Pesquería: la pequeña Corea que vivirá su Mundial en Monterrey

MONTERREY - Hace apenas una década, caminar por las calles de Pesquería significaba recorrer una comunidad tranquila a las afueras de Monterrey, rodeada de parcelas y caminos que conservaban un aire rural.
Hoy, el panorama es muy diferente: anuncios escritos en hangul, restaurantes de comida coreana y pequeños hoteles que reciben a trabajadores desde el otro lado del Pacífico. La nueva historia comenzó con la llegada de KIA, la armadora automotriz que terminó transformando a este municipio en un inesperado punto de encuentro entre México y Corea del Sur. Con el paso de los años, la transformación fue tan evidente que los propios regiomontanos lo bautizaron con un sobrenombre que lo dice todo: “Pescorea”.
El pequeño pedazo "coreano" en territorio nacional se encuentra a 36 kilómetros del Estadio Monterrey, en el que la selección de Corea del Sur jugará contra Sudáfrica para asegurar un lugar a la siguiente ronda de la Copa del Mundo. La rutina de los habitantes locales no solo piensa en el arduo trabajo, pues hoy un poco de su patria estará más cerca por el balón.
Al llegar a Pesquería, antes de vislumbrar a los parques industriales, comienzan a verse pequeños locales, fondas e incluso gasolineras con mensajes en coreano, que recuerdan que este lugar se transformó en el hogar de trabajadores que arribaron para impulsar una compañía.
Todo comenzó en 2014, cuando la automotriz surcoreana KIA anunció la construcción de su primera planta de ensamblaje en México. La construcción concluyó en 2015 y la producción arrancó en 2016, marcando el inicio de una nueva etapa para el municipio.
En entrevista para Sports Illustrated México, Víctor Alemán, Public Relations & CSR Senior Manager de KIA México, cuenta que al iniciar la actividad en la planta automotriz, muchos trabajadores vinieron de Corea del Sur a capacitar a los trabajadores mexicanos. Eso dio pie a que, de un día para otro, la población local empezara a convivir con los visitantes asiáticos.
“En ese tiempo tuvimos una presencia de población coreana más alta que la actual. Y esto se debe a que ellos llegaron, capacitaron, ejecutaron y regresaron a su país. Pero en ese proceso sí fue bastante alta la presencia coreana en el municipio y en general en el estado. Se fueron desarrollando diferentes comercios alrededor, servicios para hacer la vida más sencilla, pues se tomaron el tiempo de aprender algunas frases en coreano, de poner algunos letreros en coreano”.
La llegada de la armadora coreana no solo generó empleos para la gente local. También impulsó la llegada de cientos de ciudadanos surcoreanos, así como de una extensa red de empresas proveedoras. Con el paso de los años, la presencia de esta comunidad fue tan notoria que entre los regiomontanos comenzó a popularizarse un apodo que hoy es ampliamente reconocido: "Pescorea".
El recorrido por la planta automotriz revela la cultura del trabajo disciplinado de Corea del Sur, con líneas de producción bien definidas, organizadas y con alta tecnología. La elección del municipio de Pesquería para instalar la planta no fue casualidad: su ubicación es estratégica para transportar los autos terminados a Estados Unidos y a toda la República Mexicana. Otro ingrediente regio fue fundamental para la sinergia:
“La fuerza laboral ha sido muy capaz, de muy rápido aprendizaje y ha hecho una gran labor de equipo con la cultura coreana al combinar la disciplina, los controles, esa persecución por la calidad, aunado al entusiasmo mexicano, a la creatividad que tenemos en el país”, afirma Alemán, quien destaca que este trabajo conjunto ha permitido que la armadora ocupe actualmente la tercera posición entre los centros de manufactura en el continente americano.
Mu Gung Hwa, el restaurante de la señora Suncho Park
La llegada de la planta automotriz trajo una vida distinta al municipio de Pesquería. En algunas zonas es común encontrar restaurantes de comida coreana, pequeños hoteles para trabajadores y negocios cuyos anuncios aparecen tanto en español como en coreano. Incluso algunos comercios locales incorporaron señalizaciones en ese idioma para atender a una clientela que se volvió parte de la vida cotidiana del municipio.
Pero de entre los restaurantes que existen en el lugar, hay uno en particular que llama la atención: el Mu Gung Hwa. Este lugar nació prácticamente a la par del crecimiento de la comunidad coreana en Pesquería. Suncho Park llegó junto con su esposo para abrir un restaurante, aprovechando la nostalgia por la comida que varios de sus paisanos experimentaban al estar en su nueva tierra.
Ubicado a pocos kilómetros de la planta, el restaurante rápidamente se ganó la preferencia de los comensales, que con la comida aligeraban un poco el peso de la lejanía del hogar. Con amabilidad, la señora Park, con poco español pero con muchas ganas de compartir su experiencia, conversa con Sports Illustrated México. Lo primero a lo que se enfrentó fue a las diferencias del lugar, pues a diferencia de su natal Corea, aquí encontró mucho calor y un entorno completamente distinto.
Sin embargo, no claudicó y se mantuvo en Pesquería por el trabajo que esto le significaba. Hoy, a diferencia de hace una década, la mayoría de sus clientes ya son mexicanos.
“Un 70 por ciento son mexicanos y un 30 son coreanos”, comenta, mientras que uno de sus cocineros, David Antonio Hernández, le ayuda a completar algunas ideas, pues a pesar del tiempo en Nuevo León, todavía le resulta difícil hablar español.
David Antonio ha trabajado con ella desde que inició el restaurante hace 10 años, cuando él tenía apenas 16. Ha permanecido junto a la familia Park y ha aprendido algo de coreano gracias a la convivencia de toda una década y a unos cuantos videos en internet.
Pero aunque la señora Park ha encontrado en Pesquería un buen lugar para vivir y trabajar, todavía hay algo que la llama al otro lado del mundo. En Corea viven sus hijos y, sobre todo, su nieto, a quien espera volver a ver pronto.
Pero no solo los restaurantes y negocios establecidos ponen el foco en la clientela coreana. Es el caso de doña Juana, quien vende ajo negro a un costado de la carretera y anuncia su producto con un letrero que también está escrito en coreano. De pocas palabras, la septuagenaria dice que decidió colocar así el anuncio para que los clientes sepan que ahí pueden encontrarlo.
De acuerdo con estimaciones del Consulado Honorario de Corea del Sur en Monterrey, actualmente residen alrededor de 5 mil ciudadanos surcoreanos en la zona metropolitana. La comunidad se concentra principalmente en municipios como Pesquería, Apodaca y Monterrey.
Aunque con los años muchos ciudadanos coreanos se han establecido en distintos puntos del área metropolitana de Monterrey, Pesquería se mantiene el lugar donde esta historia comenzó. Aquí encontraron empleo, abrieron negocios, formaron comunidad y construyeron una segunda casa lejos de su país.
Por eso, más allá de los mapas y los límites municipales, para miles de regiomontanos Pesquería seguirá siendo "Pescorea": el rincón de Nuevo León donde Corea del Sur echó raíces. Y en el que hoy se vivirá la fiesta del futbol.
