuente.

Desde aquellas clases teóricas, ambos forjaron una estrecha amistad fundamentada en el respeto mutuo, la empatía y una forma idéntica de entender la gestión de los vestuarios por encima de los esquemas rígidos. Scaloni nunca ha ocultado su admiración por el que fuera su mentor, mientras que el técnico riojano ha elogiado repetidamente el talento de su antiguo alumno.

Este domingo, el profesor y el alumno aventajado dejarán a un lado su amistad durante 90 minutos para librar la batalla táctica de sus vidas. Y Luis de la Fuente estará a un solo paso de completar su obra maestra.


Published |Modified
Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.