Cómo construyeron sus plantillas los equipos finalistas de la NFL

En realidad, nunca hubo un verdadero “fondo” para los Seahawks de la Legion of Boom; fue más bien un proceso de depuración, conforme Pete Carroll y compañía encontraban la manera de mantenerse a flote. Una racha de cinco apariciones consecutivas en postemporada —con victorias de playoffs en las cinco campañas y dos viajes al Super Bowl incluidos— se rompió con una temporada de 9–7 en 2017. A eso le siguieron otras tres clasificaciones consecutivas a los playoffs.
¿El punto más bajo? Llegó en 2021, con una marca de 7–10 que antecedió al trade de Russell Wilson.
Te puede interesar: Rams vs. Seahawks: Tres predicciones para el Juego de Campeonato de la NFC
A lo largo de todo ese periodo, habría sido fácil para el gerente general de los Seahawks, John Schneider, y su staff, seguir confiando en lo que históricamente les había funcionado, ya con el principal ejecutivo de futbol del equipo entrando en su segunda década al mando. Pero él y su grupo sabían que el talento que alguna vez acumularon para construir aquella potencia ya no era el mismo. Y que era momento de enfrentarlo.
Durante esos años “flacos”, Schneider se reunía con sus principales lugartenientes —Trent Kirchner, Nolan Teasley y Matt Berry— para evaluarse entre ellos, y a sí mismos, del mismo modo en que analizarían a un tackle 3-technique salido de la SEC. Lo que encontraron fue contundente.
Conforme las estrellas de la década anterior se consolidaron como campeones y comenzaron a cobrar como tales, el departamento de personal se fue alejando de sus principios rectores. Al destinar tantos recursos a las posiciones de quarterback, running back, receptor, edge rusher, linebacker, corner y safety, cayeron en la trampa de forzar selecciones en el draft para cubrir necesidades en otros puntos del roster. Y eso les pasó factura una y otra vez.
Schneider recurrió a una historia de su propio pasado para ilustrar el mensaje. En 2008, mientras trabajaba bajo las órdenes del legendario GM Ted Thompson en Green Bay, el entonces joven evaluador —integrado al staff de Mike McCarthy— escuchó las súplicas de los coaches para que el departamento de personal tomara un running back, una necesidad urgente en el roster. Thompson lo tomó en cuenta, pero no se dejó influir.
Con cinco corredores ya seleccionados antes de que los Packers eligieran al final de la primera ronda en abril, Thompson decidió bajar posiciones y seleccionó al receptor de Kansas State, Jordy Nelson, al inicio de la segunda ronda. En la tercera ronda tomó al tight end de Texas A&M, Jermichael Finley. En la cuarta, al liniero de Central Florida, Josh Sitton. En el camino, también eligió a los quarterbacks Brian Brohm y Matt Flynn para respaldar al nuevo titular, Aaron Rodgers. Lo que no obtuvo fue un corredor.
La necesidad se mantuvo. Fue un punto de frustración durante el training camp. Y se atendió con un trade por Ryan Grant en septiembre. Grant corrió para 1,203 yardas ese otoño y sumó otras 1,253 al año siguiente. Sitton y Nelson terminaron siendo All-Pro, y Finley se consolidó como titular a largo plazo.
Unos cuantos años después, aquellas sesiones de autoevaluación, y esa lección en particular, tienen a Seattle entrando al juego por el título de la NFC con un roster joven que eventualmente podría rivalizar a aquellos equipos de la LOB.
Cada año, en este espacio, analizamos la construcción de los rosters de los cuatro finalistas de conferencia, revisando qué palancas se movieron para llevar a estos equipos hasta este fin de semana. Hay muchas similitudes entre ellos, como verás, pero hubo algunos rasgos de la composición de los Seahawks que me llamaron la atención y me llevaron a profundizar en cómo llegaron hasta aquí.
Los datos…
Cómo se construyeron los Broncos
- Homegrown 53: 28 (22 jugadores drafteados, seis agentes libres colegiales)
- Agentes libres externos: 18
- Trades/reclamaciones en waivers: 3
- Adquisiciones desde el practice squad: 2
- Quarterback adquirido: Bo Nix, seleccionado en el Draft 2024 con el pick global No. 12.
- Últimas cinco selecciones de primera ronda: DB Jahdae Barron (No. 20, 2025); Nix; CB Patrick Surtain II (No. 9, 2021); WR Jerry Jeudy (No. 15, 2020); TE Noah Fant (No. 20, 2019).
- Cinco mayores impactos en el tope salarial: OT Mike McGlinchey, 23.78 millones de dólares; OG Ben Powers, 17.43 mdd; DL Zach Allen, 14.35 mdd; WR Courtland Sutton, 13.91 mdd; OT Garett Bolles, 13.01 mdd.
Cómo se construyeron los Rams
- Homegrown 53: 34 (28 jugadores drafteados, seis agentes libres colegiales)
- Agentes libres externos: 13
- Trades/reclamaciones en waivers: 4
- Adquisiciones desde el practice squad: 2
- Quarterback adquirido: Matthew Stafford, vía trade por una selección de tercera ronda en 2021, una de primera ronda en 2022 y una de primera ronda en 2023.
- Últimas cinco selecciones de primera ronda: DE Jared Verse (No. 19, 2025); QB Jared Goff (No. 1, 2016); RB Todd Gurley (No. 10, 2015); OT Greg Robinson (No. 2, 2014); DT Aaron Donald (No. 10, 2014).
- Cinco mayores impactos en el tope salarial: Stafford, 47.47 millones de dólares; OG Kevin Dotson, 17.92 mdd; WR Davante Adams, 12.01 mdd; OT Rob Havenstein, 11.38 mdd; WR Tutu Atwell, 10.01 mdd.
Cómo se construyeron los Patriots
- Homegrown 53: 27 (22 jugadores drafteados, cinco agentes libres colegiales)
- Agentes libres externos: 21
- Trades/reclamaciones en waivers: 5
- Adquisiciones desde el practice squad: 0
- Quarterback adquirido: Drake Maye, seleccionado en el Draft 2024 con el pick global No. 3.
- Últimas cinco selecciones de primera ronda: OT Will Campbell (No. 4, 2025); Maye; CB Christian Gonzalez (No. 17, 2023); OG Cole Strange (No. 29, 2022); QB Mac Jones (No. 15, 2021).
- Cinco mayores impactos en el tope salarial: OG Mike Onwenu, 21.01 millones de dólares; DT Christian Barmore, 14.73 mdd; DT Milton Williams, 14.01 mdd; CB Carlton Davis III, 11.70 mdd; TE Hunter Henry, 11.45 mdd.
Cómo se construyeron los Seahawks
- Homegrown 53: 37 (28 jugadores drafteados, nueve agentes libres colegiales)
- Agentes libres externos: 10
- Trades/reclamaciones en waivers: 5
- Adquisiciones desde el practice squad: 1
- Quarterback adquirido: Sam Darnold, firmado como agente libre en 2025 con un contrato de tres años y 100.5 millones de dólares.
- Últimas cinco selecciones de primera ronda: G Grey Zabel (No. 18, 2025); DT Byron Murphy II (No. 16, 2024); CB Devon Witherspoon (No. 5, 2025); WR Jaxon Smith-Njigba (No. 20, 2025); OT Charles Cross (No. 9, 2022).
- Cinco mayores impactos en el tope salarial: DL Leonard Williams, 15.04 millones de dólares; QB Sam Darnold, 13.40 mdd; OLB Uchenna Nwosu, 12.09 mdd; WR Cooper Kupp, 9.36 mdd; Witherspoon, 8.70 mdd.
Entonces, ¿cómo llevaron Schneider, Kirchner, Teasley y Berry esa revelación a la práctica?
El primer paso fue reducir el draft board, que con los años había crecido a medida que se hacían más concesiones para tapar huecos con talento más barato. Profundizar en los no negociables del equipo permitiría descartar a más jugadores durante el proceso de evaluación y, al mismo tiempo, regresar a donde Carroll y Schneider estaban en 2010: enfocarse en draftear la mayor cantidad posible de grandes jugadores.
El segundo paso fue trabajar de la mano con los coaches —algo que el staff de scouts siempre había hecho— para asegurarse de no incorporar jugadores que no encajaran en el esquema. La llegada del meticuloso Mike Macdonald hace dos offseasons obligó a sostener largas conversaciones sobre lo que exigía cada posición, discusiones que se repitieron el offseason pasado del lado ofensivo con la llegada del nuevo coordinador Klint Kubiak.
Pero incluso antes de eso, los Seahawks ya estaban cosechando beneficios. En 2023, este enfoque se aplicó en la selección del receptor Jaxon Smith-Njigba. Aun con una necesidad urgente en el interior de la línea ofensiva y con una fuerte inversión salarial en la posición de receptor con D.K. Metcalf y Tyler Lockett, Seattle se mantuvo fiel a sus evaluaciones y tomó a Smith-Njigba con el pick No. 20. También fue una buena lectura del tablero, ya que el siguiente liniero interior seleccionado salió hasta el No. 36 (Steve Avila) y el No. 38 (Matthew Bergeron).
Aun así, en ese mismo draft, el equipo hizo una autocrítica severa por su gran error: el receptor de BYU, Puka Nacua. La ahora estrella de los Rams tenía la segunda calificación más alta de “compete” en todo el draft de Seattle, solo detrás del corner de Illinois, Devon Witherspoon, a quien los Seahawks seleccionaron con el quinto pick global. Seattle tuvo cuatro oportunidades en el tercer día del draft para elegir a Nacua, pero las necesidades en nose tackle, defensive end y center terminaron imponiéndose.
Así que, por un lado, tienes a un jugador como Smith-Njigba, que se convertiría en All-Pro del primer equipo en su tercera temporada. Y por el otro, dejaste pasar a un jugador en la misma posición que terminó logrando exactamente lo mismo.
Lo importante aquí es que el proceso sigue evolucionando, y los Seahawks continúan aprendiendo.
Al final, esa es una de las grandes razones por las que el trade de Wilson, por sí solo, ayudó a acelerar la reconstrucción: con Charles Cross, Devon Witherspoon y los linieros defensivos Derick Hall y Boye Mafe llegando al equipo con selecciones adquiridas, como parte de un paquete que también incluyó a los veteranos Drew Lock, Noah Fant y Shelby Harris. Tener todo ese talento joven bajo contratos de novato es lo que ha facilitado que el equipo sea agresivo para adquirir y retener veteranos como Leonard Williams, Sam Darnold, Uchenna Nwosu, Cooper Kupp, DeMarcus Lawrence y Ernest Jones.
Por cierto, eso es muy similar a lo que ocurrió hace una década, cuando el talento joven y accesible permitió a los Seahawks apostar por jugadores establecidos como Percy Harvin, Michael Bennett y Cliff Avril, todos ellos piezas clave en la conquista del primer campeonato de Seattle.
A partir de aquí, la gran pregunta es si este grupo tiene lo necesario para llevar a casa un segundo Lombardi Trophy en las próximas semanas. Pero el simple hecho de que eso sea siquiera posible es un sólido testimonio de las conversaciones que el staff de personal decidió tener, incluso cuando algunos quizá no las consideraban necesarias.
