El FC Barcelona retrasa su regreso al Camp Nou y recibirá al PSG en Montjuïc

La verdad del Camp Nou es que sigue inhabilitado y sin ser capaz de albergar un partido oficial todavía. Las obras continúan y todo lo que el club prometió antes de empezar la temporada, está viéndose como una broma de mal gusto que no hace más que poner dificultades para los partidos que se le avecinan al FC Barcelona. El aficionado se cansa, mientras que la directiva presiona para que el estadio esté lo antes posible, ya que jugar en Montjuic o en el Estadio Johan Cruyff supone una gran perdida económica.
A todo esto, tanto el club como la UEFA han confirmado que el equipo de Hansi Flick disputará su primer partido en casa de la Liga de Campeones 2024/25 en el Estadi Olímpic Lluís Companys, escenario provisional que ya acumula más de dos temporadas como hogar azulgrana.
El 1 de octubre, los culés recibirán nada menos que al vigente campeón de Europa, el París Saint-Germain, en un duelo de máxima exigencia que, en otras circunstancias, habría supuesto el estreno soñado del nuevo Spotify Camp Nou. Sin embargo, la falta de permisos administrativos ha obligado al Barcelona a prolongar su estancia en Montjuïc, para decepción de una afición que anhela volver a su estadio histórico.
Una espera más larga de lo previsto

Cuando en verano de 2023 comenzaron las obras de remodelación del Camp Nou, las previsiones iniciales señalaban noviembre de 2024 como fecha de reapertura parcial. Ese horizonte no se ha cumplido y, por ahora, el retorno sigue sin concretarse.
La incertidumbre se ha agudizado en las últimas semanas. El Barcelona se vio forzado a disputar su primer partido de Liga como local en el Estadio Johan Cruyff, con apenas 6.000 localidades, y el choque liguero contra el Getafe de este fin de semana también tendrá lugar en dicho recinto. La Liga permitió esta excepcionalidad a nivel nacional, pero la UEFA mantiene requisitos mucho más estrictos y Laporta no se saldrá con la suya.
El peso de la normativa europea

Las regulaciones del organismo continental exigen que todos los encuentros en casa de la fase liguera se jueguen en el mismo estadio. Por ello, Montjuïc ha sido designado para el estreno contra el PSG. Aun así, el club no se rinde y confía en que la visita del Olympiacos, el 21 de octubre, pueda coincidir con un hipotético regreso al Camp Nou. Curiosamente, la página web oficial de la UEFA aún lista al estadio culé como sede de ese partido.
En cualquier caso, si el Barcelona supera la fase de liguilla, se abriría la posibilidad de un cambio de sede antes de los octavos de final, programados para marzo de 2025. Una vía como solución que Laporta y la directiva piensa aprovechar.
Un proceso complejo pero inevitable

“El Club continúa trabajando intensamente para obtener los permisos administrativos necesarios para la apertura de Spotify Camp Nou próximamente”, señaló la entidad en un comunicado, agradeciendo a sus aficionados la paciencia y el apoyo en un proceso que definen como “complejo y emocionante”.
La realidad, sin embargo, es que la mudanza a Montjuïc ha generado incomodidad tanto por la logística como por la atmósfera distante del estadio olímpico. Entre gradas alejadas, menor capacidad y un entorno menos íntimo, la experiencia no se acerca a la mística del Camp Nou.
El regreso al coliseo culé se hace esperar, y mientras tanto, Flick y sus jugadores deberán seguir defendiendo los colores blaugranas lejos de su auténtico hogar, empezando por una prueba de fuego ante el poderoso PSG.
