La mutación de la NBA al baloncesto FIBA “beneficia al jugador mexicano”, afirma Horacio Llamas

El exjugador ve esto como una oportunidad para sus compatriotas y para el baloncesto tricolor, que no tiene un representante nacido en el país desde 2016, cuando estuvo Jorge Gutiérrez.
El mexicano Horacio Llamas destaca los cambios que ha habido en el basquetbol de la NBA.
El mexicano Horacio Llamas destaca los cambios que ha habido en el basquetbol de la NBA. / Alex Slitz/Getty Images

La NBA vive una evolución en su estilo de juego, ahora abraza lo que por muchos años rechazó: el baloncesto FIBA. Ya no es una liga de tanto contacto, es más rápida y se trata de buscar jugadores que dominen más de una posición.

No importa si la altura es de 2.24 metros, como Victor Wembanyama, o 1.88 como Stephen Curry. En la actual NBA, según la leyenda mexicana Horacio Llamas, se pide colaborar en todas las zonas del campo y contar con varias herramientas.

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Eso beneficia a los basquetbolistas tricolores, formados en la escuela FIBA, en una liga local en la que abundan entrenadores españoles y argentinos, muy tácticos, con tendencia a construir desde la defensa y a practicar juego colectivo.

“La evolución que tiene la NBA favorece a los mexicanos. El juego en FIBA te enseña a no encajarte en una posición. Eso abre puertas a que tu físico no condicione tu futuro, en el caso de nosotros, el no ser tan altos ya no nos limita. Hay cinco posiciones y nosotros aprendemos en FIBA a aportar en todas”

Al oriundo de Sinaloa, el primer gigante mexicano en llegar a la NBA (lo hizo en 1997), le tocó una competición más de golpes, en la que los pequeños tenían que estar fuertes para aguantar los impactos de monstruos de más de dos metros de estatura.

Ahora es más de “correr, tirar, brincar”. Los novatos, suelen llegar con más agilidad y herramientas. Saben hacer clavadas, pero también son buenos tiradores y pasadores.

“Se cuida más al deportista, sobre todo a los atacantes. Muchos pueden decir que ahora no se tocan, no se golpean, pero para mí los jugadores actuales son más atletas. Un jugador de mi época sufriría para defender a Wembanyama, no lo alcanza”, confesó Llamas, quien pasó dos años en los Phoenix Suns.

El “Becerro” ve esto como una oportunidad para sus compatriotas y para el baloncesto tricolor, que no tiene un representante nacido en el país desde 2016, cuando estuvo Jorge Gutiérrez.

En la historia, solo ha habido cuatro mexicanos por nacimiento: Horacio Llamas, Eduardo Nájera (2001-2012), Gustavo Ayón (2012-2014) y Jorge Gutiérrez, el último en 2014-2016, aunque sí mexicoamericanos como Juan Toscano-Anderson o Jaime Jáquez, que actualmente milita en el Miami Heat.

Llamas fue el que menos tiempo estuvo, un par de campañas en las que participó en 28 partidos, con promedios de 5.1 minutos, 2.1 puntos y 1.3 rebotes. Nájera, el único que fue drafteado y el que más tiempo permaneció: 12 años.

Pero en aquellas épocas la NBA era un mundo diferente, en el que las grandes figuras eran estadounidenses. En los últimos siete años, los MVP de las campañas fueron extranjeros: el griego Giannis Antetokounmpo (dos veces), el serbio Nikola Jokić (3), el camerunés Joel Embiid (1) y el canadiense Shai Gilgeous-Alexander (1).

Se ha convertido en una liga de más sacrificio, que busca que ya no una sola figura resuelva los partidos y que sueña con ser cada vez más global, razones que abren la puerta a los mexicanos.

“El estilo del mexicano es ayudar en lo que se necesite en los diferentes momentos de los partidos. No es como un americano, que trata de anotar 30 puntos por partido”, señaló Llamas.

Karim López, la esperanza

Llamas sueña con que Karim López sea el nuevo mexicano en la NBA. López, oriundo de Hermosillo, ha pasado por un camino formativo guiado por su padre, Jesús Hiram ‘Chino’ López, un ex seleccionado mexicano.

Desde el año pasado milita en la Liga de Australia y Nueva Zelanda, la National Basketball League (NBL), como parte del programa Next Stars, con el que captan al talento joven que tiene potencia de ir al Draft.

Llegó ahí, con el equipo New Zealand Breakers, luego de pasar por el Club Joventut Badalona de España, con el que en 2024 debutó en la Liga española, una de las más importantes del mundo.

Su padre vive con él en Australia y según Llamas, eso ha propiciado que haya subido su nivel de juego y hoy esté considerado para estar en las primeras 10 selecciones del Draft 2026, lo que lo convertiría en el primer mexicano en ser seleccionado en la primera ronda, Nájera fue la elección global 38, en la segunda.

“Karim tiene 18 años y físicamente está muy por arriba de cualquier jugador de su misma edad de hace 30 años y es porque su papá lo ha cuidado. Su papá se ha encargado de que no lo encajen en una sola posición, que juegue de todo, como te enseña en FIBA”.

En la NBL, Karim se mide a ex jugadores NBA como JaVale McGee, tres veces campeón de la competición. Un caso de éxito de una figura actual de la NBA que pasó por la competición australiana es el de LaMelo Ball, estrella de los Charlotte Hornets.

“Me emociona el juego de Karim, sabe atacar, defender, tirar triples, pasar el balón y robarlo. Tiene muchas aptitudes con apenas 18 años”, concluyó Llamas.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.