Karim López convierte la caída en el draft en combustible: "Es más fuego para mí"

Karim López no esconde lo que sintió la noche que cambió su vida. El alero de Hermosillo, primer mexicano nacido en el país en ser seleccionado en la primera ronda del draft de la NBA, esperaba escuchar su nombre mucho antes de lo que ocurrió. La mayoría de las proyecciones lo ubicaban en el top 10, pero la espera se alargó hasta el pick 21, donde lo tomaron los Detroit Pistons para traspasarlo esa misma noche a los Memphis Grizzlies. Lejos de dolerle, ese momento se convirtió en su mayor motivación. Este sábado, el sonorense apunta a debutar con los Grizzlies ante Oklahoma City en la Summer League de Salt Lake City.
"Fue una gran noche, se cumplió mi sueño de toda la vida, pero también fue una noche estresante", reconoció López en conferencia de prensa con medios mexicanos. "El estar ahí esperando a ver cuándo llaman mi nombre, tardó más tiempo de lo que esperaba, más de lo que se suponía. Pero así pasan las cosas en la vida." El de Hermosillo confesó que ni él entendía bien lo que ocurría en ese momento: "Fue un momento raro, no sabía muy bien qué estaba pasando, estaba un poco confundido. Hay un clip en redes sociales que se hizo viral donde salgo volteándome la gorra. Eso fue real".
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Con el paso de los días, esa confusión se transformó en combustible. Cuando le recordaron que su seleccionador nacional, Omar Quintero, notó en su rostro esa cara que suele poner cuando está molesto, justo el momento en que mejor juega, Karim no lo negó. "No sé si lo describiría como enojo, pero puede ser. Estaba sorprendido por cómo se dieron las cosas y un poco molesto por ver que tanta gente fue seleccionada antes que yo." Y de ahí sacó su motor: "Es solo un motivo más para demostrarle a la gente que se equivocó. Ahora me da esa motivación extra, le pone un poco más de fuego al asunto, y estoy emocionado porque todo el mundo vea lo que yo creo".
Pese a la espera, López terminó convencido de que cayó en el lugar correcto. "Al final tuve la suerte de quedar en un equipo que me valora, que está en una buena posición para el futuro y que encaja con mi estilo de juego, y yo encajo con ellos", explicó. Su llegada a Memphis lo mete de lleno en una reconstrucción, en un equipo que apostó por la juventud. "Tenemos un equipo joven con mucho talento, jugadores que apenas estamos entrando, de 18, 19, 20 años", dijo. "Por la manera en la que trabajamos y con un gran coach, creo que estamos bien encarrilados para tener un buen futuro y ser una nueva era en los Grizzlies".
El sonorense se define como un jugador de ambición desbordada y con mucho camino por recorrer. "Soy demasiado ambicioso, tengo expectativas muy altas para mí mismo", afirmó. "Quiero ser un gran jugador, un jugador que contribuya a ganar, que pueda estar en equipos buenos." Y dejó una frase que resume su mentalidad: "No estoy ni cerca del 5 o el 10 por ciento de mi potencial, así que hay mucho campo de mejora para mí." Su enfoque, dijo, está en lo que sí puede controlar: "Preocúpate por lo que puedes controlar. Tienes que ir todos los días a trabajar y mejorar, tanto en lo físico y atlético como en el tiro y el bote".
Sobre el camino que lo trajo hasta aquí, distinto al de la mayoría de mexicanos, López evitó dar recetas. Recordó que su ruta pasó por España y Australia antes de llegar a la NBA, pero aclaró que no existe una fórmula única. "No hay una verdad absoluta, no hay un camino que esté dicho. Si lo hubiera, todo el mundo lo haría", reflexionó. "Depende más de la persona, de rodearte de gente que te ayude, de tomar las decisiones correctas y también de mucha suerte. No es que sea el camino correcto o incorrecto"
Karim también se refirió al momento que vive el deporte mexicano, con el país volcado en el Mundial de fútbol. Confesó que es un fanático que sigue de cerca a la Selección Mexicana, pero fue tajante sobre cómo mantener el equilibrio con su propio momento. "Es simplemente mantener la cabeza baja y los pies en la tierra, seguir trabajando", dijo. "Esto es solo el comienzo. No quiero ser nada más un jugador medio, quiero ser un gran jugador, un jugador que tenga un impacto inmediato y un impacto futuro también. Para eso no hay otra manera más que trabajar".
Sobre el futuro del basquetbol mexicano, López se mostró convencido de que él es apenas el principio. "Yo fui el primero en ser drafteado en la primera ronda, pero no creo ni pienso que voy a ser el último", afirmó con confianza. "Se vienen más, tengo total confianza en eso." También reafirmó su compromiso con la selección nacional de Omar Quintero, con quien habló un día antes. "Siempre y cuando los compromisos y la salud me lo permitan, yo quiero jugar para la selección. No solo me siento comprometido, es algo que me gusta, que me emociona, que me divierte. Ahí me tendrán, quizá no en esta ventana, pero la próxima o el año que viene".
El sueño de vestir la camiseta de la NBA frente a su gente también está en su mente, sobre todo si algún día Memphis juega en la Ciudad de México. "Sería un sueño poder vivir un partido en la Ciudad de México, algo muy bonito, algo que sin dudas quiero y espero que pase en un futuro cercano", dijo. Por ahora, el chico de Hermosillo que se fue a los 14 años a España, pasó por Australia y hoy toca la NBA, tiene una sola certeza sobre el lugar que ocupa y sobre todo lo que viene. Su historia, insiste, apenas comienza.
