UFC 328: Strickland recupera el cinturón y Van ratifica su reinado

El estadounidense fue campeón apenas cuatro meses, entre septiembre de 2023 y enero de 2024.
Sean Strickland recuperó el título mediano de la UFC.
Sean Strickland recuperó el título mediano de la UFC. / Ishika Samant/Getty Images

Sean Strickland hizo lo que muy pocos creyeron posible. Recuperó el campeonato de peso mediano de la UFC al derrotar a Khamzat Chimaev por decisión dividida en el evento estelar del UFC 328 en el Prudential Center de Newark, y se convirtió en el segundo peleador en la historia reciente de la división en reconquistar un cinturón que había perdido. Las tarjetas marcaron 48-47, 47-48 y 48-47. Una pelea cerrada, dividida y polémica que terminó con el invicto de Chimaev hecho pedazos.

Lo que muchos esperaban no pasó. Chimaev, que llegaba con récord de 15-0, dominó claramente solo el primer round. En los primeros segundos consiguió un derribo, llevó a Strickland a la jaula y trabajó desde el control de espalda durante casi cuatro minutos. Pero a partir del segundo asalto la pelea cambió. Chimaev empezó a intentar boxear con Strickland a la distancia, no buscó derribos con la misma intensidad y se vio claramente cansado. En el segundo round Strickland incluso terminó arriba de él tras una caída. En el tercero la pelea fue de boxeo puro. Strickland conectó jabs limpios y Chimaev avanzó hacia adelante sin la explosividad del primero. En el cuarto Chimaev sí encontró un derribo y conectó algunos golpes duros, y en el quinto consiguió otro derribo flash, pero ninguno fue suficiente para imponerse claramente. Strickland aguantó con su jab, mantuvo el ritmo de boxeo y nunca cedió la calma. Los jueces vieron lo suficiente para darle el cinturón al excampeón.

La historia detrás de la victoria de Strickland le da otro nivel al resultado. El estadounidense fue campeón apenas cuatro meses, entre septiembre de 2023 y enero de 2024, cuando perdió el título ante Dricus Du Plessis por decisión dividida en una de las peleas más polémicas de aquella temporada. Strickland salió convencido de que le habían robado el cinturón. Durante más de dos años habló del tema en cada conferencia de prensa, en cada entrevista, en cada redes sociales. Pidió la revancha que nunca llegó, pasó por victorias y derrotas en el camino, y vio cómo Chimaev tomaba el cinturón antes que él. La noche del 9 de mayo en Newark fue la culminación de esa búsqueda. Más de dos años después de haber perdido el título de la manera más amarga, lo recupera contra el peleador más temido de la división. No fue una victoria cualquiera. Fue una reivindicación.

La coestelar tampoco decepcionó. Joshua Van retuvo su campeonato de peso mosca al vencer a Tatsuro Taira por nocaut técnico a 1:32 del quinto round, en una de las peleas más dramáticas de la noche. Van llegaba a esta primera defensa después de haber recibido el cinturón al vencer a Alexandre Pantoja por nocaut técnico en el primer round, y muchos pensaban que Taira llegaba para arrebatárselo. Por momentos pareció que iba a pasar exactamente eso. El japonés controló los primeros nueve minutos con su lucha, llevó a Van al suelo varias veces y trabajó desde posiciones dominantes. Pero Van aguantó. A finales del segundo round derribó a Taira con una mano derecha limpia, y a partir del tercero empezó a conectar los golpes más impactantes. En el quinto, después de defender un par de derribos, soltó una serie de golpes que obligaron al árbitro a detener la pelea. Van retuvo el cinturón y abrió la puerta a una revancha contra Pantoja más adelante en el año.

El resto de la cartelera principal dejó otros resultados destacados. Alexander Volkov venció a Waldo Cortés-Acosta por decisión unánime en peso pesado en una pelea reñida, y se posiciona como uno de los siguientes contendientes al título de peso pesado. Sean Brady aplastó a Joaquin Buckley en peso welter con tarjetas de 30-25, 30-25 y 30-27, una de las decisiones más amplias de la noche. Y King Green sometió a Jeremy Stephens con un mataleón a 4:20 del primer round, en lo que pudo ser la última pelea de Stephens, quien no había dado el peso y llegaba con muy pocas opciones reales en una división que ya no es la suya.

UFC 328 entregó lo que prometió: una velada de campeones, sorpresas y tarjetas dramáticas. Pero el momento de la noche fue claro. Strickland regresó a la cima del peso mediano de la manera más improbable, contra el peleador más mediático del deporte, y se llevó el cinturón en una de las decisiones más comentadas del año. Chimaev pierde su invicto y vuelve a ser un retador. Strickland es campeón otra vez.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.