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Las lesiones golpean con mayor fuerza a la NFL pese a sus nuevas medidas de protección

La NFL registró 174 incidencias médicas en sus primeros 47 partidos de 2026. Las bajas de Dart, Achane y Burns agravan el panorama.
Harry How/Getty Images

Los primeros 47 partidos de la temporada 2026 dejaron una cifra que respalda la sensación de una NFL más castigada: 174 casos en los que un jugador apareció como lesionado o recibió una actualización médica durante un encuentro, frente a 152 en el mismo periodo de 2025. El aumento es de 14.5 por ciento y contempla los juegos disputados hasta el domingo de la Semana 3 en cada campaña. Las bajas de Jaxson Dart, De’Von Achane y Brian Burns, los tres descartados por el resto de la temporada regular, elevaron todavía más el impacto de este complicado inicio.

El análisis de Sports Illustrated México tomó los registros oficiales jugada por jugada y contó solamente una vez a cada jugador por encuentro, aunque recibiera varias evaluaciones. No se incluyeron las lesiones sufridas en entrenamientos, enfermedades ni jugadores que llegaron inactivos por problemas anteriores. Este criterio permite comparar exactamente el mismo número de partidos y evita mezclar lesiones nuevas con las que ya existían antes de cada jornada.

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Los encuentros de jueves y lunes también forman parte del conteo. En 2026 se registraron tres casos durante el partido inaugural del miércoles, 13 en los tres juegos de jueves y cuatro en los dos Monday Night Football ya disputados. Esos 20 casos se suman a los 154 de los domingos. En 2025 hubo 13 en jueves, tres en el encuentro del viernes en Brasil, nueve en lunes y 127 en domingo, para un total de 152.

La diferencia apareció con mayor claridad durante las últimas dos jornadas. La Semana 1 de 2026 terminó con 47 casos, cinco menos que los 52 del año pasado. La cifra subió a 59 en la Semana 2, contra 54 en 2025, y acumuló 68 hasta el domingo de la Semana 3, frente a 46 en el mismo punto de la campaña anterior. En promedio, la actual temporada registra 3.70 jugadores con alguna incidencia médica por partido, mientras que 2025 tuvo 3.23.

El corte se cerró después de los partidos del domingo de la Semana 3. Por ello, no incluye el Monday Night Football entre Philadelphia y Chicago, disputado el lunes; para conservar una comparación idéntica de 47 encuentros, tampoco se contó el partido de lunes correspondiente a la tercera semana de 2025. Este criterio permite contrastar el mismo número de juegos sin alterar la tendencia del análisis.

La cantidad no cuenta toda la historia. Algunas evaluaciones terminaron con el jugador de regreso en el campo, pero otras cambiaron por completo el panorama de sus equipos. Dart sufrió daños en el ligamento colateral medial, el ligamento cruzado posterior y el menisco de la rodilla izquierda durante el Monday Night de la Semana 2. El quarterback de los Giants necesita una cirugía que lo dejará fuera durante el resto de la temporada regular, aunque su ligamento cruzado anterior permaneció intacto.

Una semana después, Nueva York recibió otro golpe. Burns sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior contra Tennessee y quedó fuera por el resto de la temporada. Miami también perdió a Achane, quien se rompió el mismo ligamento durante la derrota frente a Kansas City y no volverá a jugar en 2026. La gravedad de estos casos explica por qué el problema se percibe todavía mayor que lo mostrado por el conteo general.

El incremento llega en una etapa en la que la NFL ha endurecido su estrategia de protección. Para 2026, la liga y la NFLPA establecieron una regla de tres infracciones para cinco acciones peligrosas: las tacleadas de caída sobre la cadera, las tacleadas de collar, los contactos en los que un jugador se lanza contra su rival, los golpes a jugadores indefensos y los bloqueos por el lado ciego. La tercera violación acumulada dentro de esas cinco categorías provoca una suspensión de un partido.

También existen cascos mejor evaluados, protectores adicionales durante los entrenamientos, modificaciones a la patada de salida, análisis biomecánicos y el programa Digital Athlete, que utiliza información de movimientos, cargas de trabajo e impactos para detectar riesgos. Las cifras oficiales de 2025 indicaron que la tasa general de lesiones se mantuvo estable, los partidos perdidos no aumentaron y las roturas del ligamento cruzado anterior cayeron 25 por ciento hasta igualar su nivel más bajo en siete años.

Esos avances no eliminan todos los peligros. Algunas medidas reducen principalmente los golpes en la cabeza; otras buscan evitar acciones específicas o controlar la carga física. Ninguna puede impedir por completo una rodilla atrapada bajo el peso de otro jugador, un contacto fortuito o una lesión muscular provocada por un cambio brusco de dirección. El futbol americano conserva un componente de riesgo que la tecnología y el reglamento pueden reducir, pero no borrar.

Los 174 casos registrados hasta el domingo no permiten afirmar que 2026 terminará como la temporada con más lesiones de la historia. Sí muestran que, durante los primeros 47 partidos, hubo 22 incidencias más que en el mismo punto de 2025. La NFL cuenta con más herramientas de prevención que nunca, pero el comienzo de esta campaña volvió a demostrar que proteger mejor a los jugadores no significa que el problema esté resuelto.

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Published | Modified
Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.