Oliver Kahn carga contra la selección alemana tras el fracaso en el Mundial: "El talento no basta"

Oliver Kahn no encontró excusas para explicar el nuevo fracaso de Alemania en un Mundial. El histórico guardameta apuntó directamente a los jugadores tras la eliminación frente a Paraguay y aseguró que el problema de la Mannschaft no está en el banquillo, sino en la falta de liderazgo y responsabilidad dentro del terreno de juego.
Para el exarquero, cambiar nuevamente de entrenador no resolverá una crisis que, en su opinión, se ha instalado desde hace varios años en el futbol alemán. El verdadero desafío, afirmó, pasa por recuperar la mentalidad competitiva que durante décadas distinguió a una de las selecciones más exitosas del mundo.
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"El talento te lleva al Mundial. La responsabilidad determina cuánto tiempo permaneces en él", resumió Kahn, en una de las frases que más repercusión ha generado en Alemania desde la eliminación mundialista.
Las declaraciones del exguardameta, publicadas en su red de LinkeIn, llegaron pocos días después de que la tetracampeona del mundo cayera ante Paraguay en la tanda de penales de los dieciseisavos de final, un resultado que prolongó la crisis de una selección que, desde el título obtenido en Brasil 2014, no ha logrado recuperar el protagonismo que la caracterizó durante décadas.
La imagen que resume el fracaso
Kahn encontró en la definición por penales frente a Paraguay el ejemplo perfecto para respaldar su postura.
Cuando la serie llegó al sexto disparo de Alemania, las cámaras captaron a Joshua Kimmich recorriendo el círculo de jugadores en busca de un compañero dispuesto a ejecutar el siguiente penal. La imagen rápidamente se volvió viral en Alemania y alimentó el debate sobre la personalidad del equipo en los momentos de mayor presión.
Posteriormente, medios alemanes revelaron que varios futbolistas evitaron asumir esa responsabilidad antes de que Jonathan Tah aceptara cobrar el disparo. El defensor, que nunca había ejecutado un penal en un partido oficial como profesional, envió el balón por encima del travesaño y dejó a Paraguay con la clasificación en sus manos. Para Kahn, aquella secuencia fue mucho más que una anécdota.
El exportero sostuvo que vestir la camiseta de Alemania implica estar dispuesto a asumir la responsabilidad en los momentos decisivos y consideró que esa mentalidad competitiva se ha ido perdiendo con el paso de los años.
El problema no es Nagelsmann
A diferencia de otras voces que responsabilizaron a Julian Nagelsmann por la eliminación, Kahn descartó que un nuevo cambio de entrenador represente la solución.
El exguardameta recordó que Alemania ha pasado por distintos procesos técnicos sin conseguir revertir la tendencia de los últimos años, por lo que insistió en que el debate debe centrarse en los jugadores y no únicamente en las decisiones del cuerpo técnico.
Desde la conquista del Mundial de Brasil 2014, la Mannschaft quedó eliminada en la fase de grupos de Rusia 2018 y Qatar 2022. En Norteamérica 2026 logró superar esa instancia, pero volvió a despedirse prematuramente al caer frente a Paraguay en la primera ronda de eliminación directa.
Para Kahn, esa sucesión de resultados confirma que el problema es estructural y que el futbol alemán necesita revisar algo más profundo que los aspectos tácticos.
Una llamada de atención al futbol alemán
Las declaraciones del histórico guardameta reavivaron un debate que desde hace años acompaña al futbol alemán: cómo reconstruir una selección que continúa formando jugadores de gran calidad, pero que ha dejado de transmitir la fortaleza mental que durante décadas fue una de sus principales señas de identidad.
Alemania construyó buena parte de su prestigio internacional sobre la capacidad para competir bajo presión y responder en los momentos límite. Para Oliver Kahn, esa esencia se ha ido diluyendo con el paso del tiempo.
Por ello, considera que la eliminación frente a Paraguay representa mucho más que una derrota en un Mundial. Es una nueva señal de alarma para una potencia histórica que sigue buscando el camino de regreso a la élite y que, antes de pensar en un nuevo entrenador, debe recuperar el carácter que alguna vez la convirtió en un referente del futbol mundial.
