Benjamín Gil, el arquitecto de una era dorada en el beisbol invernal

Benjamín Gil ha consolidado su posición como una de las figuras más determinantes en la historia contemporánea del beisbol invernal mexicano al conquistar su sexto título como manager en la Liga Mexicana del Pacífico.
Te puede interesar: El punto de quiebre que moldeó a Benjamín Gil como manager
Al frente de los Charros de Jalisco, Gil sumó un nuevo trofeo a sus vitrinas personas y lo hizo, además, bajo una narrativa de dominio absoluto, barriendo en cuatro juegos a su antiguo equipo, los Tomateros de Culiacán, un hito sin precedentes que lo convierte en el primer estratega en la historia del circuito en obtener un doble bicampeonato con dos organizaciones distintas.
Los cimientos de un ganador en su etapa como jugador
Antes de su exitosa transición al banquillo, Benjamín Gil ya había forjado una leyenda sobre el terreno de juego. Como parador en corto, Gil fue una pieza fundamental de la dinastía de los Tomateros de Culiacán bajo la tutela de Francisco "Paquín" Estrada. En esta faceta, acumuló cuatro campeonatos de liga.
Temporada 1995-1996: En su consolidación como campocorto estelar, Gil ayudó a Culiacán a vencer a los Venados de Mazatlán en cinco encuentros (4-1). Este título fue la antesala de su primera corona en la Serie del Caribe.
Temporada 1996-1997: Defendiendo el título, los guindas superaron a los Naranjeros de Hermosillo en seis juegos (4-2). Gil aportó su característica intensidad defensiva para asegurar el bicampeonato.
Temporada 2001-2002: Tras su paso por las Grandes Ligas, Gil regresó para liderar otra victoria sobre Mazatlán (4-2). Esa campaña culminó con el histórico campeonato caribeño en Caracas.
Temporada 2003-2004: El cuarto anillo como jugador llegó tras imponerse a los Yaquis de Ciudad Obregón en cinco juegos (4-1), cerrando un ciclo de éxito total con la organización sinaloense.
Los cuatro títulos en Culiacán
El debut de Benjamín Gil como mánager en la temporada 2014-2015 marcó el inicio de una era de agresividad táctica; heredó un equipo que acumulaba una década de sequía y Gil transformó la mentalidad del vestidor guinda de inmediato.
Su primer título como mánager (2014-2015) ocurrió precisamente contra los Charros de Jalisco, quienes regresaban a la liga tras años de ausencia. Gil llevó a los Tomateros a la gloria en cinco juegos (4-1) y demostró una audacia inusual para un estratega debutante.
Tras un periodo de ausencia, su regreso al banquillo en la temporada 2017-2018 culminó en un segundo campeonato cargado de dramatismo. La final contra los Mayos de Navojoa se extendió al séptimo juego, un encuentro recordado por un apagón de 25 minutos en el estadio de los Mayos y una victoria final de 6-4 que desató un festejo masivo con Gil desayunando menudo en las calles de Culiacán.
La consolidación definitiva llegó con el bicampeonato de principios de esta década. En la temporada 2019-2020, Culiacán venció a Mazatlán en una serie de siete juegos (4-3), marcada por la resiliencia del bullpen dirigido por Gil.
El cuarto título llegó con la campaña 2020-2021, con estadio vacíos y estrictos protocolos sanitarios, Gil guió a su equipo a vencer a los Naranjeros de Hermosillo en un séptimo juego decisivo disputado en territorio sonorense y selló así el duodécimo campeonato histórico de la franquicia y el cuarto en su cuenta personal como timonel.
La hegemonía en Jalisco, el nuevo bastión de El Matador
Tras una salida compleja de la organización de Culiacán, Gil asumió el mando de los Charros de Jalisco en 2023, transformando a un equipo que se encontraba en el sótano del standing en un contendiente temible.
Su quinto título —-2024-2025— se materializó al derrotar a su exequipo, los Tomateros, en seis encuentros (4-2). Esta victoria fue particularmente simbólica para Gil, quien consumó su revancha deportiva al coronarse en el Estadio Tomateros, el mismo escenario donde años antes fue ídolo.
Finalmente, el sexto título consolidó su estatus de leyenda viviente. Tras ganar los dos primeros juegos en Culiacán, Gil lanzó un desafío público al asegurar que la serie no regresaría a Sinaloa. Cumplió su promesa al barrer a los Tomateros en cuatro juegos (4-0) en Guadalajara, recibiendo además el galardón de Mánager del Año por su desempeño en la campaña regular.
Gil entre los inmortales
Con la sexta corona, Benjamín Gil ha escalado posiciones hasta situarse en la cúspide de la jerarquía de manejadores en México. Al alcanzar los seis campeonatos, ha superado las marcas de figuras legendarias como Benjamín "Cananea" Reyes y Vinicio García, quienes obtuvieron cuatro títulos cada uno.
Actualmente, el tijuanense se encuentra a un solo paso de igualar el récord histórico de Francisco "Paquín" Estrada, quien ostenta siete campeonatos en el beisbol invernal.
No obstante, el mérito de Gil adquiere una dimensión distinta al observar la velocidad de su éxito, mientras que a otros estrategas les tomó décadas acumular sus trofeos, Gil ha conseguido sus seis anillos en apenas nueve temporadas completas al frente de un equipo en la LMP.
Esta densidad de triunfos, sumada a su éxito internacional con la Selección Mexicana y su experiencia en el sistema de Grandes Ligas, lo posiciona como un candidato natural para romper todos los récords establecidos y como el arquitecto de una nueva forma de entender y dirigir el beisbol en el país.
Su lugar en el Salón de la Fama parece, a estas alturas, una mera formalidad cronológica.
