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La lesión de Lamar Jackson genera incertidumbre sobre su futuro con Ravens

Con Jackson posiblemente fuera por el resto de la temporada debido a una lesión en el pulgar, su futuro a largo plazo en Baltimore entra en territorio desconocido.
Lamar Jackson salió lesionado en el juego ante los Buffalo Bills.
Lamar Jackson salió lesionado en el juego ante los Buffalo Bills. | Timothy T Ludwig/Getty Images

Sabemos demasiado sobre nuestros jugadores favoritos de la NFL. Por ejemplo, Chad Ochocinco solía tomar sustancias para mejorar el rendimiento sexual mezcladas con Red Bull antes de los partidos. Además, ¿sabías que Jason Kelce no usa ropa interior? Ojalá nunca me hubiera enterado. Pero el punto es el siguiente: casi siempre ese es el precio de entrada para alcanzar el estrellato en la NFL. Con el tiempo, los jugadores se sienten más cómodos, o al menos más resignados, a que sus vidas privadas sean el Trident que masticamos despreocupadamente durante el día.

No se puede decir lo mismo de Lamar Jackson, quien fue colocado en la lista de reservas lesionados el domingo. Explicaré en un momento por qué eso es importante. Jackson regresó para disputar una sola jugada después de perderse cuatro semanas por un esguince alto de tobillo, lanzó un pase, se golpeó el pulgar derecho contra el antebrazo de un defensivo de los Bills y salió para someterse a una cirugía. El Head Coach de Baltimore, Jesse Minter, no pudo decir si se trata de una lesión que lo dejará fuera por el resto de la temporada, pero ciertamente parece que podría ser así.

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En circunstancias normales, un quarterback que se recupera de una lesión como esta tendría a todo un equipo de profesionales de redes sociales documentando cada etapa de su rehabilitación. #ThumbGrind. Una fotografía de la cicatriz después del procedimiento. Un documental de 33 minutos sobre la primera vez que vuelve a sujetar una pelota de tenis. Una nueva canción de Morgan Wallen sobre lo maravilloso que es recuperar por completo la funcionalidad del pulgar (¿Comfortably Thumb?). Todo eso sería una forma indirecta de buscar la atención de una afición que debe saber que, en cada segundo posible, su quarterback está ignorando cualquier otro aspecto de su vida para recuperarse POR USTEDES. Es agotador, pero hay muchos idiotas por ahí y les aseguro que funciona.

Jackson, al igual que ese primo con el que perdiste contacto, probablemente permanecerá en silencio, y de vez en cuando aparecerá a través de algún comentario aleatorio en TikTok.

Esto es lo que me gusta personalmente de Jackson, pero también es lo que a muchas personas les cuesta entender del reservado quarterback de Ravens. No confía en demasiada gente, especialmente cuando se trata de manejar la imagen que tiene de sí mismo. Mantiene su círculo más cerrado que un anillo de bodas. En general, no representa un problema y, en ocasiones, cuando Jackson intenta negociar por su cuenta un contrato en la NFL, puede convertirse en un verdadero caos. Pero ahora que Jackson probablemente ha terminado su temporada a los 29 años, con Ravens teniendo dificultades para llegar a los playoffs bajo el mando de su Head Coach de primer año, Jesse Minter, y con el quarterback apartado de los reflectores, su inclinación por la privacidad podría resultar directamente perjudicial para su futuro en Baltimore.

Jackson ha disputado apenas el equivalente a una temporada completa de partidos durante los últimos dos años. La próxima temporada, su impacto contra el tope salarial se disparará a 84 millones de dólares, una cifra inviable para cualquier equipo serio de la NFL. Eso obligará a renegociar su contrato y, a juzgar por lo poco que sabemos de Jackson —parte de esa información proviene de documentos filtrados de la NFL—, buscará algo tan cercano a un contrato totalmente garantizado como sea humanamente posible. En condiciones normales, sería una decisión obvia. Pero no creo que, ahora que Jackson está por cumplir tres décadas de vida, sea algo tan sencillo.

Y aunque todavía no deberíamos pronunciarnos sobre una decisión como si Ravens tendría que separarse de Jackson, podemos afirmar con absoluta certeza que el quarterback finalmente necesita tomar la iniciativa en lo que respecta a su percepción pública. Según todos los testimonios, es una persona maravillosa, interesante, fascinante y brillante, que entiende el juego como nadie más en el planeta. Pero, sin una estrategia real para manejar la imagen de Jackson, llenamos ese vacío con nuestras propias percepciones y creencias distorsionadas. Los ejecutivos y coaches de la NFL, algunos de los cuales ni siquiera creían que Jackson fuera un quarterback, ciertamente han hecho lo mismo.

¿Recuerdan la filtración sobre Ken Francis, el gurú de los equipos de entrenamiento físico para el hogar que supuestamente intentaba negociar un contrato en nombre de Jackson (algo que el propio jugador negó mediante… una cita publicada como respuesta a otro tuit)? Personas cercanas a la liga difundieron esa información como una herramienta para avergonzar a Jackson y obstaculizar su intento de negociar por cuenta propia un contrato totalmente garantizado. ¿Recuerdan que ningún otro equipo manifestó interés en intentar quitarle a Jackson a Ravens? La artillería de relaciones públicas de la NFL y uno de sus clubes contra un solo jugador es un enfrentamiento tan desigual como si Guam se midiera con el vigente campeón de la Copa Mundial de la FIFA.

Esta vez, simplemente podría significar que la gente cuestione la fortaleza de Jackson y se pregunte qué tan comprometido está con su rehabilitación. Que especule sobre qué tan pronto podría regresar, en comparación con cuándo lo hizo. Pero el cuestionamiento podría ampliarse, como mencionamos, hasta llegar a los cimientos de un nuevo contrato que deberá reflejar lo que casi con toda seguridad será la última etapa de Jackson con la franquicia, si el equipo y el jugador logran acordar algo que resulte conveniente para ambas partes (¿Lo ven? Incluso yo estoy haciéndolo).

Pero no tiene por qué ser así. Jackson necesita algo más que a su equipo. Necesita un equipo como el que tiene Patrick Mahomes. Necesita un equipo como el que tiene Josh Allen. Necesita un ejército que venda la imagen de Jackson ante las personas que, precisamente durante su ausencia, comenzarán a cuestionar su verdadero valor.

Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 01/11/2026, traducido al español para SI México.

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Published | Modified
Conor Orr
CONOR ORR

Conor Orr is a senior writer for Sports Illustrated, where he covers the NFL and cohosts the MMQB Podcast. Orr has been covering the NFL for more than a decade and is a member of the Pro Football Writers of America. His work has been published in The Best American Sports Writing book series and he previously worked for The Newark Star-Ledger and NFL Media. Orr is an avid runner and youth sports coach who lives in New Jersey with his wife, two children and a loving terrier named Ernie.

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