Mbappé llegó a su partido 100 con Francia, igualó a Klose y quedó a dos goles de Messi

Kylian Mbappé celebró su partido número 100 con la selección francesa de la mejor manera posible: con un doblete ante Irak que llevó a Francia a una victoria por 3-0 en Philadelphia y que lo metió todavía más profundo en los libros de historia del fútbol. Con sus dos goles de esta noche, el capitán francés llegó a 16 tantos en Copas del Mundo e igualó al alemán Miroslav Klose como uno de los máximos goleadores históricos del torneo.
Pero la pelea por ese récord acaba de ponerse al rojo vivo. Este mismo día, horas antes, Lionel Messi marcó un doblete ante Austria, superó a Klose y se quedó solo en la cima con 18 goles mundialistas. Es decir, Mbappé igualó a Klose, pero quedó a dos tantos de Messi, quien aprovechó su partido para tomar la delantera absoluta. Klose, ya retirado, observa cómo dos jugadores en activo lo alcanzan y lo superan en la misma semana.
El número redondo de Mbappé trae cifras de leyenda. En sus 100 partidos con Francia, acumula 60 goles y 40 asistencias, una participación directa en 100 anotaciones, justo una por partido de promedio. A sus 27 años, ese ritmo no tiene comparación con ningún otro jugador de su generación ni con casi ningún otro en la historia de la selección francesa, donde ya es el máximo goleador de todos los tiempos.
Lo más impresionante es su eficiencia en Mundiales, y la comparación entre los tres goleadores lo deja claro. Mbappé llegó a sus 16 goles en apenas 16 partidos, un promedio de un gol por encuentro. Messi necesitó 28 partidos repartidos en seis Mundiales para llegar a sus 18, fruto de una longevidad extraordinaria.
Y Klose tardó 24 partidos en cuatro torneos para sus 16. Es decir, Mbappé alcanzó la misma cifra que el alemán en dos terceras partes de los partidos, y va camino a superar a Messi con muchísimos menos encuentros jugados. A diferencia del argentino, que, a punto de cumplir 39 años, disputa su último Mundial, Mbappé tiene edad para jugar dos o tres torneos más, lo que pone el récord absoluto a su alcance por mucho margen.
El partido ante Irak fue otro recordatorio de su jerarquía. Francia salió dominante desde el arranque y encontró premio pronto. Al minuto 14, Mbappé recibió cerca de la frontal, se acomodó y sacó un zurdazo potente para abrir el marcador con una definición de crack. Irak resistió como pudo, con más esfuerzo que claridad, y el primer tiempo terminó con ventaja mínima para los franceses mientras la lluvia arreciaba sobre Philadelphia.
La noche tuvo un paréntesis inesperado. Una tormenta eléctrica obligó a detener el partido durante más de dos horas en el mediotiempo por protocolo de seguridad.
La pausa cortó el ritmo, enfrió el ambiente y convirtió el reinicio en un examen de concentración para los dos equipos. Francia fue la que mejor respondió. Irak cometió un error grave en la salida, Mbappé lo aprovechó y firmó su segundo gol del partido, el que terminó por romper cualquier intento iraquí de competir por el resultado.
Con el 2-0, Francia manejó el partido a su antojo. Ousmane Dembélé apareció para marcar el tercero y sellar una victoria clara, cómoda y muy valiosa, que dejó a los franceses muy cerca de la clasificación tras su triunfo 3-1 sobre Senegal en el debut. Irak, en cambio, quedó contra las cuerdas: tras caer 4-1 ante Noruega en la primera jornada y perder ahora frente a Francia, llegará a su último partido obligado a sumar para mantener alguna esperanza de avanzar.
Francia no necesitó una noche perfecta para ganar con autoridad. Le bastó con su pegada, su profundidad ofensiva y la contundencia de Mbappé, que en su partido 100 con la camiseta azul volvió a demostrar por qué cada uno de sus encuentros cambia el peso de una Copa del Mundo. El récord de Klose ya quedó igualado. El de Messi está a dos goles. Y Mbappé, a sus 27 años, tiene tiempo de sobra para quedarse con los dos.
