Gabriela Jaquez, próxima estrella de la WNBA: "Estoy comprometida con México"

La próxima estrella de la WNBA abraza sus raíces mexicanas y recuerda, entre risas, sus primeros recuerdos en la tierra de sus abuelos.
Tras ganar el campeonato nacional de la NCAA, Jaquez hizo historia al ser seleccionada por el Chicago Sky en la primera ronda el draft de la WNBA.
Tras ganar el campeonato nacional de la NCAA, Jaquez hizo historia al ser seleccionada por el Chicago Sky en la primera ronda el draft de la WNBA. / Getty Images

La imagen es el epítome de la mexicanidad. Una niña, vencida, naturalmente,  por el cansancio en medio de la estridencia de una boda interminable, acomodando un par de sillas para improvisar una cama mientras la música sigue retumbando a su alrededor. 

Entre los vagos recuerdos de su niñez, Gabriela Jaquez, la campeona mexicana del NCAA y pick número 5 en la primera ronda del Draft de la WNBA, recuerda con especial cariño aquellos primeros días en México, cuando viajó para conocer la tierra de sus abuelos. "Recuerdo haberme quedado dormida en dos sillas durante el after de la boda, y luego despertarme y empezar a bailar de nuevo", evoca con una sonrisa. 

Te puede interesar: La dinastía Jaquez, un puente de oro para el basquetbol mexicano

El origen de su trayectoria deportiva se remonta a su abuelo, Ezequiel Jaquez, la raíz de un árbol familiar dedicado al deporte de alto rendimiento. Jaquez, con una estatura de 1.90 metros, fue el pionero al destacar en Santa Clara High y Ventura Community College antes de dar el salto al baloncesto universitario con la Universidad del Norte de Arizona (NAU). 

La herencia deportiva fue retomada por la tercera generación. Los padres de Gabriela, Jaime Jaquez Sr. y Angela Sather mantuvieron el legado vivo al jugar baloncesto a nivel universitario en Concordia University, donde, de hecho, Angela fue reconocida como Jugadora del Año e inducida al Salón de la Fama.

Aunque Gabriela Jaquez creció en medio de una familia que llevaba el basquetbol en la sangre, su incursión en esta disciplina, asegura, fue una elección personal. “Mientras crecía, mi familia quería que probara muchas cosas. Me inscribieron en danza, basquetbol, softbol, futbol, probé el voleibol, hice un poco de atletismo. Simplemente quería estar activa y creo que mis padres vieron los beneficios; ellos se beneficiaron de jugar basquetbol universitario. Y, aunque sé que estaba en mi sangre, nunca me presionaron diciéndome que tenía que jugar. Fue algo de lo que me enamoré por mi cuenta; es algo que realmente disfruto”, dice. 

Su madre, quien se convirtió en su primera entrenadora, se encargó de cimentar los fundamentos técnicos. Su padre, por otro lado, le inculcó la ética del esfuerzo, una combinación que hoy, dice, le permite competir al más alto nivel y proyectarse como una de las futuras estrellas de la WNBA.

“Mis padres jugaron basquetbol universitario y nos entrenaron durante mucho tiempo. Mi mamá fue principalmente mi entrenadora; ella me enseñó los fundamentos del basquetbol, creó los cimientos de mi juego y a partir de ahí pude construirlo. Mi papá siempre me enseñó la importancia del trabajo duro, de esforzarme si quería ser grande. No sería quien soy sin ellos”, dice Gabriela. 

Junto a sus hermanos, Marcos y Jaime, la base de 22 años creció justo frente a un parque donde todos solían jugar basquetbol, un escenario que eventualmente se convirtió en una especie de laboratorio de pruebas. Gabriela, Jaime —actual jugador del Miami Heat en la NBA— y Marcos, el hermano menor, compartieron miles de horas bajo el aro. Ver a Jaime entrenar con una disciplina casi monástica tras las clases fue la lección más valiosa para Gabs. 

“Recuerdo ver a mi hermano mayor, Jaime, ir todos los días después de la escuela a tirar y entrenar. Muchas veces nos invitaba a mi hermano menor y a mí, algo que yo siempre agradecí, porque era una chica joven a la que de pronto la ponían a jugar con todos esos chicos. A veces eran intimidantes, pero no me importaba. Lo disfrutaba. Veía cómo Jaime trabajaba arduamente y sabía que si quería ser buena como él, tenía que hacer lo mismo. Así que lo hice”, recuerda. 

Como una muestra más del amor por su familia y sus raíces, en 2024 Gabriela Jaquez se unió a la Selección Mexicana de Basquetbol Femenil para representar al país en el preclasificatorio para la Copa Mundial Femenina FIBA 2026 en Ciudad de México.

Su experiencia con la selección nacional fue un catalizador en su madurez deportiva. La FIBA le ha otorgado una visión del juego distinta a la del sistema estadounidense, una experiencia que ella considera vital para su transición al profesionalismo.

“Es un honor poder jugar para la selección nacional mexicana y  representar a todo un país.. Mis experiencias han sido asombrosas y jugar basquetbol en la FIBA me han ayudado con mi futura carrera en la WNBA. Mis compañeras en México son increíbles; me recibieron con los brazos abiertos y son personas fantásticas. Además, son muy buenas”, explica. 

Como una voz autorizada sobre el tema Gabriela también ha sido vocal respecto a las carencias del sistema deportivo nacional. "Necesitamos el apoyo del país; si quieren vernos triunfar, necesitamos ese respaldo", afirma. 

"Yo estoy comprometida con México, estoy aquí por una razón y quiero vernos tener éxito. El talento existe, no quiero que la gente piense que no; hay un talento asombroso en México. Necesitamos el apoyo de la Federación para respaldar financieramente al equipo y asegurar que tengamos campamentos de entrenamiento adecuados para estar preparadas para los torneos", enfatiza.

El horizonte de Gabriela Jaquez está trazado con ambición y claridad. Su paso por la UCLA ha demostrado que es una jugadora polifacética, capaz de dominar el rebote —un instinto que su padre notó desde su primer partido organizado— y de anotar con consistencia. Su meta es clara: llegar a la WNBA y, eventualmente, guiar a la Selección Mexicana a unos Juegos Olímpicos.

La historia de Gaby Jaquez es la crónica de una atleta que no olvida de dónde viene para saber exactamente hacia dónde va. Es la niña que se durmió en las sillas de una boda en Zapotlanejo y que ahora carga con las esperanzas de un país que busca su lugar en el mapa del baloncesto mundial. Gabriela es, en esencia, talento forjado en California con un espíritu inquebrantablemente mexicano.


Published |Modified
Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.