Fernando Mendoza, del desprecio a la gloria en Miami

Descartado en su propia ciudad y convertido en el quarterback más influyente del país, Fernando Mendoza vuelve a Miami para disputar el campeonato nacional con los Indiana Hoosiers.
Mendoza, una vez rechazado por la Universidad de Miami, regresa a su ciudad natal como el quarterback titular de Indiana en la final del College Football Playoff.
Mendoza, una vez rechazado por la Universidad de Miami, regresa a su ciudad natal como el quarterback titular de Indiana en la final del College Football Playoff. / Getty Images

Bajar del avión en Miami siempre es un asunto de fronteras líquidas, un entrar en una pecera caliente donde el aire en se padece o se agradece, según se tenga el recuerdo. Para Fernando Mendoza, el flamante ganador del Heisman 2025-2026, ese golpe de humedad en la cara debe haber sido algo parecido a un manotazo de la infancia, una bofetada de realidad física que le dice, sin demasiadas vueltas, que Bloomington y sus inviernos de lógica cartesiana se quedaron allá arriba en el mapa. 

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Mendoza creció en Coral Gables, a menos de una milla de ese campus de la Universidad de Miami, la casa de los Hurricanes, que para él solía ser el centro del mundo, el jardín donde quería ir a jugar bajo la sombra de las palmeras.

Su madre, Elsa, había defendido el naranja y el verde en las canchas de tenis… “Mi sueño era que jugaras al tenis como yo”, le dijo a su hijo en una carta publicada por The Players Tribune; su padre, Fernando Sr., había compartido vestuario en Christopher Columbus High School con Mario Cristóbal, el hombre que hoy rige el destino del futbol en la ciudad, cuando los dos eran apenas unos jóvenes que no sabían que el tiempo es a ratos muy distraído.

El guión estaba ahí, servido en una bandeja de plata, pero Miami decidió que el talento de Fernando era insuficiente, que no servía; o que servía menos que otros. Le ofrecieron ser un walk-on —unirse a un equipo universitario sin ser reclutado con una beca atlética— mientras se gastaban los ojos mirando otros atletas con más estrellas pegadas en la frente

A Mendoza le pusieron dos estrellas —capaz que tres en un día de generosidad— y lo mandaron a la fila de los descartes. Pero el muchacho se fue a Berkeley, a dejarse romper las costillas en una línea ofensiva que era un colador —y que permitió 50 capturas en 13 partidos— y más tarde, incluso frente a la insistencia de Miami por traerlo de vuelta, eligió la Universidad de Indiana en Bloomington, donde su carrera empezó a consolidarse.

Mendoza se convirtió en el titular indiscutido, conductor de un ataque eficiente y constante, y pieza central de una temporada invicta que reordenó la percepción nacional sobre los Hoosiers. Sus números —2,980 yardas por aire y 33 pases de touchdown— son ahora parte de la leyenda. 

Mendoza saltó del cuadro uno al nueve sin pasar por el centro, y ahora que está en el cielo del futbol colegial, regresa a casa para enfrentar a la Universidad de Miami en la final del College Football Playoff 2026, el partido por el campeonato nacional que se jugará este lunes 19 de enero en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens

Mañana va a ser un partido extraño, una disonancia. Porque Miami juega en su casa, pero Mendoza juega en su memoria. Va a estar ahí, con su hermano Alberto en la banda —el confidente, el que le cuida la espalda en los asados y en los entrenamientos—, enfrentándose a un equipo que lidera la nación en capturas, un grupo de soldados que van a ir a buscarlo como si quisieran cobrarle el hecho de ser mejor que ellos. 

¿Qué pasa por la cabeza de un tipo que siempre fue el underdog, el muchacho de las dos estrellas que nadie quería? Tal vez Fernando ni siquiera los ve como enemigos, tal vez los ve como variables de una ecuación que ya resolvió en su cabeza. 

Mañana Miami va a estar teñida de verde y naranja, pero la estrella que ellos no quisieron va a estar vestido de carmesí, llevando a Indiana —un programa que hasta hace nada era el hazmerreír de la Big Ten— a las puertas de la inmortalidad

Fernando va a cerrar un círculo que nunca fue del todo redondo.


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Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.