Yamal y Dumfries protagonizan una épica en Montjuic

De la primera batalla entre Barcelona e Inter emergieron dos nombres propios evidentes por equipo: un extremo y un carrilero.
Lamine Yamal fue un dolor de cabeza para el Inter.
Lamine Yamal fue un dolor de cabeza para el Inter. / Foto: Carl Recine/Getty Images.

En el que probablemente haya sido el partido de la temporada en Europa, Barcelona e Inter de Milán igualaron a tres goles en la idea de las semifinales de la UEFA Champions League

De la batalla en el Olímpico de Montjuic, que dejó varias imágenes para el recuerdo, emergieron dos nombres propios evidentes: Lamine Yamal, por el Barcelona, y Denzel Dumfries, por el Inter de Milán. 

Lamine Yamal, el artista 

Con el Barça contra las cuerdas desde muy temprano, Yamal comenzó a sembrar pánico en la defensa del Inter recibiendo al pie como extremo derecho, atrayendo la atención de los tres rivales que se recargaban por izquierda: Henrij Mjitaryán como interior, Federico Dimarco como carrilero y Alessandro Bastoni como central exterior. 

Aunque invariablemente Yamal busca salir por dentro para activar su pierna zurda, su abanico de recursos, que incluye un gran cambio de ritmo en conducción, la amenaza del pase raso a la frontal y el remate al palo largo del portero, provoca que no haya sistema defensivo capaz de inhibir su impacto futbolístico y emocional.

El propio Bastoni, testigo en primera línea del maravilloso gol en rosca con el que acercó 1-2 al Barcelona en el primer tiempo, dijo tras el partido que Yamal era “el mejor extremo del mundo” y que cuando alguien hace cosas como las que hace el chico de 17 años en un campo de juego, solo resta decir “bravo”. 

Denzel Dumfries, el pulmón del Inter

Pese al gran nivel colectivo que ha manifestado el Barcelona durante la temporada, la madurez que ha alcanzado el proyecto de Simone Inzaghi en el Inter de Milán presagiagaba una llave atractiva y cerrada.

Con ese 3-5-2 tan reconocible y que tan buenos réditos le ha dado, Inzaghi se ha caracterizado por potenciar mucho a sus carrileros: Federico Dimarco, un jugador que se puede sumar más al círculo de pases, y Denzel Dumfries, un puñal al espacio.

El primer gol del Inter, firmado antes del minuto de juego, es un buen ejemplo de lo que buscó proponer el equipo en el primer tramo de partido: juntarse con balón por derecha para luego atacar el lado débil con Dunfries, quien asistió a Marcus Thuram para que éste rematara elegantmente con el talón.

El doblete posterior de Dumfries en pelota parada fue más anecdótico que otra cosa, pero al final sirvió para que su brillante actuación tuviera los reflectores que merecía.

Eliminatoria abierta

El partido de vuelta está pactado para disputarse el próximo martes 6 de mayo de 2025, en el Giuseppe Meazza de Milán.

El Barcelona buscará acceder a su primera final de Champions en una década, mientras que el Inter se ilusiona con disputar su segunda final del torneo en las últimas tres temporadas.


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