Votantes del Salón de la Fama deciden entre Russell Wilson y Eli Manning en una encuesta de SI

El Super Bowl. El escenario donde Eli Manning vivió sus mejores momentos. Donde Russell Wilson sufrió los peores. Donde dos carreras cambiaron para siempre.
La semana pasada, Russell Wilson anunció su retiro después de 14 años en la NFL, incluidos 10 sobresalientes con los Seahawks. Wilson ganó un Super Bowl en su segunda temporada y luego estuvo a una sola jugada de conseguir títulos consecutivos, antes de que Malcolm Butler interceptara el pase más trascendental en la historia del Super Bowl.
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Dentro de cinco años, Wilson será elegible para ingresar al Pro Football Hall of Fame, un lugar al que Manning no ha podido llegar en sus primeros dos años en la boleta, pese a haber ganado dos campeonatos, incluido el triunfo en el Super Bowl XLII sobre los entonces invictos Patriots. Ahora, con Wilson entrando en su etapa como comentarista y analista, surge una pregunta interesante:
¿Cuál de estos quarterbacks campeones tiene el mejor caso para llegar a Canton?
En una encuesta realizada durante el fin de semana entre ocho votantes, la pregunta fue: si tuvieras el voto decisivo entre Manning y Wilson, ¿por cuál votarías para el Salón de la Fama?
Cinco eligieron a Wilson, mientras que tres se inclinaron por Manning.
El argumento a favor de Wilson está en el conjunto de su carrera. Fue seleccionado al Pro Bowl en 10 ocasiones y fue nombrado All-Pro del segundo equipo una vez. Manning acudió a cuatro Pro Bowls y nunca estuvo realmente cerca de ser considerado para un equipo All-Pro. A pesar de haber iniciado 32 partidos menos, Wilson lanzó apenas 13 touchdowns menos (353 contra 366). Sin embargo, registró 130 intercepciones menos (114), comparadas con las 244 de Manning. Manning lideró la NFL en intercepciones en tres ocasiones y ocupa el lugar 12 de todos los tiempos en ese rubro.
Además, Wilson promedió 7.7 yardas por intento de pase, 11.9 yardas por pase completo y corrió para 5,568 yardas y 31 touchdowns. Manning terminó con 7.0 yardas por intento y 11.6 yardas por pase completo, además de apenas 567 yardas terrestres y siete anotaciones.
Y aun así, en los playoffs, Manning protagonizó algunos de los momentos más imborrables en la historia de la liga.
Aunque sólo llegó a la postemporada seis veces en sus 16 años con los Giants, dos de esas participaciones fueron legendarias. En la temporada 2007, Manning condujo a su equipo, sembrado número cinco, a victorias como visitante sobre los Buccaneers, los Cowboys —primer sembrado— y posteriormente los Packers, en temperaturas bajo cero en Lambeau Field. En el Super Bowl, New York sorprendió a New England por 17-14, con Manning completando posiblemente el pase más icónico en la historia de este deporte, cuando encontró el casco de David Tyree para una ganancia de 32 yardas durante la serie ofensiva que definió el partido.
Cuatro años después, Manning volvió a conquistar el campeonato con el único equipo que ha ganado un Super Bowl pese a terminar la temporada regular con diferencial negativo de puntos. Una vez más derrotó a los Patriots de Tom Brady, esta vez con un espectacular pase de 38 yardas por la banda izquierda hacia Mario Manningham en los últimos cuatro minutos del encuentro.
Mientras tanto, la carrera de Wilson en postemporada está marcada por la peor decisión y, posteriormente, el peor pase en la historia de la NFL cuando se considera el contexto.
Después de conquistar el título en la temporada 2013 ante Peyton Manning y los Broncos, los Seahawks regresaron al Super Bowl al año siguiente para enfrentar a los Patriots. Perdiendo 28-24 y con 26 segundos por jugar, Seattle enfrentaba una segunda oportunidad y gol en la yarda 1.
El corredor Marshawn Lynch, una auténtica aplanadora de 215 libras, había acumulado 102 yardas y un touchdown en 24 acarreos esa noche. En la jugada anterior había conseguido cuatro yardas muy disputadas, siendo apenas derribado por el linebacker Dont’a Hightower.
Sin embargo, en lugar de entregar el balón a Lynch, el coordinador ofensivo de Seattle, Darrell Bevell, ordenó una jugada de cruce diseñada para generar una interferencia y un pase por dentro hacia el receptor Ricardo Lockette. Wilson lanzó demasiado adelante y Butler anticipó la trayectoria, interceptó el envío y acabó con un momento que, de haberse concretado, prácticamente habría asegurado el ingreso de Wilson al Salón de la Fama apenas tres años después de iniciar su carrera.
Luego vino el final de la carrera de Wilson. En Seattle, a Wilson se le pedía principalmente jugar un futbol complementario, entregando el balón a Lynch y observando cómo la “Legion of Boom” neutralizaba a las ofensivas rivales.
Después de ser traspasado a los Broncos, Wilson fue una sombra de sí mismo. Denver tuvo marca de 11-19 en sus aperturas, mientras que Wilson fue capturado 100 veces antes de ser enviado a la banca por el entrenador Sean Payton en favor de Jarrett Stidham. En la siguiente temporada baja, los Broncos lo dejaron en libertad, absorbiendo una cifra récord en aquel momento de 85 millones de dólares en dinero muerto para desprenderse de su contrato. Posteriormente, Wilson inició 14 partidos poco memorables entre los Steelers y los Giants antes de colgar los botines.
Para Manning y Wilson, sus candidaturas representan la prueba definitiva de hasta dónde puede llevar —o limitar— a un jugador la idea de ser decisivo en los momentos importantes.
Manning no tiene argumentos para ser considerado el mejor quarterback de los dos a lo largo de sus carreras. Simplemente no lo es. Wilson lo supera ampliamente en la mayoría de las categorías, incluidos reconocimientos y estadísticas. Manning fue un buen jugador durante mucho tiempo. Wilson también lo fue durante un periodo prolongado, pero además tuvo una etapa en la que fue verdaderamente extraordinario.
Entre 2015 y 2020, el mejor periodo de la carrera de Wilson, promedió 4,000 yardas por temporada, con 32 pases de touchdown y nueve intercepciones, completando el 65.7% de sus envíos. El mejor tramo de Manning llegó entre 2009 y 2016, periodo en el que obtuvo tres de sus cuatro selecciones al Pro Bowl. Durante esos años, la temporada promedio de Manning fue de 4,198 yardas por pase, 27 touchdowns y 17 intercepciones, con un porcentaje de pases completos del 61.6%.
El veredicto
Al final, la carrera completa de Wilson fue mejor, pero ¿será víctima de su peor momento y de un mal cierre de trayectoria, mientras que Manning se beneficia de dos pases que cambiaron para siempre su legado?
Las primeras impresiones indican que Wilson tiene ventaja sobre Manning en la opinión de quienes más importan en este proceso.
Pero si Manning termina ingresando al Salón de la Fama mientras Wilson sigue esperando, será principalmente por los momentos que cada uno protagonizó en el escenario más grande del deporte mundial.
Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 09/06/2026, traducido al español para SI México.
