Si LeBron James ve La Odisea antes de tomar su decisión como agente libre, solo le queda una opción

Advertencia: Este artículo contiene spoilers de La Odisea, la película de Christopher Nolan, actualmente en cartelera.
Esperé toda la semana a que llegara el viernes por la tarde. Un amigo consiguió dos boletos para una sala IMAX de mi ciudad —no en formato de 70 mm, lo siento, cinéfilos— para ver La Odisea, la adaptación de Christopher Nolan del antiguo poema épico griego de Homero, que ha conquistado al mundo del cine.
Con apenas unos segundos de margen llegué a mi asiento y, como cualquier espectador civilizado, puse mi teléfono en vibración. Cada vez que el celular zumbaba en mi bolsillo sentía una especie de angustia existencial. ¿Sería esa la tan esperada notificación que revelaría dónde jugará LeBron James su temporada número 24 en la NBA?
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Para cualquier persona sensata, eso no sería un problema. El cine es uno de los pocos lugares donde puedes desconectarte del mundo exterior y dedicar toda tu atención a una sola cosa. Y yo estaba realmente emocionado por las 172 minutos de duración de la nueva película de Nolan.
Sin embargo, como periodista de la NBA, ¿qué clase de reportero sería si estuviera incomunicado justo cuando la mayor historia del baloncesto finalmente llegara a su desenlace? Mi compañero de Sports Illustrated, Dan Lyons, también pasó buena parte del viernes en el cine viendo La Odisea. Entre los dos hubo un lapso de casi seis horas en el que estábamos convencidos de que LeBron anunciaría su próxima —y presumiblemente última— decisión de su legendaria carrera. Estábamos absolutamente seguros de ello.
Cuando salí de la sala y esperé mi turno para entrar al baño —porque, al parecer, esta película es tan grande que incluso provoca filas para el sanitario— revisé el teléfono. Solo tenía algunos correos electrónicos y mensajes de texto. No había noticias de LeBron, pese a que durante toda la semana parecía que algo importante estaba por ocurrir. Mi esposa únicamente quería saber dónde podíamos comprar la cena de camino a casa.
Ahora, con James todavía como agente libre un día después, no pude evitar preguntarme si él mismo estará viviendo su propia odisea.
¿Está LeBron James atravesando su propio viaje como Odiseo?
De acuerdo, sé perfectamente que me estoy tomando ciertas libertades con esta comparación, pero los paralelismos existen. La Odisea narra el largo viaje de Odiseo, rey de Ítaca —interpretado por Matt Damon en la adaptación de Nolan—, durante los 20 años que tarda en regresar a casa tras la Guerra de Troya.
Odiseo y algunos de sus soldados se ocultaron dentro del enorme caballo de madera conocido como el Caballo de Troya, presentado como un regalo para engañar a los troyanos. Una vez dentro de la ciudad lograron conquistar Troya, pero Odiseo violó una ley sagrada de Zeus: el principio de ofrecer hospitalidad a los huéspedes y tratar a los demás como uno desea ser tratado.
Esa transgresión provocó que los dioses frustraran una y otra vez su regreso a Ítaca. Los vientos desviaron el rumbo de Odiseo y su tripulación hasta la isla del cíclope Polifemo, hijo de Poseidón. Para escapar, Odiseo cegó a Polifemo, lo que desató la ira del dios de los mares y convirtió el resto del viaje en un camino todavía más difícil.
Las siguientes paradas en el viaje incluyen un ataque de gigantes caníbales, un encuentro con una hechicera, el canto que destruye a los marineros y la elección entre un remolino mortal en el mar o un monstruo de seis cabezas. Después de superar todos esos obstáculos, aunque perdiendo a parte de su tripulación en el camino, Odiseo y los pocos marineros que le quedan llegan a la isla de Helios, el dios del Sol. Odiseo les advierte que no toquen el ganado sagrado de Helios, pero el hambre es tanta que desobedecen su orden. Cuando abandonan la isla, Zeus desata una enorme tormenta en la que únicamente Odiseo sobrevive.
El héroe termina varando en la isla de Ogigia, donde Calipso lo cura de sus heridas y lo mantiene como su compañero durante siete años, prácticamente prisionero sin que él pueda evitarlo. Cuando finalmente recupera la libertad, recibe ayuda para regresar a Ítaca, aunque decide ocultar su identidad para derrotar a los pretendientes que buscan casarse con su esposa, Penélope, y apoderarse de su trono.
Después de tanto tiempo, muy pocas personas siguen siendo leales a Odiseo: básicamente su esposa, su hijo y un sirviente fiel. Tras más de dos décadas de ausencia, era lógico pensar que nunca regresaría, pero quienes más lo amaban mantuvieron la fe, conspiraron para acabar con los pretendientes, revelar cuidadosamente la verdadera identidad de Odiseo y restaurar el orden en Ítaca.
¿Y qué tiene que ver todo esto con LeBron James?
Bueno, después de todo él es "El Rey", y acaba de completar un viaje de ocho años lejos de casa. Tras disputar su histórica temporada número 23 en la NBA, informó a los Lakers que seguiría jugando un año más, aunque no sería con la franquicia angelina. Como agente libre sin restricciones, tiene la libertad de elegir dónde quiere concluir su carrera.
Después de ocho temporadas en Los Ángeles, han surgido varios pretendientes lógicos para convertirse en su próximo —y presumiblemente último— destino. Están los Warriors, donde podría reunirse con otra leyenda de la NBA, Stephen Curry, además del entrenador Steve Kerr y su gran amigo Draymond Green. También aparece el Heat, que acaba de incorporar a Giannis Antetokounmpo, equipo con el que James jugó entre 2010 y 2014 y conquistó los dos primeros campeonatos de su carrera. Los 76ers también lucen como una opción interesante tras adquirir a Jaylen Brown, formando un aspirante al título junto a Joel Embiid y Tyrese Maxey. Incluso los Timberwolves encajan como posibilidad, ya que tienen un evidente hueco en la posición de ala y LeBron podría completar un equipo contendiente junto a Anthony Edwards, LaMelo Ball y Rudy Gobert.
Sin embargo, el equipo que durante más tiempo ha sido vinculado con James son los Cavaliers, la franquicia de su ciudad natal, que tuvo el privilegio de seleccionarlo con la primera elección del Draft de la NBA de 2003. Tras su etapa en Miami regresó a Cleveland y condujo a la organización al primer —y hasta ahora único— campeonato de su historia, conquistado en 2016.
Los Cavaliers alcanzaron la final de la Conferencia Este la temporada pasada impulsados por Donovan Mitchell, Evan Mobley, Jarrett Allen y James Harden. Cleveland ha clasificado a los playoffs en cuatro campañas consecutivas como resultado de una reconstrucción muy bien ejecutada tras la más reciente salida de LeBron. Harden rechazó su opción de jugador para la próxima temporada y se convirtió en agente libre, aunque todo apunta a que volverá para disputar su primer año completo con los Cavs.
Regrese o no a casa, Cleveland seguirá siendo un serio contendiente en la Conferencia Este. Al igual que ocurre con las demás opciones sobre el papel, LeBron cubriría una necesidad real del equipo. La salida de Dean Wade rumbo a los 76ers dejó un hueco en la alineación titular que James podría ocupar sin problemas, además de aliviar la carga ofensiva de Mitchell y, presumiblemente, de Harden. La temporada pasada, LeBron aceptó por primera vez en su carrera un rol secundario, jugando por detrás de Luka Dončić y Austin Reaves, e incluso de ambos en varios momentos. Sin embargo, cuando Dončić y Reaves se lesionaron al inicio de los playoffs, James volvió a asumir el liderazgo y llevó a los Lakers a superar a los Rockets en la primera ronda, demostrando que incluso a los 41 años todavía puede desempeñarse como la principal figura de un equipo cuando las circunstancias lo requieren.
Más allá del encaje deportivo, Cleveland representaría el destino más poético para el cierre de la carrera de LeBron. Ya no tiene nada que demostrar; a estas alturas todo gira en torno a ganar y disfrutar del juego. Además, es evidente que la ciudad sigue ocupando un lugar muy especial en su corazón. Eso quedó claro cuando se emocionó en la banca mientras observaba el video homenaje que los Cavaliers prepararon durante la única visita de los Lakers al Rocket Arena la temporada pasada.
También existe el argumento de que podría ser más feliz en otro lugar. De hecho, ya he pronosticado públicamente que James terminará con los Warriors, principalmente porque compartiría vestidor con varios de sus amigos y podría permanecer en el mismo estado donde su familia ha establecido su hogar durante los últimos ocho años.
Sin embargo, James es muy consciente de su legado, y el final más romántico para su carrera sería, sin duda, un último regreso a Cleveland, donde el hijo pródigo volvería a casa.
Si LeBron termina sentado en una sala de cine viendo La Odisea, probablemente pueda identificarse con Odiseo mejor que casi nadie. No tendrá que enfrentarse a un cíclope, a un monstruo de seis cabezas ni a fuerzas divinas que desaten tormentas interminables. Pero quizá sus ocho años con los Lakers hayan sido su propia versión de aquella larga estancia en Ogigia.
Es una apuesta segura pensar que James verá la más reciente película de Christopher Nolan en algún momento. De hecho, narró un promocional de La Odisea protagonizado por él y su hijo Bronny antes del inicio de los playoffs de la NBA.
El mito de Odiseo es una historia ancestral en la que, por difícil que sea el camino, todas las rutas terminan conduciendo de vuelta al hogar. Y el cruce entre esa historia y el presente resulta llamativo: uno de los mejores atletas de todos los tiempos se encuentra en una encrucijada, donde uno de esos caminos lo llevaría directamente de regreso a casa tras casi una década lejos de ella.
¿Podría el estreno de la película influir en LeBron y ayudarlo a aclarar su decisión? Probablemente no, pero es un ejercicio interesante de imaginar. Si existe la más mínima posibilidad de que James aún no haya tomado una decisión y esta adaptación de La Odisea le ayude a hacerlo, entonces sólo habría una elección correcta: cerrar su carrera con un último capítulo en Cleveland. Porque, al final, todos queremos volver a casa, ¿no?
“Ninguna leyenda que valga la pena seguir tomó un camino recto y sencillo”, dice James en el video promocional. “No. Eligieron los desafíos y los cambios de rumbo en cada paso del camino.”
¿Logrará LeBron resistirse a los pretendientes? El tiempo lo dirá.
Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 20/07/2026, traducido al español para SI México.
