De compañeros de cuarto en Duke a rivales por el Rookie del Año: la historia de Cooper Flagg y Kon Knueppel

La NBA no había visto algo así en mucho tiempo. Dos rookies del mismo equipo universitario, excompañeros de cuarto, seleccionados en la primera ronda del mismo draft, con temporadas históricas y en carrera directa por el premio al Mejor Novato del Año.
Cooper Flagg y Kon Knueppel no solo son dos de los mejores rookies de la historia reciente de la liga. Son amigos, y esta temporada lo han demostrado dentro y fuera de la cancha.
Flagg y Knueppel coincidieron una sola temporada en Duke, la 2024-25, pero fue suficiente para forjar una relación que va más allá del baloncesto. Compartieron cuarto durante ese año y se convirtieron en algo más que compañeros de equipo.
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En la semifinal de la NCAA, Duke perdió 70-67 ante Houston. Flagg anotó 27 puntos y Knueppel 16. El resto del equipo solo sumó 24. La derrota dolió, pero los dos sabían que tenían un futuro enorme por delante.
El 25 de junio de 2025 llegó el draft. Dallas tomó a Flagg con el pick número 1. Charlotte tomó a Knueppel con el pick número 4. Dos amigos, dos primeras rondas, dos ciudades distintas, y una rivalidad que apenas comenzaba.
Flagg llegó a Dallas como el prospecto más esperado en años y no decepcionó. En su temporada rookie promedia 20.3 puntos, 6.6 rebotes y 4.5 asistencias por partido, los mejores números entre todos los novatos de la liga.
Los récords no tardaron en llegar. El 15 de diciembre anotó 42 puntos ante Utah Jazz y se convirtió en el jugador más joven en la historia de la NBA, con 18 años y 359 días, en anotar 40 o más puntos en un partido. Solo cuatro jugadores llegaron antes a ese nivel en menos juegos: Oscar Robertson, Michael Jordan, Kareem Abdul-Jabbar y Wilt Chamberlain.
También fue el segundo jugador junto a LeBron James en anotar 35 puntos antes de cumplir 19 años. Es el noveno jugador en la historia de la NBA en llegar a 1,000 puntos, 300 rebotes y 200 asistencias en sus primeros 50 partidos. Los únicos desde la fusión NBA-ABA en 1976 en hacer eso antes que él fueron Michael Jordan y Luka Dončić.
Mientras Flagg acaparaba titulares en Dallas, Knueppel construía en silencio una de las temporadas de novato más eficientes que la liga ha visto. El pick número 4 promedia 18.8 puntos, 5.4 rebotes y 3.4 asistencias, con 43.1% desde el triple.
Su arma diferencial es el tiro de tres. Esta temporada lidera a toda la NBA en triples anotados, no solo entre novatos, con 261 en total.
El 2 de abril, en la victoria 127-107 de Charlotte sobre Phoenix Suns, Knueppel metió cuatro triples y superó a Kemba Walker, quien tenía 260 desde la temporada 2018-19, como el máximo anotador de triples en una sola temporada en la historia de los Hornets. El récord cayó con un triple desde la esquina izquierda y el entrenador Charles Lee lo celebró tirándole una botella de agua en la conferencia de prensa.
También rompió el récord de triples en una sola temporada para un rookie en la historia de la NBA, con su canasta número 209, ante Indiana Pacers el 27 de febrero.
Ganó el Rookie del Mes en octubre, noviembre, diciembre y enero en la Conferencia Este, siempre en paralelo con Flagg. Fueron el primer par de excompañeros universitarios en ganar el premio simultáneamente en la historia de la NBA.
El 29 de enero de 2026 se jugó el duelo más esperado de la temporada. Dallas recibía a Charlotte, Flagg contra Knueppel, el pick 1 contra el pick 4, los excompañeros de cuarto frente a frente por primera vez en la NBA.
Flagg anotó 49 puntos con 20 de 29 en tiros de campo, la cifra más alta en la historia de la NBA para un jugador menor de 20 años, y rompió el récord de Dallas que compartía con Mark Aguirre. Knueppel respondió con 34 puntos, 8 triples en 12 intentos, un nuevo récord para un rookie de los Hornets, y metió los dos tiros libres con 4.1 segundos en el reloj tras recibir una falta de Flagg. Charlotte ganó 123-121.
Sus 83 puntos combinados fueron los más anotados por dos rookies rivales del mismo equipo universitario en el mismo partido en la historia de la liga.
Y si los 49 ante Charlotte parecían imposibles de superar, Flagg volvió a romper su propio techo. Este 3 de abril, ante Orlando Magic, anotó 51 puntos con 19 de 30 en tiros de campo, 6 de 9 en triples y 63.3% de efectividad, además de 6 rebotes y 3 asistencias. Con esa actuación se convirtió en el jugador más joven en la historia de la NBA en superar la barrera de los 50 puntos en un partido. Dos días después, ante Los Angeles Lakers, anotó 45 puntos con 8 rebotes y 9 asistencias, y con esa actuación superó a LeBron James para convertirse en el adolescente con más partidos de 40 o más puntos en la historia de la NBA, con cuatro en total. Además, se convirtió en el primer rookie en tener dos partidos consecutivos de 40 o más puntos desde Allen Iverson en la temporada 1996-97, hace 29 años.
Esa racha histórica cambió la conversación sobre el Rookie del Año. Varias encuestas entre posibles electores del premio colocaban a Knueppel como favorito claro con una ventaja amplia sobre Flagg. Después de los 51 puntos ante Orlando y los 45 ante Los Angeles Lakers, las apuestas se invirtieron y Flagg pasó a ser el favorito para llevarse el premio.
La amistad entre los dos tiene un capítulo especial fuera de la cancha. El 21 de febrero, durante el Topps Rip Night en Indianápolis, Flagg se acercó a una tienda de cartas coleccionables y compró varias cartas rookie de Knueppel, varias de ellas firmadas y numeradas. El precio total fue de 7,000 dólares.
"¿Siete mil dólares? ¿Le quiero tanto a Kon? No sé. Sí, podemos hacerlo", dijo Flagg. "Estas son para mi colección." El video que publicó Topps en redes sociales superó el millón de vistas en pocas horas. Algunos fans criticaron a Flagg por pagar de más por cartas que podría pedirle a su amigo que firmara gratis. Él no pareció importarle.
Después del partido del 29 de enero, Flagg habló sobre la relación con Knueppel: "Todo es amor y apoyo entre Kon y yo. Vi su nivel de trabajo el año pasado y sabía de lo que era capaz." Knueppel respondió con la misma nobleza: "Sería genial ganar el premio. Pero también sería increíble que lo ganara Cooper. Trabaja igual de duro."
Con la temporada en su recta final, la carrera por el Rookie del Año sigue sin un ganador claro. Knueppel tiene el argumento de su eficiencia, su impacto en el récord de los Hornets y su consistencia durante toda la temporada. Flagg tiene el argumento de los números brutos: más puntos, más rebotes, más asistencias, mejor perfil en ambos lados de la cancha y los récords históricos más llamativos. El premio se decide en abril.
Lo que sí está claro es que la NBA no solo tiene dos estrellas para la próxima década. Tiene una historia. La de dos chicos que durmieron en el mismo cuarto en Durham, perdieron juntos una semifinal que todavía duele, y ahora le demuestran a la liga entera que los mejores no siempre son rivales. A veces son amigos que se empujan el uno al otro para ser mejores. Y el baloncesto, cuando tiene eso, gana todos.
