Por qué Dak Prescott cree que hablar abiertamente del Super Bowl es lo mejor para los Cowboys

Mientras comienza su segunda década en la NFL, el quarterback titular de America’s Team habla con Albert Breer sobre cómo afrontar las expectativas. Y a su Head Coach le encanta.
El mariscal de campo de los Cowboys, Dak Prescott, está concentrado en ganar su primer Super Bowl.
El mariscal de campo de los Cowboys, Dak Prescott, está concentrado en ganar su primer Super Bowl. / Sam Hodde/Getty Images

OXNARD, California — Dak Prescott atravesó la pista de aterrizaje en California con gafas de sol, una amplia sonrisa y una camiseta que se robaría el espectáculo incluso antes de que comenzara el training camp.

En ella se podía leer: Dallas Cowboys, Super Bowl XXX Champions.

Ese fue el último de los tres campeonatos de una dinastía que se quedó a medio camino, encabezada por Troy Aikman, Michael Irvin y Emmitt Smith, y también es el último que ha ganado America’s Team. Con 60 de esos partidos por el título ya disputados, ha transcurrido la mitad de la era del Super Bowl desde que Dallas se llevó el premio máximo. Y para el quarterback de los Cowboys, de 33 años, llevar esa camiseta fue tan intencional como lanzar un pase corto contra una defensa Cover 2.

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No hay duda. Prescott quería que todos recibieran el mensaje. Compañeros. Coaches. Aficionados. Simpatizantes. Críticos. Él será el primero en decirles a todos que ahora es el momento. Ha pasado demasiado tiempo para la franquicia que lidera, así que bien podría reconocerlo.

“¿Por qué dudamos en decir que para eso estamos jugando? No sé si es simplemente hacerse mayor, tener hijos y que, francamente, ya no te importe un carajo lo que piensen los demás, pero si de eso se trata, entonces ¿por qué alguien está dudando en decirlo? Y, honestamente, ¿por qué es tan importante siquiera decirlo? Así que mi punto es: pongámoslo sobre la mesa. Soy muy de manifestar las cosas. No estaría aquí en mi vida si no hubiera pensado que llegaría hasta aquí, desde que era un niño.

“Quiero decir, la gente me pregunta todo el tiempo. Muchas veces hacen esta pregunta y esperan un ‘No, para nada’: ¿Alguna vez imaginaste que tu vida sería así? Y yo digo: prácticamente hasta el más mínimo detalle. He tenido autos que solo tengo porque dije que los tendría cuando tenía 7 años. Así que decir que iba a ser campeón del Super Bowl y jugar de esta manera también es algo que dije. Entonces, ¿por qué no asumirlo de la misma manera que asumo otras cosas?”

Prescott lo está asumiendo, mientras comienza su segunda década en la NFL.

Para ser justos, su primera década estuvo llena de logros. Se convirtió en el quarterback titular de los Cowboys en la Semana 1 como novato seleccionado en la cuarta ronda. Ha llegado a los playoffs cinco veces y fue el quarterback titular en dos de las cuatro victorias de los Cowboys en playoffs desde que los mencionados Triplets se retiraron. Fue Offensive Rookie of the Year en 2016 y ha sido seleccionado a cuatro Pro Bowls. Es el líder histórico de los Cowboys en yardas por pase y porcentaje de pases completos.

Si mañana se retirara, su nombre estaría en el Ring of Honor del AT&T Stadium. Pero nada de eso es la razón por la que juega. Y con la temporada 2026 en el horizonte, este cambio de enfoque para expresar públicamente y de manera contundente sus objetivos, nuevamente, no fue un desliz.

Él considera que es lo mejor para su equipo.

“No es algo que nunca haya dicho antes. Y creo que mi punto con eso es que lo dices aquí, dentro de este grupo y este círculo, lo dices dentro de tu familia, pero sales de tu casa y nadie quiere escuchar eso. Luego, cuando ellos lo dicen, miras a tu familia como diciendo: No, carajo, claro que dije eso. Y creo que ahí es donde estoy ahora. Lo que quiero decir es que lo hemos dicho y lo hemos dicho con diferentes equipos, y lo hemos dicho entre nosotros, pero es como: ‘Oye, ten cuidado con cómo se lo dices a los medios, porque si lo dices, entonces esperan que [lo consigas]’.

“Sí, absolutamente. Porque cuando no estamos ahí, o perdemos en los playoffs, de todos modos van a ir contra nosotros. Así que, ¿por qué no asumirlo? ¿Por qué no estar orgullosos de que este es nuestro objetivo; vamos a manifestarlo, estamos haciendo todo lo posible para llegar hasta ahí?”.

Hay otra cosa: Prescott también cree que el grupo que lo rodea puede manejarlo, y “supongo que parte de hacerme mayor es que, si no puedes manejarlo, necesitamos descubrirlo antes que después. En este punto no me importa si no puedes manejarlo, porque yo sí puedo, y este equipo necesita hacerlo, esta organización necesita hacerlo, porque eso es lo que se nos va a exigir”.

Y eso nos lleva a su realidad y al reflector que existe sobre los Cowboys cada año.

El año pasado, más que de costumbre, recuerda los cambios extremos en la percepción pública sobre el equipo. Cómo incluso las probabilidades de apuestas sobre Dallas cambiaban drásticamente conforme lo hacían los segmentos de los programas de televisión, de una manera en que no sucedería con ningún otro equipo. Y también hay una realidad en eso si eres uno de los jugadores que tiene que escuchar todo aquello día tras día.

“Probablemente en el pasado, sí, como: ‘Oh, no sé si este jugador puede manejarlo’. Bueno, si no puedes, entonces no puedes jugar para este equipo. Y se ha demostrado, en diferentes temporadas, que ves a jugadores y les afecta. Así que, por mi parte, voy a atraer esta atención hacia ti rápido y en la mayor medida que jamás la vas a recibir, porque esto no va a detenerse”.

Y este enfoque tan particular tiene un respaldo interesante: el Head Coach de Prescott.

Asumir las expectativas

Brian Schottenheimer está encantado con que Prescott hable de esta manera.

Desde su perspectiva, está poniendo urgencia en un vestidor liderado por un grupo de jugadores que entiende que las oportunidades para conseguirlo no serán infinitas. Quinnen Williams, llegado desde los Jets, nunca ha jugado un partido de playoffs. Jalen Thompson, procedente de los Cardinals, ha jugado uno. Por su parte, Kenny Clark, en más de una década, ha disputado tres finales de la NFC, pero nunca un Super Bowl. Prescott es el único jugador que queda en el roster de Dallas que ha ganado más de un partido de playoffs con la estrella en el casco.

Así que no, a Schottenheimer no le molesta que su quarterback transmita ese sentido de urgencia a sus compañeros.

“Me encanta. Quiero decir, seamos honestos. Al final del día, es por lo que todos hacemos esto. Es por lo que todos trabajamos. Es por lo que todos hacemos sacrificios. Solo un equipo conseguirá hacerlo realidad, pero ¿qué otra cosa puede hacer Dak Prescott? Quinnen Williams nunca ha estado en un partido de playoffs. Me gusta que nuestros jugadores hablen de ello. Comencé mi primera conferencia de prensa diciendo que queremos construir la mejor cultura en los deportes profesionales y ganar un campeonato mundial. No lo hicimos el año pasado. No fue un éxito. No fue suficiente.

“Pero sigues trabajando. Y confías en el proceso. No vamos a ganar el Super Bowl hoy. No vamos a ganarlo la próxima semana. No vamos a ganarlo en septiembre. Pero si ese no es el objetivo... así fui educado. Creo que Dak se siente más cómodo hablando porque Dak es el líder histórico de la franquicia en yardas por pase. Es todas esas cosas, pero ¿cómo te conviertes en alguien para siempre? No en una leyenda, sino en alguien que deja un legado”.

Prescott conoce la respuesta a esa pregunta desde hace mucho tiempo, y sabe cómo haber colgado tres banderas afectó el legado de los líderes de aquel equipo del Super Bowl XXX.

Además, ve a un grupo de líderes que puede manejar y asumir las expectativas.

El esfuerzo de Schottenheimer por construir, como él mismo lo expresó, la mejor cultura en los deportes profesionales, ha comenzado a echar raíces en el roster. Williams, Thompson y Clark fueron capitanes de sus respectivos equipos en sus anteriores destinos. El pick de primera ronda Caleb Downs quizá tuvo el perfil de carácter más sólido de cualquier jugador seleccionado en el Draft 2026. El pick de primera ronda del año pasado, Tyler Booker, llegó al Draft 2025 con una reputación similar y ya forma parte del consejo de liderazgo del equipo.

“Me encanta. Quiero decir, seamos honestos. Al final del día, es por lo que todos hacemos esto. Es por lo que todos trabajamos. Es por lo que todos hacemos sacrificios. Solo un equipo conseguirá hacerlo realidad, pero ¿qué otra cosa puede hacer Dak Prescott?”

Cowboys coach Brian Schottenheimer

Eso no significa que todos los jugadores del roster sean así. Pero los hombres que están al frente del vestidor sí lo son, y eso ha significado que, mientras Prescott lidera de esta manera, no tiene que ser la única voz.

“A veces era agotador cuando así es como me siento, esto es lo que estoy haciendo. Y tienes jugadores que no están en la misma página”, dijo Prescott. “Ahora, sí, las conversaciones naturales en el vestidor son diferentes, y no es una crítica para ninguno de los jugadores que hemos tenido en el pasado. Es mérito de Schotty. Es mérito de los Jones, mérito de [el ejecutivo] Will McClay, de esos hombres por conseguir a los jugadores con la mentalidad adecuada y a los que no tienen miedo de decir: ‘Esto es lo que quiero, pero sé que tengo que trabajar más duro que todos para conseguirlo’.

“Ese es el ADN de los Tyler Bookers, conseguir a un veterano como Kenny Clark, quien, al igual que yo, no había estado ahí, pero lo quiere más que cualquier otra cosa. Rashan Gary, tienes a Cobie Durant, jugadores que han hecho algunas carreras, que están justo ahí y lo quieren más que nunca”.

Y quizá la mejor señal es que, al menos en esta etapa temprana, parece que todos están siguiendo su ejemplo.

En ese sentido, el día que estuve en California, los Cowboys terminaron una práctica larga en un día caluroso con una serie de carreras de velocidad, algo que no se ve tan a menudo en un training camp de la NFL en 2026. No era la primera vez que lo hacían, apenas iniciado el campamento, y tampoco sería la última, lo que, para Prescott, no parecía ser realmente un problema para ninguno de los que las realizaban.

“Sabemos que estas cosas de las que estamos hablando son los estándares que, en última instancia, nos van a llevar al Super Bowl. Acondicionamiento al final de la práctica, jodidamente duro. Créanme, ¿quiero hacerlo? No. Pero cuando haces eso el día anterior y llegas al vestidor, y no escuchas a nadie quejarse, escuchas a un jugador como George Pickens decir: ‘Hombre, la última vez que corrí así fue cuando gané un campeonato nacional con Georgia’. Eso es lo que quieres. No quieres: ‘Ah, carajo, tuvimos que hacer dos repeticiones más’.

“No, hermano. Si quieres algo que valga la pena tener, tienes que trabajar duro para conseguirlo. No hay atajos”.

Prescott siempre ha hecho eso. Es temprano. Pero las señales son buenas de que tiene un equipo de jugadores que seguirá haciéndolo junto a él.

Prescott, ‘corriendo contra el reloj’

La carrera de Prescott en la NFL comenzó como un cohete, así que sí, hubo un momento en que sintió que sus derrotas en los playoffs —como el tiroteo contra Aaron Rodgers al final de su temporada de novato, o la manera en que los Rams vencieron a Dallas después de la temporada 2018— eran el preludio de una serie interminable de oportunidades para luchar por Trofeos Lombardi.

Ahora sabe más, y eso también forma parte de la ecuación.

“Estoy entrando en mi segunda década”, dijo. “Y como dijiste, en los primeros 10 años tuve el mayor éxito al principio. Pero después de eso, durante los siguientes seis, quiero decir, somos un equipo de playoffs. Estábamos ahí, y simplemente pensaba: ‘Oh, esto es algo de todos los años, tener una oportunidad’. Y luego pierdes cinco veces en los playoffs, ¿verdad? Y pierdes de algunas maneras muy feas, y eso se queda contigo, las cicatrices. Luego llegas al año pasado y siento que voy a tener el mejor año de mi carrera. Y lo tengo a nivel individual. Y entonces miro hacia arriba y eso no se traduce en el equipo”.

“Y eso te hace entender que, primero, la salud no siempre está garantizada. No solo tu salud, sino tampoco la de los jugadores que te rodean. Y segundo, no puedes controlarlo todo. Tienes que manejarlo. Y entonces, en este punto, se trata de tener un equipo y estoy agradecido de tener jugadores que sienten lo mismo, que entienden, y muchos de ellos sienten que lo que estoy diciendo es así. Y es contra el reloj. Es la urgencia”.

Es más que simplemente sentirlo. Prescott también puede escucharlo. Todos los días, dice, Williams, el ex capitán de los Jets que nunca ha jugado en postemporada, le dice: “Vamos a ganar”. Y Prescott sabe que, si eso sucede en septiembre y octubre, la presión solamente aumentará. “Lo más difícil aquí”, dice, “es manejar el éxito. La adversidad es fácil”.

Por eso no le encuentra sentido a huir de la atención ahora, si de todos modos va a llegar.

“En este punto, no me importa. Me han criticado. Me van a criticar”, dijo. “Sé que duele cuando estás viendo a otros equipos jugar en los playoffs y duele 10 veces más que cualquier cosa que alguien pudiera decir sobre mí. Así que, después de haber pasado por el fuego, no me importa. Soy consciente de lo que quiero hacer”.

Y parece que todos en Dallas, este verano, están de acuerdo con eso.

“Me encanta. Queremos jugadores que tengan confianza”, dijo Schottenheimer. “Estoy totalmente de acuerdo”.

La verdad es que, como él mismo dijo, Prescott siempre ha sido así. Simplemente ahora está un poco, o mucho, menos reservado a la hora de dejar que todos los demás lo sepan. Como lo demostraría cierta camiseta.

Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 11/08/2026, traducido al español para SI México.


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Albert Breer
ALBERT BREER

Albert Breer is a senior writer covering the NFL for Sports Illustrated, delivering the biggest stories and breaking news from across the league. He has been on the NFL beat since 2005 and joined SI in 2016. Breer began his career covering the New England Patriots for the MetroWest Daily News and the Boston Herald from 2005 to '07, then covered the Dallas Cowboys for the Dallas Morning News from 2007 to '08. He worked for The Sporting News from 2008 to '09 before returning to Massachusetts as The Boston Globe's national NFL writer in 2009. From 2010 to 2016, Breer served as a national reporter for NFL Network. In addition to his work at Sports Illustrated, Breer regularly appears on NBC Sports Boston, 98.5 The Sports Hub in Boston, FS1 with Colin Cowherd, The Rich Eisen Show and The Dan Patrick Show.  A 2002 graduate of Ohio State, Breer lives near Boston with his wife, a cardiac ICU nurse at Boston Children's Hospital, and their three children.