NFL Combine: Los quarterbacks, entre los prospectos que más ayudaron a su causa

INDIANAPOLIS — La semana —quizá la más larga del año para scouts, ejecutivos y miembros de los medios— ha llegado a su fin.
No hay más carreras de 40 yardas por correr, ni más conos que esquivar, ni más reuniones a las que asistir, ni más preguntas que responder —por ahora. El NFL Combine volvió, vio y conquistó Indianapolis una vez más, entregando una semana cargada de información valiosa para los equipos con el Draft 2026 en el horizonte.
Ahora comienzan los pro days, las visitas oficiales de 30 jugadores y los entrenamientos privados. Pero algunos salieron de Indianapolis distintos a como llegaron. Hubo jugadores que subieron, otros que bajaron, ganadores, perdedores y varios en el punto medio.
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.@AlabamaFTBL QB Ty Simpson's best throws from the Combine 👀
— NFL (@NFL) March 1, 2026
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Esto fue lo que aprendimos tras otra semana en el Indiana Convention Center, el Lucas Oil Stadium y todo lo que hay entre ambos.
La clase de quarterbacks impresionó, y Ty Simpson se ayudó a sí mismo
Nunca criticaré a un quarterback por decidir no lanzar en el combine. En una posición donde el timing y la química son tan esenciales para el éxito como el aire para respirar, el entorno del combine —con pasadores enviando balones a receptores cuyos nombres quizá ni conocen, mucho menos la velocidad o el ritmo con el que corren sus rutas— no es precisamente el escenario ideal para brillar.
Que se lo digan a los quarterbacks que sí lanzaron el sábado en Indianapolis.
Fernando Mendoza, proyectado como la primera selección global del Draft y el único seguro en la primera ronda, fue el único pasador prominente que no participó. Pero varios otros aprovecharon el escaparate.
El quarterback de Alabama, Ty Simpson, tuvo el mejor día de todos. Mostró potencia en el brazo y precisión a todas las zonas del campo. Es un pasador natural y fluido, con mecánica limpia, que el sábado lució como el prototipo. Parte de sus problemas al cierre de la temporada pueden atribuirse a cuestiones de salud —perdió aproximadamente 25 libras debido a gastritis, además de lidiar con molestias en la zona lumbar y bursitis en el codo— y, al menos parcialmente, restauró su valor con su actuación en los lanzamientos, reforzando su candidatura para ser seleccionado en la primera ronda.
Varios otros también impulsaron su valor. El quarterback de Miami, Carson Beck, quien fue abucheado cada vez que su rostro apareció en la pantalla gigante, y el de LSU, Garrett Nussmeier, comparten historias similares. En distintos momentos y diferentes veranos, ambos fueron considerados potenciales selecciones No. 1 globales, pero no cumplieron con las expectativas. Sin embargo, en un día en el que el talento de brazo y la colocación natural del balón fueron protagonistas, Beck y Nussmeier dejaron una impresión positiva. Nussmeier parece más firme en el panorama del Día 2 que Beck, pero este último fortaleció considerablemente sus probabilidades.
Los mayores ascensos y descensos
El receptor de Georgia, Zachariah Branch, y el safety de Oregon, Dillon Thieneman, firmaron dos de las actuaciones más limpias e impresionantes de la semana.
Branch prácticamente atrapó todo lo que le lanzaron y registró un explosivo 4.35 en las 40 yardas. No se le pidió demasiado dentro de la ofensiva de los Bulldogs, pero corrió rutas precisas y dejó la sensación de que puede ser mucho más que un jugador gadget o una pieza táctica. Aunque su estatura es limitada (5'9" y 177 libras), Branch apunta a ser una selección dentro del Top 50.
Thieneman, por su parte, se movió de manera extraordinaria. El defensivo de 6'0" y 201 libras también corrió las 40 yardas en 4.35 segundos y registró un salto vertical de 41 pulgadas, pero su trabajo en el campo fue incluso más impresionante que sus métricas de prueba.
El receptor de Notre Dame, Malachi Fields, vivió una semana más complicada en Indianapolis. Tras un sólido desempeño en el Panini Senior Bowl, había generado ruido como posible selección de primera ronda tardía. En el combine lució más como un prospecto de mediados del Día 2. Con 6'4 ½" y 218 libras, nunca fue reconocido por su velocidad, pero su 4.61 en las 40 yardas genera preocupación, y tuvo dificultades en el ejercicio de gauntlet, donde acumuló varios drops.
Dos de los perfiles más interesantes del Draft son el tackle ofensivo de Utah, Spencer Fano, y el pass rusher de Texas A&M, Cashius Howell. Ambos presentan preocupaciones evidentes de tamaño que se amplificaron en Indianapolis —Fano tiene brazos de 32 ⅛ pulgadas, por debajo del umbral de 33 pulgadas, y Howell, con 6'2" y 254 libras, tiene brazos de 30 ¼ pulgadas—, pero demostraron la explosividad, agilidad y fluidez en los ejercicios de campo que los mantienen como prospectos de primera ronda.
Sería injusto etiquetar a Fano o Howell como “descensos”, considerando que sus fortalezas y debilidades ya eran visibles en el video. Sin embargo, ahora que las mediciones oficiales cuantificaron esas limitaciones, el grado en que la NFL considere que pueden superar el tema de longitud será examinado con lupa en las próximas semanas.
Jeremiyah Love cumple todos los requisitos
Jeremiyah Love fue, es y seguirá siendo uno de los mejores jugadores del Draft y uno de los prospectos más seguros del grupo. Aun así, decidió correr las 40 yardas y registró un impresionante 4.36, además de participar en todos los ejercicios de campo. Su disposición para competir —y desplegar un atletismo hipnotizante con 6'0" y 212 libras— es solo otra razón que confirma lo completo que es su perfil.
Love tiene el tamaño, el atletismo y el currículum para ser una selección dentro del Top 10. Los New Orleans Saints, con la octava selección, lucen como un candidato fuerte para hacerse con sus servicios.
La combinación de atletismo y competitividad hizo memorable este combine
A propósito de la participación de Love en los ejercicios de campo, vale la pena reconocer otras actuaciones destacadas.
Dos productos de Ohio State, Arvell Reese y Sonny Styles, robaron reflectores en lo que fue el grupo de linebackers más rápido en la historia del combine. Entre los pass rushers, David Bailey (Texas Tech) y Keldric Faulk (Auburn) completaron los ejercicios. También lo hicieron receptores muy cotizados como Makai Lemon (USC), KC Concepcion (Texas A&M) y Denzel Boston (Washington). El tackle de Utah, Caleb Lomu, corrió un explosivo 4.91 en las 40 yardas. El cornerback de Clemson, Avieon Terrell, brilló en los ejercicios de campo.
Naturalmente, varios prospectos de élite optaron por no participar y trasladar sus pruebas físicas a sus respectivos pro days. Pero muchas estrellas decidieron competir en el Lucas Oil Stadium y validaron por qué no deberían esperar demasiado el 23 de abril, cuando arranque la primera ronda del Draft.
Más allá de los grandes nombres, la semana estuvo llena de hazañas atléticas llamativas. El tight end de Vanderbilt, Eli Stowers, rompió el récord de la posición con un salto vertical de 45 ½ pulgadas. El quarterback de Arkansas, Taylen Green, corrió las 40 yardas en 4.36 segundos y registró 43 ½ pulgadas en el salto vertical y 11'2" en el salto horizontal, todos los mejores números en la posición desde al menos 2003. Tres jugadores bajaron de las 4.3 en las 40 yardas. El cornerback de Indiana, D’Angelo Ponds, con apenas 5'8 ⅝", logró un salto vertical de 43 ½ pulgadas.
Vaya semana.
Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 02/03/2026, traducido al español para SI México.
