La mexicana Renata Zarazúa se despide del Abierto de Australia en primera ronda

Renata Zarazúa batalló, ajustó su juego y peleó hasta el último punto, pero su camino en el Abierto de Australia se detuvo en la primera ronda. La mexicana cayó en sets corridos ante la checa Marie Bouzkova por 6-2 y 7-5, en un partido donde la jerarquía y la experiencia terminaron inclinando la balanza.
Zarazúa llegó al cuadro principal de forma directa gracias a su ascenso hasta el puesto 80 del ranking mundial, con la intención de romper el dominio histórico de Bouzkova en los enfrentamientos directos. Sin embargo, desde los primeros intercambios, la checa impuso condiciones y controló el ritmo del juego.
Con una solidez que limitó las opciones ofensivas de la mexicana, Bouzkova consiguió dos quiebres de servicio clave para llevarse el primer set con autoridad. Su consistencia desde el fondo de la cancha y su capacidad para gestionar los puntos largos marcaron la diferencia en el arranque del encuentro.
El segundo parcial ofreció una versión más combativa de Zarazúa. La mexicana logró equilibrar las acciones, sostuvo su servicio con mayor regularidad y consiguió un quiebre que la puso momentáneamente al frente. Fue el mejor tramo del partido para la tenista nacional, que mostró la determinación que la convirtió en la cuarta mexicana en la historia en disputar al menos diez torneos de Grand Slam.
No obstante, en los momentos de mayor presión emergió la jerarquía de Bouzkova. La checa respondió de inmediato, recuperó el quiebre y volvió a tomar el control apoyada en su mayor envergadura física y su experiencia en este tipo de instancias. El desenlace llegó en el 12° juego del segundo set, cuando Bouzkova concretó el quiebre definitivo para sellar el triunfo.
Con este resultado, la europea avanzó a la segunda ronda, donde espera a la ganadora del duelo entre Iga Swiatek y Yuan Yue. Zarazúa, en tanto, se despidió del cuadro individual en su novena participación consecutiva en torneos de Grand Slam, dejando sensaciones de competitividad y crecimiento, aunque sin el premio del avance en Melbourne.
