El Manchester United rechaza un intercambio con el Chelsea por Garnacho

El mercado de fichajes vuelve a girar en torno a la figura de Alejandro Garnacho, cuyo futuro en el Manchester United se encuentra cada vez más lejos de Old Trafford. El atacante argentino, de 21 años, ha perdido protagonismo desde que Rúben Amorim lo relegó al banquillo en la final de la Europa League, y su deseo de cambiar de aires parece inquebrantable: fichar por el Chelsea.
Garnacho, decidido a salir del United

El extremo internacional argentino ya había coqueteado con los blues en el pasado mercado de invierno, y ahora, con el verano avanzando, ha dejado claro que Stamford Bridge es su única prioridad. Tanto el Aston Villa, como el Bayern Múnich o incluso el Al Nassr de Arabia Saudí se han interesado por él, pero todos han recibido la misma respuesta: Garnacho solo contempla vestir de azul.
El problema radica en la diferencia de valoración entre los clubes. El Manchester United exige 55 millones de euros (unos 67,2 millones de dólares), mientras que el Chelsea considera que un traspaso cercano a los 30 millones de libras sería más justo.
Tyrique George, moneda de cambio descartada
Para acercar posturas, desde Londres se han planteado varios intercambios de jugadores. El último nombre ofrecido fue el de Tyrique George, delantero de 19 años con proyección pero sin hueco claro en la delantera del Chelsea. Sin embargo, según Fabrizio Romano, el United rechazó la propuesta, convencido de que el argentino no puede salir en una operación de ese tipo.
George, que incluso ha sido vinculado con la AS Roma, se encuentra en una situación delicada. Con la competencia feroz en Stamford Bridge y con opciones limitadas de minutos, el inglés estaría abierto a cambiar de aires, aunque Old Trafford no será su destino.
Un United dividido y un técnico firme

La situación de Garnacho no es un caso aislado. Junto a él, Jadon Sancho forma parte del llamado "escuadrón antibombas", un grupo apartado por decisión de Rúben Amorim mientras se resuelve su futuro. El técnico portugués ha sido claro al respecto:
"Sé que no es bueno tener jugadores en esta situación, pero está claro que quieren jugar en otro club. Intentamos organizarlo todo para que ambas partes estén contentas".
Amorim, pragmático, ha insistido en que trabaja con los futbolistas que considera parte del futuro inmediato del United, mientras los otros se preparan para “el siguiente capítulo”.
Todo abierto a una semana del cierre
El pulso entre Chelsea y United todavía no está resuelto, y a menos de una semana para el cierre del mercado, el caso Garnacho promete ser uno de los culebrones del verano. El argentino quiere Londres, el Chelsea lo quiere en condiciones ventajosas y el United se resiste a perder a uno de sus talentos más prometedores sin una compensación acorde.
El desenlace, como en tantos episodios de mercado, dependerá de quién ceda primero: si los blues elevan su oferta, o si los red devils aceptan que la voluntad del jugador puede acabar forzando la operación.
