Gael Bonilla, el comandante de la nueva generación del basquetbol mexicano

Los padres de Gael Bonilla recibieron un consejo del entrenador mexicano Giovanni Rivera, quien tenía conexiones en la prestigiosa Canarias Basketball Academy: grabar la participación de su hijo en un torneo estudiantil y subir los mejores momentos a YouTube.
Fue así como el audiovisual, llamado “Gael Bonilla1”, le cambió la vida a este chico que a los 13 años emigró a Tenerife, España, a la Academia de Canarias, que ha ganado prestigio los últimos años por formar baloncestistas para la liga ibérica, de las mejores del mundo.
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“Mi papá me grabó en el torneo por recomendación de Giovanni, quien se lo mostró a la gente de Canarias y me ficharon de inmediato. Fue la alternativa, porque de otra forma hubiera tenido que ir a un campamento de verano y pagar la estancia y el vuelo, pero no tenía dinero”, explicó Bonillla a Sports Illustrated México.
Las cualidades naturales de Bonilla lo mantuvieron solo dos años en la academia y después de ello, recibió ofertas para integrarse a las fuerzas básicas de las dos potencias españolas: Real Madrid y Barcelona.
El mexiquense prefirió al Barça, en donde se sentía más en casa por varios compañeros que pasaron por Canarias. Estuvo cuatro años con los blaugranas, tiempo en el que creció como jugador e incluso debutó en el primer equipo, en la Euroliga, la Champions League del baloncesto europeo.
“En el Barcelona me enseñaron a jugar de diferentes posiciones, a saber botar, atacar y defender. Aprender el juego sin balón, tener IQ para jugar las jugadas finales. Te convierten en profesional antes de debutar en el primer equipo, algo que no te enseñan en las universidades mexicanas”.
Tras su salida de los blaugranas en 2022, al no conseguir la nacionalidad española, fichó por los Capitanes de Ciudad de México, la primera franquicia latinoamericana en el sistema NBA, que juega en las G-League, la liga de desarrollo de la competición estadounidense.
La experiencia no fue del todo positiva, con una media por partido de 10.9 minutos, 2.6 puntos, 2.6 rebotes y 0.8 rebotes. Le costó adaptarse al basquetbol norteamericano, más rápido y menos táctico que el europeo.
Eso lo llevó a bajarse del Draft 2023 de la NBA y volver a España, con el Cáceres de la segunda división, equipo al que no pudo ayudar a evitar el descenso.
“En Cáceres fue un año difícil, pero me ayudó a madurar. Aunque el equipo haya ido mal, con muchas derrotas seguidas, me ayudó a fortalecer la mente”, confesó Bonilla.
Entonces vino la oferta de Diablos Rojos de la Liga Nacional de Baloncesto (LNBP), que le permitió regresar a su país, pero también recibir críticas porque muchos lo vieron como un retroceso, ya que Bonilla es visto como uno de los principales líderes del cambio generacional en la selección mexicana.
“Hubo ofertas de mantenerme en Europa, pero no me convencieron. Igual el nivel de la LNBP es parecido o superior a LEB Oro (segunda división de España). Muchos juegan en LNBP y no es que la rompan, dificulta el nivel de extranjeros que hay”.
Lleva dos temporadas en Diablos, en ambas ha sido clave, incluida la primera, la del título, y en esta segunda, en la que se encuentran en las Finales de zona.
Su núcleo familiar, clave para salir adelante
Bonilla, de apenas 22 años, creció en una familia que siempre le inculcó hacer actividades extracurriculares al terminar la escuela y a ser un niño de casa. En su niñez practicó natación y desde los 5 años basquetbol.
Su primer entrenador fue su papá, en una cancha cerca de su casa en la colonia Jardines de Morelos. Eso permitió que no se perdiera en el contexto de Ecatepec, de los municipios más peligrosos de México, y en cambio se mantuviera concentrado en la escuela y ser fichado por San Carlos, un colegio privado que le dio el 50 por ciento de beca.
En San Carlos, empezó a hacer del baloncesto su estilo de vida, ahora entrenaba todos los días y se encaminó a Canarias.
“Al final yo creo que también mis papás me inculcaron muchos valores siempre. Eso me ayudó a seguir el camino de deportista y ser un niño saludable. También me convertí un niño de casa, no me hice amigo de mis vecinos. Mis amigos fueron los de mi escuela, con los que jugaba basquetbol”.
La guía de sus padres lo hicieron no perderse en el duro contexto de Ecatepec y ser hoy una de las principales figuras de la selección mexicana, en la que es una de las cabezas de la nueva generación junto a Karim López.
Bonilla forma parte habitual en las convocatorias de Omar Quintero, entrenador de México, y ha demostrado su calidad en torneos internacionales como la AmeriCup de 2022, en la que fue líder de bloqueos, y también formó parte de la nómina que jugó el Mundial pasado.
Gael comanda a una nueva camada en la que están también Diego Willis, Alberto Cruz, Yair Olano y Esteban Roacho, que tratarán de tomar la estafeta de jugadores veteranos como el capitán Gabriel Girón, Paul Stoll y Pako Cruz, parte de la generación de los 12 guerreros que le dio al país sus últimos éxitos como volver a un Mundial luego de 40 años, medalla de plata en los Juegos Panamericanos y oro en el Centrobasket.
“Me siento el líder de la nueva generación y no me presiona. Omar siempre me dice a mí y a Karim qué hacer para que los nuevos estén listos lo más pronto posible, porque los veteranos no podrán estar toda la vida. Solo falta que estemos más seguido todos en el quinteto, para agarrar química y juego en grupo”, sentenció Bonilla.
