La peor derrota de México fue contra Inglaterra; 65 años después vuelven a encontrarse

Por 65 años, nadie ha goleado más a México que Inglaterra. El 8-0 de Wembley sigue como la peor derrota en la historia del Tri, pero también marcó un punto de inflexión para el equipo que dirigía Ignacio Trelles.
El 10 de mayo de 1961, México visitó Wembley en una gira europea que buscaba medir su nivel frente a rivales de mayor peso.
No llegaba como un equipo desconocido para Inglaterra. Dos años antes, México había vencido 2-1 a los ingleses en Ciudad Universitaria, uno de los triunfos más importantes de esa época.
La gira debía mostrar cuánto había acortado México la distancia con Europa; Wembley demostró que esa diferencia seguía siendo enorme.
Inglaterra resolvió el partido antes del descanso. Gerry Hitchens abrió el marcador apenas al minuto 2, Bobby Charlton aumentó la ventaja diez minutos después, Bobby Robson hizo el tercero y Bryan Douglas el cuarto.
El segundo tiempo solo hizo más dolorosa la caída. Ron Flowers convirtió de penal, Charlton completó su triplete y Douglas firmó el definitivo 8-0.
México salió de Wembley con la derrota más amplia de su historia, una marca que nadie ha conseguido igualar desde entonces.
La selección mexicana intentó responder, pero Inglaterra siempre estaba un paso adelante. Recuperaba rápido el balón, atacaba con velocidad y cada error mexicano terminaba cerca de su portería, según recuerdan crónicas de la época.
En esa alineación mexicana estaban Raúl Cárdenas, Salvador Reyes, Guillermo Sepúlveda, Gustavo Peña e Ignacio Jáuregui, nombres importantes para el futbol nacional, pero aquella tarde no hubo forma de competir desde el ritmo ni el oficio.
Trelles entendió que México no podía competir contra Europa intentando copiar a Europa. Después de esa gira modificó la estructura del equipo para aprovechar mejor las características de sus futbolistas y reducir los espacios defensivos.
El cambio tuvo una primera respuesta un año más tarde, en Chile 1962, cuando el Tri consiguió su primera victoria en una Copa del Mundo al vencer 3-1 a Checoslovaquia.
De esa derrota también nació uno de los apodos más conocidos de la selección. Manuel Seyde utilizó la expresión “ratones verdes” para describir a un equipo que fue completamente superado en Wembley.
Con el tiempo, el mote acompañó a varias generaciones del Tri cada vez que México volvía a quedarse corto ante una potencia o en un torneo fuera de casa.
Sesenta y cinco años después, México vuelve a encontrarse con Inglaterra desde un escenario completamente distinto, en los octavos de final del Mundial 2026, en el que los tricolores son locales.
El equipo de Javier Aguirre llega con cuatro victorias consecutivas, ocho goles a favor, ninguno en contra y la mejor diferencia de goles que ha firmado en una Copa del Mundo.
También acaba de cortar una espera de cuatro décadas sin ganar un partido de fase final.
El marcador de Wembley sigue siendo el peor en la historia del Tri. Solo el 7-0 contra Chile, en la Copa América Centenario de 2016, se acercó a México a una caída de ese tamaño.
La diferencia es que esta vez el rival será Inglaterra, el partido se jugará en el Azteca y el equipo de Javier Aguirre llega con marca perfecta, la portería intacta y la posibilidad de enfrentar al país que hace 65 años le dejó la derrota más dura de su historia.
