Raphinha se convierte en la última 'víctima' de las injusticias del Balón de Oro

Raphinha quedó fuera de los 30 nominados al Balón de Oro 2026 pese a firmar una temporada decisiva con el Barcelona, en la que conquistó LaLiga y la Supercopa de España, además de que formó parte del equipo ideal del campeonato español, con el que, por si fuera poco, hoy tiene un inicio de campaña 2026-2027 de ensueño, con 8 goles en los últimos 5 partidos.
Su ausencia resulta todavía más llamativa porque ocurre apenas un año después de que terminara quinto en la votación, por debajo de Lamine Yamal, aunque el brasileño lo superó por amplio margen en goles y participaciones directas durante aquel año. Su caso se suma a una larga historia de futbolistas cuyo rendimiento no recibió el lugar esperado dentro del premio individual más prestigioso del futbol.
El brasileño cerró la temporada 2025-26 con 19 goles y siete asistencias en las competiciones españolas y europeas. Su actuación más importante llegó en la final de la Supercopa, en la que marcó dos veces, recibió el reconocimiento como el mejor jugador del partido y condujo al Barcelona al triunfo por 3-2 sobre el Real Madrid. También aportó al título de Liga y conservó un papel importante dentro del equipo de Hansi Flick.
El Mundial frustrante con Brasil le pesó
Raphinha no encontró con Brasil el mismo protagonismo que mostró con el Barcelona durante la Copa del Mundo y esa diferencia pudo perjudicarlo frente a jugadores que brillaron con sus selecciones. El premio de 2026 considera la temporada 2025-26 y la Copa del Mundo, por lo que unas cuantas semanas adquirieron una influencia capaz de modificar la percepción de todo un año.
La comparación con Lamine Yamal también recuperó una discusión que comenzó en la edición anterior. Raphinha terminó la campaña 2024-25 con 34 goles y más de 20 asistencias, fue el máximo asistente de la Champions y participó de forma directa en más anotaciones que su compañero. El Barcelona conquistó LaLiga, la Copa del Rey y la Supercopa, además de alcanzar las semifinales europeas.
Lamine, con 18 goles y 25 asistencias, ocupó el segundo lugar del Balón de Oro 2025, mientras Raphinha apareció en el quinto. La diferencia no significa que el español careciera de argumentos: su influencia en el juego, su desequilibrio individual y el impacto de rendir a una edad tan temprana fortalecieron su candidatura. Sin embargo, el orden confirmó que las estadísticas y los títulos no bastan para definir la votación. La narrativa, la proyección y la capacidad de atraer atención también influyen, porque aun cuando el brasileño inició enorme el año 2026-27, el Balón de Oro 2026 no contempla este comienzo de temporada.
¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL DEL BARCELONA! 🔴🔵
— FOX (@somos_FOX) September 9, 2026
La faena de Raphinha 🇧🇷 que deja en ridículo a los defensas del Feyenoord. Recorta hacia dentro y pone el 1-0.#ChampionsEnFOX pic.twitter.com/wDf5Lk8qpA
Raphinha tampoco fue la única ausencia importante de la lista de 2026
Pedri también quedó fuera pese a su peso en el mediocampo del Barcelona, y Mikel Oyarzabal no recibió una nominación después de conquistar la Copa del Rey con la Real Sociedad, marcar en la final y completar un año destacado con España. Désiré Doué, Unai Simón y David Raya tampoco superaron el corte. Al mismo tiempo, la lista incluyó a futbolistas favorecidos por su actuación en el Mundial o por el éxito internacional de sus clubes.
La historia del premio ofrece antecedentes todavía más contundentes. Wesley Sneijder ganó en 2010 la Champions, la Serie A y la Copa de Italia con el Inter, además de conducir a Países Bajos hasta la final del Mundial. A pesar de ese recorrido, terminó cuarto y ni siquiera apareció en el podio, ocupado por Lionel Messi, Andrés Iniesta y Xavi Hernández.
Franck Ribéry vivió una situación similar en 2013. El francés fue una de las figuras del Bayern Múnich que conquistó la Bundesliga, la Copa de Alemania y la Champions. También recibió el premio de la UEFA al mejor jugador de Europa, pero acabó tercero en el Balón de Oro, por detrás de Cristiano Ronaldo y Messi.
Robert Lewandowski sufrió quizá el caso más difícil de reparar
El polaco marcó 55 goles en 47 partidos durante la temporada 2019-20 y encabezó al Bayern que ganó las seis competiciones que disputó. France Football canceló la entrega de aquel año por la pandemia, por lo que Lewandowski perdió la oportunidad más clara de su carrera. En 2021 volvió a competir después de romper el récord de la Bundesliga con 41 goles, pero terminó segundo detrás de Messi.
Thierry Henry también quedó a un paso en 2003. El delantero consiguió 24 goles y 20 asistencias en la Premier League, ganó la Copa Confederaciones con Francia y fue una de las figuras más dominantes del futbol europeo. Pavel Nedvěd recibió el premio y el francés terminó segundo. Henry nunca conquistó el Balón de Oro pese a permanecer durante varios años entre los mejores jugadores del mundo.
Virgil van Dijk estuvo cerca de romper el dominio de los atacantes en 2019. El defensor lideró al Liverpool campeón de Europa y recibió el premio de la UEFA al mejor jugador del año, pero perdió el Balón de Oro ante Messi por solo siete puntos. Su resultado reflejó otra tendencia del galardón: los defensores y los porteros necesitan una temporada casi irrepetible para competir contra las cifras de los delanteros.
Estos casos no demuestran que cada ganador haya recibido un premio inmerecido. Exponen que el Balón de Oro nunca ha utilizado una fórmula constante. En algunas ediciones domina el rendimiento individual; en otras, los títulos colectivos, el Mundial, las estadísticas o el relato construido alrededor de una figura.
La exclusión de Raphinha vuelve a colocar esa falta de uniformidad en el centro del debate. El brasileño pasó del quinto lugar a quedar fuera de los 30 candidatos pese a conservar títulos, goles y relevancia en uno de los equipos más importantes del mundo. Su temporada no desaparece por una lista, pero la ausencia lo incorpora a una historia conocida: la de los futbolistas que hicieron méritos suficientes y aun así quedaron lejos del reconocimiento que esperaban.
