¿Cómo pagan impuestos los jugadores de la NFL?

La vida de un jugador de la NFL está marcada por la intensidad en el emparrillado, y la fama y el dinero fuera de éste. No obstante, los mediáticos atletas también poseen responsabilidades financieras complejas, especialmente en materia de impuestos.
Es que debido a que sus ingresos suelen ser millonarios y las actividades profesionales los llevan a múltiples estados de la geografía nacional, los futbolistas americanos deben cumplir con una estructura tributaria mucho más complicada que la del ciudadano promedio en Estados Unidos.
Por tales motivos, casi todos los profesionales cuentan con equipos de asesores financieros y abogados especializados en deporte. Pues en la NFL ganar dentro del campo es tan importante como saber administrar los salarios fuera, y cumplir correctamente con los impuestos fiscales que exige la ley.
¿Qué son los impuestos federales?
Al igual que cualquier trabajador en Estados Unidos, los jugadores de la NFL están sujetos a los impuestos federales administrados por el IRS (Internal Revenue Service).

Vale acotar que la tasa federal de impuestos sobre la renta en USA es progresiva y puede llegar hasta el 37% para los ingresos más altos, categoría en la que entran la mayoría de los atletas profesionales.
De igual forma, los futbolistas contribuyen al Medicare Tax y al Social Security Tax, aunque en este último existe un límite máximo de ganancias sobre los que se aplica.
Por otro lado, el salario base, los bonos de firma, las primas por rendimiento y hasta los ingresos derivados de patrocinios deben declararse ante el IRS. La gestión suele ser llevada por contadores especializados en deportistas, ya que un error a este nivel puede significar sanciones graves y millonarias.
¿Qué son los impuestos estatales y locales?
Al margen de lo que se paga al gobierno federal, los atletas de la NFL deben afrontar un escenario único: el “Jock Tax”.
Este impuesto se refiere a que los estados y ciudades en los que los activos del emparrillado disputan partidos reclaman su parte de los ingresos generados en su territorio. En otras palabras, un jugador luce obligado pagar impuestos estatales tanto en el sitio donde reside o donde está registrado su club, como en cada dependencia en la que acciona a domicilio.
Por ejemplo, si el mariscal de campo de los Dallas Cowboys (Texas) actúa en un duelo en la casa de los San Francisco 49ers, debe pagar impuestos en California sobre la proporción de ingresos atribuida a ese encuentro.
Para calcularlo, los estados suelen usar un sistema llamado días de deber (duty days), que divide el salario anual del jugador entre los días de entrenamiento, viajes y partidos de la temporada. De esta manera, cada región cobra impuestos por la fracción de salario vinculada a los días trabajados en su territorio.
Entretanto, ciudades como Los Angeles, New York o Philadelphia también aplican impuestos locales adicionales, lo que incrementa considerablemente la carga tributaria de quienes cumplen roles de visitantes en un desafío.
¿Qué estados no tienen impuestos?
No todos los estados tratan igual a los atletas, al punto que existen nueve dependencias en EEUU que no aplican impuestos sobre la renta estatal: Alaska; Florida; Nevada; South Dakota; Tennessee; Texas, Washington y Wyoming, junto New Hampshire, aunque este último sólo grava ingresos por inversiones.
Por consiguiente, los jugadores de equipos con sede en estos estados, como Miami Dolphins (Florida) o Houston Texans (Texas), disfrutan de una carga tributaria bastante menor en comparación con quienes juegan en franquicias de entidades de alta imposición, tal es el caso de California (Los Angeles Rams o los 49ers, entre otros clubes), cuya tasa máxima alcanza un máximo de 13.3%, o New York (Giants, Jets o Buffalo Bills), la cual llega a un 10,9%.
Sin embargo, incluso los atletas de organizaciones en estados “libres de impuestos” no se libran del Jock Tax cuando viajan, por lo que, aunque disfruten de ventajas en los partidos de local, tienen que pagar la tasa correspondiente en la mayoría de sus compromisos de visitante.
¿Cuáles son las deducciones?
La complejidad de este sistema hace indispensable la planificación fiscal, así que los jugadores de la NFL suelen apoyarse en asesores que buscan maximizar deducciones legales y minimizar la carga impositiva total.
De hecho, la correcta aplicación de estas deducciones puede marcar diferencias millonarias entre dos atletas con salarios similares; por ende, entre las estrategias más comunes se encuentran las siguientes:
- Deducciones por gastos profesionales: honorarios de agentes, equipo de entrenamiento, viajes relacionados con la actividad profesional y seguros médicos.
- Planes de retiro: aportes a fondos de pensión o planes de inversión que reducen la base imponible.
- Residencia fiscal estratégica: algunos jugadores eligen establecer su residencia en estados sin impuestos estatales para reducir su carga tributaria anual.
- Fundaciones benéficas: las donaciones caritativas no sólo aportan beneficios sociales; también son deducibles de impuestos.
Ejemplo simplificado de cómo un jugador de la NFL paga impuestos
De puede tomar la referencia de un atleta de la National Football League con un salario anual de 10 millones de dólares y que pertenece a los Cowboys, con sede en Texas, estado sin impuesto estatal.
Claro está, el citado jugador debe pagar un impuesto federal (IRS) de alrededor del 37%, lo que equivale a $3.700.000, sumado al Jock Tax que, suponiendo que haya participado en ocho encuentros a domicilio, en sitios donde existen impuestos estatales que promedian un 6%, el sueldo se divide proporcionalmente (2.5 millones sujetos a tributación fuera de Texas), dando un resultado cercano a 150 mil dólares a pagar por "trabajar" en lugares con impuestos estatales (partidos disputados de visita).
En consecuencia, el profesional de la NFL debe dejar cerca $4.000.0000 en impuestos federales y estatales, sin contar los locales, las deducciones y tampoco la declaración de ingresos por patrocinios, premios y otros conceptos.
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Periodista, editor y redactor deportivo con 20 años de experiencia trabajando en la profesión a través de diferentes plataformas para varios medios, aunado a cubrir distintos eventos a nivel internacional en países como Venezuela, Estados Unidos, Canadá, México, Puerto Rico y España. Apasionado del fútbol, baloncesto, béisbol y tenis, sin dejar a un lado la F1, el boxeo y la UFC. En definitiva, tener la oportunidad de combinar la comunicación, bien sea informando u opinando, con el deporte, es un auténtico privilegio.
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