Los Lakers ya son de Luka Doncic: el proyecto que nace tras la salida de LeBron James

Tras la salida de LeBron James a Philadelphia, Luka Doncic se convierte en el máximo referente de la quinteta angelina.
Luka Doncic es el principal pilar de los Lakers ante la salida de LeBron James.
Luka Doncic es el principal pilar de los Lakers ante la salida de LeBron James. / Andy Lyons/Getty Images

Los Lakers dejaron de ser el equipo de LeBron James. Después de ocho temporadas, un campeonato y una etapa que devolvió relevancia a la franquicia, el máximo anotador en la historia de la NBA eligió a los Philadelphia 76ers para disputar su campaña número 24. Su salida terminó con cualquier duda sobre el orden interno en Los Ángeles: Luka Doncic ya es la máxima figura y el nuevo proyecto lleva su nombre.

La transición comenzó desde el sorprendente intercambio que llevó a Doncic de Dallas a Los Ángeles en febrero de 2025, pero la presencia de LeBron todavía dividía la atención y el control del equipo. Ahora, con el veterano fuera, la organización entregó el ataque, las decisiones deportivas y el futuro de la franquicia al esloveno de 27 años.

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Luka viene de promediar 33.5 puntos durante la temporada 2025-2026, la cifra más alta de la NBA. Una lesión frenó su candidatura al premio de Jugador Más Valioso y afectó a los Lakers durante los playoffs, donde Oklahoma City los eliminó por barrida en las semifinales del Oeste. El golpe confirmó que el talento de Doncic no era suficiente sin una plantilla diseñada para potenciarlo.

La directiva respondió con una profunda transformación. Los Lakers renovaron a Austin Reaves por cuatro temporadas y 185 millones de dólares, una decisión que mantiene al principal socio ofensivo de Luka. Reaves promedió 23.3 puntos la campaña pasada y, junto al esloveno, formó la pareja con mayor producción anotadora de la liga.

El movimiento más costoso fue la llegada de Walker Kessler. Los Lakers entregaron dos selecciones de primera ronda sin protección, correspondientes a 2031 y 2033, además de intercambios de posiciones en los Drafts de 2028 y 2030. El pívot firmó un contrato de cuatro años y 130 millones de dólares. Su capacidad para proteger el aro, capturar rebotes y finalizar pases elevados responde a una de las principales necesidades de Doncic.

La apuesta también implica un riesgo. Kessler solo disputó cinco partidos la temporada pasada debido a una lesión en el hombro izquierdo. Antes de ese problema promedió 14.4 puntos, 10.8 rebotes y 1.8 bloqueos. Si recupera su nivel, puede convertirse en el compañero interior que Luka necesitaba desde su llegada a Los Ángeles.

La renovación alcanzó todas las posiciones. Quentin Grimes aporta defensa, tiro exterior y capacidad para ocupar un lugar en el quinteto titular. Collin Sexton suma velocidad y anotación desde la banca, mientras que Sandro Mamukelashvili ofrece apertura de cancha como ala-pívot. Matisse Thybulle y Ziaire Williams refuerzan la defensa en el perímetro, y Kevon Looney añade rebotes, fortaleza y experiencia de campeonato.

Jaden Hardy llegó desde Washington en el intercambio que envió a Deandre Ayton a los Wizards. El movimiento también entregó a los Lakers dos selecciones de segunda ronda y liberó el puesto de centro para Kessler. La organización incorporó además a Cameron Carr, seleccionado en la posición 24 del Draft, como una apuesta por juventud, atletismo y defensa.

El nuevo grupo tiene una inspiración evidente: los Mavericks que alcanzaron las Finales de la NBA en 2024 con Luka como líder. Dallas rodeó al esloveno con un segundo creador de élite en Kyrie Irving, defensores versátiles como Derrick Jones Jr. y P.J. Washington, además de dos centros capaces de proteger el aro y atacar por encima del mismo en Dereck Lively II y Daniel Gafford.

Los Lakers intentaron reproducir esa estructura. Reaves ocupa el papel de segundo generador; Grimes, Thybulle, Vanderbilt y Williams ofrecen distintas soluciones defensivas, y Kessler representa la principal amenaza vertical. Looney y Mamukelashvili completan una rotación interior que permite cambiar de estilo sin quitarle el balón a Doncic.

La comparación también revela diferencias importantes. Irving ya era campeón de la NBA y uno de los mejores anotadores en situaciones de máxima presión. Reaves ha crecido hasta convertirse en una figura ofensiva, pero aún debe demostrar que puede asumir ese nivel de responsabilidad durante cuatro rondas de playoffs. Dallas también contó con mayor equilibrio defensivo en su quinteto principal, mientras que los Lakers deberán proteger a Luka y Reaves ante los mejores ataques del Oeste.

Los Ángeles posee más profundidad para crear puntos. Sexton, Hardy y Grimes pueden resolver posesiones sin depender de Doncic, una opción que aquellos Mavericks no siempre tuvieron. El reto de JJ Redick será repartir responsabilidades sin restarle control a su estrella y construir una defensa capaz de resistir cuando Luka y Reaves compartan la cancha.

La plantilla todavía requiere un último ajuste, pues la llegada de Thybulle elevó a 16 el número de contratos garantizados y el límite permitido es de 15. Sin embargo, la dirección del proyecto ya está definida. Los Lakers eligieron juventud, profundidad, protección del aro y jugadores compatibles con el estilo de su nueva figura.

El equipo que llegó a las Finales de 2024 demostró que Luka puede llevar una ofensiva hasta la última serie de la temporada si cuenta con defensa, tamaño y un segundo creador. Los Lakers tomaron esa fórmula y apostaron más recursos para reconstruirla en Los Ángeles. La salida de LeBron cerró una era; la verdadera medida del nuevo proyecto será comprobar si Doncic puede abrir otra.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.