Mastantuono tomará el relevo de Leo Messi en la selección argentina

La victoria de Argentina por 3-0 ante Venezuela en el Estadio Monumental dejó una noche cargada de emociones. Más allá de los tres puntos, lo vivido en Buenos Aires quedará en la memoria como lo que probablemente fue el último partido competitivo de Lionel Messi en suelo argentino.
Una despedida con doblete

El capitán de la Albiceleste volvió a brillar en casa. Con dos goles, Messi puso su sello en la goleada, regalando a los aficionados una de esas noches que quedarán grabadas en la historia. Tras el encuentro, confirmó que no estará presente en el duelo ante Ecuador, lo que refuerza la sensación de que su despedida en el Monumental fue definitiva.
El estreno de Mastantuono
Entre la emoción por Messi, hubo también espacio para un nuevo comienzo. Franco Mastantuono, la joya de 18 años del Real Madrid y ex de River Plate, debutó como titular en la selección. El joven atacante acompañó a Messi en la ofensiva y dejó destellos de calidad, aunque también protagonizó un episodio curioso: en una acción de la primera parte, se interpuso en la trayectoria de un disparo claro de Messi, lo que provocó la frustración del capitán.
Tras el partido, Mastantuono reconoció el incidente con humor: “Sí, quería matarme. Pero lo entendió y le pedí disculpas”, comentó entre risas.
Un sueño cumplido

Lejos de quedarse en la anécdota, Mastantuono se mostró emocionado por cumplir un sueño de infancia: “Fue increíble jugar a su lado. Realmente fue el sueño de mi vida. Poder compartir cancha con él, y nada menos que en el Monumental, es algo increíble. Es mi ídolo desde pequeño”.
El joven madridista, considerado una de las mayores promesas del fútbol argentino, no ocultó su felicidad por haber compartido césped con el jugador al que admira desde niño, incluso en un contexto tan simbólico.
El futuro de la Albiceleste
Messi, de 38 años, dejó claro que aún no sabe si estará en el Mundial de 2026. Sin embargo, si lo hace, no sería extraño verlo otra vez junto a Mastantuono, quien apunta a ser uno de los grandes referentes de la próxima generación. Muchos ya lo imaginan como el heredero natural de la camiseta número 10 en Argentina.
La noche del Monumental fue, en definitiva, una mezcla de despedida y esperanza: el adiós de una leyenda en casa y el debut ilusionante de un talento llamado a marcar el futuro de la Albiceleste.
