Conclusiones del Super Bowl: el camino de los Patriots se pondrá más complicado en 2026

Después de una temporada que llegó más lejos de lo que cualquiera imaginaba, New England ahora enfocará su atención en lo que viene. Además, noticias de toda la liga.
Drake Maye y los Patriots se quedaron en la orilla en el Super Bowl.
Drake Maye y los Patriots se quedaron en la orilla en el Super Bowl. / Ronald Martinez/Getty Images

SANTA CLARA, California.— Para las conclusiones finales de la temporada 2025, daremos un último vistazo al subcampeón de este año y luego miraremos hacia 2026. Para la cobertura de los campeones, puedes consultar esa historia aquí.

New England Patriots

La temporada de los Patriots, pese a la forma en que terminó, sigue siendo una historia de éxito mayúsculo. New England avanza ahora con Drake Maye entrando a su Año 3 y Mike Vrabel a su Año 2, muy adelantados respecto al calendario previsto, con una prueba clara del concepto que les servirá este offseason.

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Ahora bien, parte de esta historia es el camino que recorrieron los Patriots.

Considera la lista de quarterbacks a los que Patrick Mahomes se enfrentó en sus siete apariciones en juegos por el título de la AFC: Tom Brady, Ryan Tannehill, Josh Allen, Joe Burrow, Burrow otra vez, Lamar Jackson y luego Allen de nuevo. Y en el año en que Mahomes se midió a Tannehill, su rival en la ronda divisional fue Deshaun Watson cuando era un quarterback top cinco (más o menos), y en ese partido Mahomes tuvo que remontar un déficit de 24–0.

Así que el hecho de que Maye y los Patriots no hayan tenido que enfrentar a Allen, Mahomes, Burrow o Jackson en su camino al Super Bowl es un golpe de buena fortuna que probablemente no se repetirá pronto en el cuadro de la AFC.

Dicho eso, 17 victorias son 17 victorias, y New England transformó su roster con rapidez. Eso le da a los Patriots la oportunidad de demostrar que esto fue algo más que el producto de un calendario endeble.

Con todo, aquí hay algunas preguntas que enfrenta la franquicia rumbo a 2026:

¿A quién se recompensa? Christian Gonzalez es elegible para un nuevo contrato. Así que decidir si pagarle ahora—jugó realmente bien en el Super Bowl y cerró fuerte la temporada—alrededor de 35 millones de dólares por año es la decisión contractual más importante que tienen los Patriots por delante.

También hay varios jugadores que estaban en contratos de un año o al final de sus acuerdos de novato (Khyiris Tonga, K’Lavon Chaisson, Jaylinn Hawkins, Kayshon Boutte) que explotaron y buscarán capitalizarlo. New England tendrá que ser inteligente al decidir a quién recompensar. Los Commanders lo mantuvieron todo intacto el año pasado en una situación similar, y su mala suerte puede servir como advertencia para New England al intentar construir sobre lo hecho en 2025.

¿Cómo sacan ventaja los Patriots de tener a Maye con contrato de novato? La necesidad más evidente del equipo es un edge rusher como pieza final para una defensiva ya muy buena. Y ahí podría verse la inversión de recursos esta primavera. Un canje por Maxx Crosby, considerando el afecto de Crosby por Mike Vrabel, podría tener sentido. O el equipo podría ir por Trey Hendrickson como una solución de corto plazo (sin tener que ceder selecciones del draft para obtenerlo).

La otra vía lógica sería encontrar a un jugador diferencial en el juego aéreo para Maye. Muchos apuntarán a A.J. Brown. Y estoy seguro de que, si Brown termina presionando por un canje en Philly, vería con buenos ojos reunirse con Vrabel. Pero no estoy tan seguro de que esté en las cartas. Los Titans originalmente canjearon a Brown, cuando Vrabel era el coach, porque estaban demasiado preocupados por su rodilla como para extenderlo. Así que, cuatro años después, ¿querrá Vrabel asumir ese riesgo? Y si lo hace, ¿tendría sentido que los Patriots entonces se desprendieran de Stefon Diggs?

¿Dónde se producirán los ajustes derivados de esta temporada? Aquí hay preguntas legítimas sobre ciertos movimientos de personal. Con el regreso del coordinador defensivo Terrell Williams, ¿Zak Kuhr conservará las tareas de mandar las jugadas defensivas? ¿Moverán los Patriots a Jared Wilson a su posición natural como centro y seguirán adelante sin Garrett Bradbury? Y así sucesivamente.

De nuevo, fue una temporada fenomenal para New England. Nadie vio venir algo así. Los Patriots ya tienen al coach y al quarterback. Ahora veremos qué hacen con eso.

Movimientos de quarterbacks en el offseason

El movimiento de quarterbacks este offseason será interesante. Puedes empezar por el número de equipos que podrían estar buscando un cambio, una mejora o una adición significativa en la posición rumbo a 2026. Mi lista: Dolphins, Jets, Steelers, Browns, Raiders, Vikings, Saints y Cardinals. Luego tienes a equipos como Panthers, Texans y Buccaneers, donde vienen decisiones contractuales que podrían afectar a los quarterbacks actuales.

Está bien, acabo de mencionar aproximadamente a un tercio de la liga.

Ahora, el problema: solo hay un jugador en el Draft NFL 2026 que es visto como una solución real. Claro, podría haber prospectos que suban más adelante en el proceso, o sorpresas como selecciones tardías, al estilo de Brock Purdy. Pero, por ahora, Fernando Mendoza, de Indiana, es el único candado para irse en la primera ronda. Con toda probabilidad, terminará en Raiders con la primera selección global, dejando al resto buscando respuestas en la posición, lo que obligará a los equipos interesados a ser creativos.

Para algunos, eso significará darle a un jugador joven un poco más de oportunidad de la que normalmente recibiría. Apostaría a que ese será el caso de New Orleans con Tyler Shough. Podría ser Shedeur Sanders teniendo una oportunidad real de competir por la titularidad en Cleveland. Si Aaron Rodgers se retira, quizá incluso Will Howard reciba una mirada bajo el mando del nuevo coach de los Steelers, Mike McCarthy.

Para otros, implicará apostar por un proyecto de rescate, lo que podría generar un juego de las sillas musicales dentro del grupo. ¿Estarían dispuestos los Cardinals o los Dolphins a absorber algo de dinero para facilitar la salida de los contratos de Kyler Murray y Tua Tagovailoa? En esa misma línea, los 49ers no regalarán a Mac Jones, pero sí recibirán llamadas (particularmente por el contrato mucho más favorable que lo acompaña). Y Malik Willis probablemente será titular en algún lado el próximo año.

Luego está la pregunta de si alguien puede conectar un golpe grande. Los Bengals no van a canjear a Joe Burrow, pero sin duda habrá equipos que revisen la estabilidad de esa situación. Lo mismo aplica para los Ravens y Lamar Jackson, con otra negociación contractual en el horizonte. También podrían hacerse llamadas por C.J. Stroud, dependiendo de cómo manejen los Texans las próximas semanas (llegaremos a eso en un minuto).

Y así queda encapsulado el panorama de los quarterbacks. No hay respuestas fáciles, o al menos no las hay si no eres Tom Brady, John Spytek y Klint Kubiak manejando el show en Las Vegas. Así que recae en todos estos equipos ser un poco como Seattle al encontrar a Sam Darnold y pensar fuera de la caja.

C.J. Stroud

La situación de Stroud es fascinante. Ya hemos visto el techo (un año de novato exitoso) y el piso (siete entregas de balón en dos juegos de playoffs) con la selección global número 2 del Draft 2023. Y ese contraste deja preguntas sobre dónde están parados el coach DeMeco Ryans, el GM Nick Caserio y los Texans respecto a su quarterback.

El equipo puede ejercer la opción de quinto año del contrato de novato de Stroud entre ahora y mediados de mayo, lo que lo amarraría a Houston con un salario totalmente garantizado de 26.5 millones de dólares para 2027, y esperaría que lo hagan. Es una cifra más que razonable para un quarterback titular en el entorno económico actual de la NFL.

Sin embargo, las negociaciones para una extensión serán interesantes. Después de lo que Josh Allen y Dak Prescott recibieron en 2025, un contrato tope para un quarterback de élite en adelante estará por encima de los 60 millones de dólares anuales, y podría ser complicado lograr que Stroud y su entorno acepten menos que eso. También esperaría que el equipo se mueva de forma agresiva para amarrar a Will Anderson Jr., como lo hizo el año pasado con Derek Stingley Jr., lo que podría generar cierta incomodidad.

Si las negociaciones contractuales con Stroud se vuelven espinosas, o si los Texans prefieren patearlas hasta el próximo año—mientras recompensan a Anderson—¿habrá fricción? ¿Podría eso impactar el offseason del equipo? ¿Podría alguien intentar colarse para ver si puede arrebatar a un talento tan extraordinario de apenas 24 años?

Son preguntas que otros equipos, sin duda, ya se han hecho, conforme Stroud ha pasado por altibajos. En esa misma línea, la extensión por un año y 7 millones de dólares que Houston le dio a Davis Mills en septiembre llamó la atención de algunos de esos mismos equipos. Mills, quien formó parte de la primera clase del draft de Caserio, ha iniciado 28 partidos con los Texans y terminó 3–0 esta temporada, mientras Stroud lidiaba con una conmoción cerebral a mitad de campaña.

Habrá que seguir de cerca esta historia.

Mac Jones

Los 49ers merecen crédito en un par de frentes con Mac Jones. Y todo comienza con un pequeño arrepentimiento de hace dos offseasons. San Francisco quizá habría podido obtener una selección del draft por Sam Darnold si lo hubiera firmado a un contrato de dos años, en lugar de uno solo, en 2023. Tras aprender esa lección—luego de que Darnold firmara con Minnesota—los Niners se aseguraron de firmar a Jones por dos temporadas.

Jones, con muchas ganas de jugar para Kyle Shanahan, aceptó el acuerdo.

Bajo los términos de su contrato de dos años y 8.4 millones de dólares, Jones está bajo control por apenas 4.67 millones en efectivo para 2026. Eso es una ganga para un suplente de alto nivel, y más aún si se le considera como posible titular. Lo convierte en un valor enorme en un intercambio, en comparación con lo que implicaría absorber los contratos de Tua Tagovailoa (54 millones totalmente garantizados para 2026) o Kyler Murray (36.8 millones totalmente garantizados este año y otros 19.5 millones garantizados para 2027).

Así que, de la misma forma en que Shanahan y su staff merecen mucho crédito por maximizar a Jones como jugador—y él respondió con una gran temporada, marca de 5–3 como sustituto de Brock Purdy—el coach, el GM John Lynch y el EVP de operaciones de futbol Paraag Marathe también merecen aplausos por haber asegurado un segundo año en el contrato.

El resultado le da al equipo la flexibilidad de contar con Jones en un contrato extraordinario como respaldo el próximo año, mientras evalúan cualquier opción de canje que pudiera presentarse.

Maxx Crosby

La situación de Maxx Crosby es una que vale la pena seguir de cerca. La conversación alrededor de la estrella de Raiders ha ido tomando fuerza, así que conviene repasar lo que está pasando. Para recapitular lo ocurrido al cierre de la temporada, que detonó el conflicto creciente…

• Crosby se lesionó inicialmente la rodilla el 19 de octubre contra los Chiefs y, desde entonces, tuvo que ser administrado semana a semana en los entrenamientos. Todos sabían que eventualmente necesitaría cirugía. La cuestión era si podía seguir jugando antes de apagarse por completo. El manejo del dolor fue una parte clave, y lo que Crosby estaba soportando llevó a una nueva serie de estudios el 23 de diciembre, cuando los Raiders le recomendaron al cinco veces Pro Bowler que se detuviera.

• Crosby entonces buscó dos segundas opiniones, con la intención de terminar la temporada. Como alguien que solo ha jugado un partido de playoffs en siete años, se enorgullece de estar en el campo cada semana y competir al más alto nivel. Por eso quería hacer todo lo posible por cerrar el año con dos juegos restantes. Los médicos le dieron el visto bueno. La directiva del equipo, sin embargo, se mantuvo firme y lo apagó de todos modos, lo que derivó en una explosión esa semana entre Crosby y la organización, y alimentó sus sospechas de que la decisión era parte de un plan para tanquear rumbo a la primera selección global.

• La lealtad de Crosby hacia la familia Davis, así como su identificación con la organización de Raiders, pesaron mucho para que la situación no escalara todavía más. Aun así, Tom Brady y Alex Guerrero—el histórico preparador físico de Brady y ahora ejecutivo en Las Vegas—estuvieron involucrados desde el lado del equipo (la participación de Guerrero en la comunicación fue parte del proceso). Así que, sin duda, habrá trabajo de reconciliación por hacer en ese frente.

• La llegada esta semana del nuevo head coach Klint Kubiak, y su eventual contratación de un coordinador defensivo, también deberían ser factores a considerar. Evidentemente, el nuevo staff llega con borrón y cuenta nueva, sin haber estado involucrado en el drama de diciembre.

Crosby tiene las cartas en la mano. Su contrato es transferible. Puede decir que quiere quedarse. Puede decir que quiere salir, y sería difícil para la directiva cargarle a su nuevo staff un líder del equipo que no desea estar ahí. Y sigue teniendo apenas 28 años.

Hacia dónde se dirija todo esto será, por supuesto, una de las grandes historias de las próximas semanas. Podría llegar a un punto crítico en el Combine, que arranca dentro de dos lunes en Indianápolis.

Jim Schwartz

Jim Schwartz no es ningún improvisado. El ex coordinador defensivo de Browns presentó su renuncia al nuevo head coach de Cleveland, Todd Monken, hace unos días, cumpliendo una promesa que había hecho a su círculo cercano: solo volvería a Cleveland si Jimmy Haslam lo nombraba head coach. Quienes lo conocen no se sorprendieron en lo más mínimo, porque puede ser un tipo de principios firmes y también terco, y no quedó nada contento cuando no obtuvo el puesto.

Entonces, ¿qué sigue?

Bueno, Browns entrevistaron el sábado a su coach de linebackers Jason Tarver y al coach de safeties Ephraim Banda. También hablaron el fin de semana con el coordinador del juego aéreo de Texans, Cory Undlin (quien coincidió con Monken en Jacksonville en 2009 y 2010).

Y Schwartz ha comunicado a varias personas que planea tomarse el año libre. Raiders ya han preguntado por él. Pero Browns lo tienen bajo contrato para 2026 y cuentan con una opción de equipo para 2027, lo que significa que cualquier interesado tendría que negociar con Cleveland. También existe la idea de que podría regresar a Philadelphia en 2027, con la posibilidad de que Vic Fangio se haga a un lado tras la temporada 2026 (casi lo hace este año). Schwartz mantiene una relación muy fuerte con el GM de Eagles, Howie Roseman, quien lo aprecia mucho.

En resumen: Schwartz quiere otra oportunidad como head coach, y la lógica —perfectamente entendible— es que si Cleveland no iba a dársela cuando tuvo la oportunidad, quizá era momento de que ambas partes siguieran su camino.

Pero esta historia todavía tiene algunos epílogos que faltan por escribirse.

George Pickens

La decisión de Cowboys de usar la etiqueta de jugador franquicia en George Pickens era un trámite. ¿Le pagaría a Pickens alrededor de 29 millones de dólares con el franchise tag, después de una temporada de 93 recepciones, 1,429 yardas y nueve touchdowns? Sí, cien por ciento.

La primera razón es simple: es realmente, realmente bueno.

Otra razón: Cowboys tienen que ser cuidadosos al momento de pagarle a largo plazo.

El año pasado, Pickens estaba peleando por su carrera. Descartado por Steelers, cargaba con la reputación de ser un problema en el vestidor, ganada a lo largo de tres años, un periodo en el que su equipo decidió que no podía confiar lo suficiente en él como para darle el gran segundo contrato que todo joven busca (en su lugar, canjearon y le pagaron a DK Metcalf). Así que Pickens tenía todas las razones para enderezar el rumbo, y hay que decirlo: lo hizo.

Pero ¿eso significa que ya dio la vuelta definitiva a la página? El historial de jugadores con ese perfil, en situaciones como esta, es bastante irregular.

Así que si Dallas planea esperar al menos hasta la fecha límite de mediados de julio para extenderlo, con la intención de ver cómo se comporta, me parece lo correcto. Incluso entendería que quisieran esperar hasta después de la temporada 2026 para comprobar si todo lo que salió bien en 2025 es sostenible. Y quizá, eventualmente, lleguen al punto en el que se sientan cómodos pagándole.

Si yo fuera Cowboys, todavía no estaría ahí.

Tom Brady

La narrativa más absurda de la semana del Super Bowl: el supuesto interés de Tom Brady. El legendario quarterback dijo la semana pasada que no tenía ningún “perro en esta pelea”. La gente se molestó. Como era de esperarse.

Y lo entiendo. Mucha gente invirtió años animándolo.

Dicho eso, es socio minoritario de Raiders, comentarista de Fox y ferozmente competitivo. Hacer bien esos dos trabajos requiere desprenderse de viejas lealtades. Además, es naturaleza humana querer que a tu hermano menor le vaya bien… pero no demasiado bien.

Al final, nada de esto va a cambiar su lugar en la historia de New England. Ni va a modificar algo realmente importante, más allá de lo que se habló la semana pasada en Radio Row.

El Área de la Bahía

Me encanta San Francisco como ciudad sede del Super Bowl. Sí, los equipos están lejos. Y esa parte es un fastidio para nosotros los reporteros. Además, el vecindario de Tenderloin es duro y está cerca de muchos hoteles.

Pero si sabes a dónde ir, es un lugar increíble. Si comes o sales a beber en North Beach, la Marina, Pacific Heights o Chinatown, entenderás cómo me siento respecto a San Francisco. O si te comes un burrito en La Taqueria, en Mission, o algo de Hot Cookie en Castro (el favorito de mi esposa cuando vivió aquí), lo comprobarás. O si vas a ver un juego en el espectacular Chase Center (yo fui el martes a Warriors vs. Sixers).

En fin, tiene problemas, como muchos lugares.

Pero sigue siendo una de las mejores ciudades de Estados Unidos.

Apuntes rápidos

Y ahora, nuestro último bloque de conclusiones rápidas de la temporada 2025…

• La situación de James Pearce Jr. es triste y un desastre, pero ya estaba fuera de los tableros de varios equipos el pasado spring. Otro ejemplo de lo crucial que es la evaluación de carácter antes del draft.

• Siguiendo con eso, la decisión de Falcons de separarse de Kirk Cousins se tomó cuando ajustaron su contrato el mes pasado. No sorprende que lo corten, aunque la llegada de Kevin Stefanski a Atlanta hizo que valiera la pena considerar un cambio de rumbo.

• Me gusta que el coach de Bears, Ben Johnson, haya promovido a Press Taylor como coordinador ofensivo. Tiene experiencia en el puesto y conocimiento interno tras trabajar con Johnson el año pasado. No es momento para que Chicago sacuda todo el árbol.

• Ya he dicho lo que tenía que decir sobre Bill Belichick y Robert Kraft quedándose fuera del Salón de la Fama. Dicho eso, espero que no opaque el caso de Roger Craig, quien es muy merecedor. El primer jugador de la NFL con 1,000 yardas por tierra y 1,000 por recepción en una temporada (1985), fue verdaderamente transformador para el deporte y precursor de Thurman Thomas, quien a su vez abrió el camino para Marshall Faulk y para muchos de los mejores corredores actuales.

• Será interesante ver qué tan agresivos son Rams este offseason, con Matthew Stafford de regreso y varios jugadores clave acercándose al final de sus contratos de novato. Han hecho un gran trabajo rejuveneciendo al equipo tras su Super Bowl de hace cinco años; quizá sea momento de ir all-in otra vez.

• Si el coach de DBs de Texans, Dino Vasso, no toma el puesto de coordinador defensivo en Cardinals (y hay argumentos para que se quede donde está), creo que el nuevo coach de Arizona, Mike LaFleur, debería considerar seriamente a Wink Martindale, el padrino del esquema que Ravens, Giants, Chargers y Seahawks correrán en 2026.

• No creo que Derek Carr haya terminado su carrera en la NFL.

• Y no veo un escenario en el que Daniel Jones no sea un Indianapolis Colt el próximo año. Pero recuerden: la última vez utilizó su ventaja contractual de manera muy inteligente.

• Una sorpresa para mí: lo bien que los coaches evaluaron a Cam Ward al considerar los distintos puestos disponibles. He escuchado que fue una pieza importante para que Brian Daboll decidiera que Tennessee era el lugar indicado para él.

• Y finalmente, me encanta la dupla de Matt Nagy y Greg Roman con Giants, bajo John Harbaugh. Ambos son profesionales probados y aportan una enorme experiencia al proyecto.


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Albert Breer
ALBERT BREER

Albert Breer is a senior writer covering the NFL for Sports Illustrated, delivering the biggest stories and breaking news from across the league. He has been on the NFL beat since 2005 and joined SI in 2016. Breer began his career covering the New England Patriots for the MetroWest Daily News and the Boston Herald from 2005 to '07, then covered the Dallas Cowboys for the Dallas Morning News from 2007 to '08. He worked for The Sporting News from 2008 to '09 before returning to Massachusetts as The Boston Globe's national NFL writer in 2009. From 2010 to 2016, Breer served as a national reporter for NFL Network. In addition to his work at Sports Illustrated, Breer regularly appears on NBC Sports Boston, 98.5 The Sports Hub in Boston, FS1 with Colin Cowherd, The Rich Eisen Show and The Dan Patrick Show.  A 2002 graduate of Ohio State, Breer lives near Boston with his wife, a cardiac ICU nurse at Boston Children's Hospital, and their three children.