El secreto detrás de LeBron James: así prepara su cuerpo para seguir en la NBA a los 41 años

Mantenerse en la alta competencia con más de cuatro décadas de edad no es fácil, pero LeBron James tiene de su lado una gran disciplina para lograrlo.
LeBron James cuida su físico para mantenerse en la alta competencia.
LeBron James cuida su físico para mantenerse en la alta competencia. / Luke Hales/Getty Images

LeBron James tiene 41 años y todavía pertenece a la élite de la NBA. Después de 23 temporadas, miles de partidos y más de dos décadas de contacto, viajes y desgaste físico, cerró su último año con Los Angeles Lakers con promedios de 20.9 puntos, 7.2 asistencias y 6.1 rebotes en 60 partidos. Ahora afrontará una temporada 24 con Philadelphia 76ers, una duración de carrera que ningún otro jugador ha alcanzado en la historia de la liga.

Su longevidad parte de condiciones físicas extraordinarias, pero también de una rutina que durante años ha dado la misma importancia al entrenamiento, la alimentación, el sueño y la recuperación. Mike Mancias, su entrenador personal desde los primeros años de su carrera, ha explicado que el trabajo de LeBron no comienza cuando toca una pesa. La preparación empieza desde la noche anterior, con descanso suficiente y una alimentación adecuada para la sesión del día siguiente.

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A los 41 años, el objetivo tampoco consiste en levantar la mayor cantidad de peso posible. LeBron necesita conservar fuerza, potencia, movilidad, estabilidad y capacidad cardiovascular sin añadir desgaste innecesario a un cuerpo que ya acumula más de dos décadas de basquetbol profesional.

La preparación de LeBron James

Su preparación incluye ejercicios que trasladan la fuerza al tipo de movimientos que necesita dentro de la cancha. Mancias ha mostrado sesiones con desplantes en distintos planos, ejercicios con cables, trabajo de rotación, inverted rows, landmine presses y movimientos para fortalecer el core. También utiliza el VersaClimber como parte del trabajo cardiovascular, una máquina que exige brazos y piernas al mismo tiempo y permite elevar la intensidad sin el impacto de correr largas distancias.

Antes de comenzar una sesión, el foam roller forma parte de la preparación de zonas como cuádriceps, pantorrillas, isquiotibiales y espalda baja. La movilidad también ocupa un lugar importante porque LeBron debe controlar un cuerpo de 2.06 metros y alrededor de 113 kilogramos durante aceleraciones, frenadas, saltos, contactos y cambios de dirección.

El yoga ha aparecido durante años dentro de su preparación para conservar movilidad y flexibilidad. A estas alturas de su carrera, mantener el rango de movimiento y evitar que músculos y articulaciones acumulen demasiada rigidez puede tener tanto valor como ganar fuerza.

Sin embargo, una de las claves de su longevidad aparece después del esfuerzo. LeBron convirtió la recuperación en una parte central de su trabajo desde hace años. Crioterapia, baños de hielo, masajes, movilidad, terapia de compresión y cámara hiperbárica han formado parte de los métodos que utiliza para preparar el cuerpo entre partidos y sesiones.

La importancia resulta todavía mayor por el calendario de la NBA. Un jugador puede disputar un partido por la noche, viajar después y volver a competir menos de 48 horas más tarde. A los 41 años, la diferencia no está únicamente en soportar un partido, sino en lograr que el cuerpo vuelva a estar preparado para el siguiente.

El sueño entra dentro de esa misma filosofía. Mancias ha insistido en que el entrenamiento comienza con el descanso de la noche anterior. LeBron también ha recurrido a la meditación como parte de su rutina y durante años ha tratado el descanso como una herramienta de rendimiento, no simplemente como tiempo libre.

La alimentación sigue una lógica similar. No existe un menú único que LeBron haya consumido durante toda su carrera y sus necesidades cambian de acuerdo con la temporada, el peso que busca mantener y la carga de trabajo. Mancias ha explicado que, cuando necesita reducir peso o controlar el estrés sobre su cuerpo, disminuye carbohidratos, azúcares y alcohol.

Su entrenador también ha señalado que LeBron evita normalmente la carne roja y el cerdo y obtiene proteína de otras fuentes. Después de las sesiones, los batidos de proteína han formado parte de su recuperación. La hidratación completa una rutina nutricional que debe responder al gasto energético de un atleta de más de 110 kilogramos que disputa partidos al máximo nivel.

Eso no significa que siga una dieta perfecta durante todo el año. LeBron ha mostrado públicamente su gusto por postres, distintos alimentos y el vino. La diferencia está en el control general de su alimentación y en la capacidad para ajustar lo que consume cuando necesita modificar su composición corporal o responder a una etapa especialmente exigente de la temporada.

Otro elemento clave es la constancia. Muchas de las herramientas que utiliza LeBron también están disponibles para otros atletas profesionales. La diferencia está en que él convirtió ese cuidado en una rutina diaria desde mucho antes de llegar a los 40.

Durante años se ha reportado que invierte alrededor de 1.5 millones de dólares anuales en el cuidado de su cuerpo. La cifra se volvió famosa, aunque no existe un presupuesto oficial detallado por LeBron que permita tratarla como una cantidad exacta cada temporada. Lo que sí está documentado es el nivel de recursos que destina a entrenadores, especialistas, masajes, nutrición, equipamiento y tecnología de recuperación.

Su preparación también ha evolucionado con la edad. El LeBron de sus primeros años podía depender mucho más de una combinación casi única de velocidad, explosividad y fuerza. El de 41 años necesita administrar mejor cada esfuerzo, seleccionar cuándo exige el máximo a su cuerpo y dedicar más atención a todo lo que ocurre entre un partido y otro.

Los números muestran que el sistema todavía funciona. En su temporada 23 promedió 20.9 puntos, 7.2 asistencias y 6.1 rebotes con Lakers, cifras extraordinarias para un jugador de su edad. Su siguiente reto será llevar ese cuerpo a una temporada 24 con Philadelphia, después de una carrera que comenzó en 2003 y que ya supera la duración de cualquier otra en la historia de la NBA.

LeBron no encontró una fórmula para detener el paso del tiempo. Su ventaja está en haber tratado la recuperación, la alimentación, el sueño, la movilidad y el entrenamiento como partes de un mismo trabajo durante más de dos décadas. A los 41 años, su físico ya no responde únicamente al talento con el que llegó a la NBA, sino a miles de decisiones acumuladas desde que comenzó su carrera.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.