Estos serán todos los detalles del informe que presentará el Real Madrid a la FIFA

El Real Madrid ha elevado su tono de protesta contra el arbitraje español tras la polémica expulsión de Dean Huijsen en Anoeta frente a la Real Sociedad. En el club blanco consideran que la situación ha sobrepasado todos los límites y que, pese a los cambios de imagen en el Comité Técnico de Árbitros (CTA), nada ha cambiado en la práctica. La decisión, para la entidad presidida por Florentino Pérez, es clara: acudir a la FIFA con un informe demoledor que denuncia anomalías, estadísticas y decisiones que, a juicio del Madrid, adulteran la competición.
La expulsión de Dean Huijsen, la gota que colmó el vaso

El partido frente a la Real Sociedad estuvo marcado por la expulsión del joven defensa Dean Huijsen, sancionado con roja directa tras un supuesto agarrón a Oyarzabal. La polémica radica en dos puntos esenciales:
- No era el último hombre, pues Militao se encontraba a la misma altura en la jugada defensiva.
- La acción se produjo a 45 metros de la portería de Courtois, por lo que difícilmente podía catalogarse como ocasión manifiesta de gol.
El árbitro Jesús Gil Manzano mostró roja directa sin esperar revisión adecuada del VAR, donde se encontraba Figueroa Vázquez. Para el Madrid, una amarilla hubiera sido más que suficiente, y la falta de corrección desde la sala VOR evidenció una aplicación discrecional de la tecnología.
Gil Manzano, un “sospechoso habitual”

La figura del colegiado extremeño genera enorme desconfianza en el madridismo. Existen varios episodios que han erosionado la relación:
- Tres penaltis en contra en Mestalla (2020): un hecho inédito en más de 90 años de historia del campeonato.
- Gol anulado a Bellingham en Mestalla (2023/24): Gil Manzano pitó el final del partido cuando el balón, servido por Brahim, aún estaba en el aire rumbo al remate ganador del inglés.
- Expulsión de Huijsen en San Sebastián: un nuevo capítulo que refuerza la idea en el club de que el árbitro actúa con un criterio desigual frente al Real Madrid.
La inacción de los organismos españoles
El Real Madrid no sólo se muestra molesto con los árbitros, sino con lo que considera inacción de LaLiga, la RFEF y los entes judiciales y gubernamentales respecto al denominado caso Negreira, que afecta directamente al FC Barcelona. Para el club, la falta de contundencia en este asunto mina la credibilidad del fútbol español y agrava la sensación de que no se compite en igualdad de condiciones.
La denuncia ante la FIFA

Ante la falta de respuesta en España, el Real Madrid ha decidido dar un paso más: presentar un dossier ante la FIFA. El propio canal oficial del club anunció que se está elaborando un documento con incidencias de las últimas temporadas, incluyendo:
- Los goles anulados en este inicio de liga.
- La expulsión de Huijsen comparada con casos similares juzgados con distinta vara.
- La aplicación discrecional del VAR, que según el club se “sobreutiliza” en su contra y se ignora en su favor.
El objetivo es solicitar amparo al máximo organismo internacional para que se tomen medidas ante lo que consideran un deterioro de la competición.
Estadísticas que alimentan la queja

El Real Madrid se apoya en cifras que muestran, según su visión, un trato desigual en comparación con el FC Barcelona:
- Expulsiones en Liga desde 2000: el Barça acumula +65 a favor (166 rivales expulsados frente a 101 propias). El Madrid presenta un saldo negativo de -2.
- Expulsiones en Champions: números equilibrados (Barça +12, Madrid +13), lo que refuerza la idea de anomalía local.
- Goles anulados por VAR: 38 al Madrid en España frente a 14 al Barça. En Europa, cifras casi parejas (tres anulados a los blancos, dos a los culés).
- Penaltis en contra en la última década en Liga: 44 al Madrid frente a 30 al Barça. En competiciones europeas, 19 contra los blancos y 17 contra los azulgranas, otra vez equilibrio.
La decisión del Real Madrid de acudir a la FIFA supone un punto de inflexión en su relación con el arbitraje español. Desde la entidad blanca entienden que ya no se trata de errores aislados, sino de una tendencia histórica reforzada por estadísticas y casos recientes. Con la temporada apenas en sus primeras jornadas, el club blanco quiere dejar constancia internacional de su descontento y presionar para que se establezcan estándares más transparentes y justos en el arbitraje nacional.
